Por: P. Diego Cano, IVE

 

Crónica de la misión popular en Nyasa
Jueves 9/7

Acabo de venir de “la roca”, el lugar donde tenemos un poco mejor de conexión. Las últimas noches no había podido usarla como necesitaba, porque en algún momento se comenzaron a escuchar ruidos de animales por entre las ramas, y preferí huir en retirada. Hoy estaba tratando enviar algunas fotos a mi familia, y como tenía que tener la luz encendida de la linterna, por si se escuchaban los ruidos de las otras noches, me comencé a llenar de bichos, era imposible estar quieto, me caminaban por todas partes, se metían en los ojos y en la nariz. Es mejor ir de día a “la roca” de la conexión.

Realmente fue un día fantástico, dedicado a la Eucaristía. Un día muy intenso en el aspecto espiritual de la misión popular. En toda misión es un día que marca un antes y un después. Se dan numerosos frutos y cambios en la gente. Hoy no hubo tanta gente como esperábamos, pero eso no significa que fuera poca. Vinieron fieles de varias aldeas vecinas, pero la mayoría de la gente llegó tarde, incluyendo el coro. No es de extrañar, pero es algo que de a poco tratamos de ir corrigiendo. Comenzamos la procesión a las 10:30 am, y con un puñado de personas. Los niños no estaban, porque hay clases. Esto nos muestra mejor la realidad de cuánta gente adulta reza. Los niños siempre son muchos.

Otra cosa para considerar, es que era la primera vez que se hacía procesión con la eucaristía en este lugar. Al menos no hay memoria de que se haya hecho antes otra. Eso explica porqué esta falta de atención, ya que ni los mismos cristianos tienen esta devoción tan marcada. Justamente es nuestro trabajo misionero, y lo hicimos hoy. La procesión fue hecha con toda la solemnidad posible, y así perciben lo sagrado, y además le toman cariño. Las hermanas habían preparado todo con mucha dedicación, la iglesia muy bien adornada, la liturgia, y los oficios. No teníamos ni monaguillos, así que ellas hicieron todo, y ayudaron hasta con el incienso. Las aspirantes estuvieron cantando, y guiando la procesión.

Los paganos veían pasar la procesión y trataban de mostrarse indiferentes. Algunos siguieron hablando, otros pusieron música al momento que pasábamos, pero no a propósito. Los otros días les hacía a ustedes una reflexión acerca de el paganismo de estas zonas. Pienso que estas cosas, sobre todo la Eucaristía, es un gran exorcismo… Cristo Eucaristía caminando por primera vez por estas calles, el Sagrario durante esta semana presente en el pueblo, y la misa diaria. Hoy por la tarde, luego de la misa y el almuerzo festivo con toda la gente, se hizo adoración continuada hasta antes del acto misionero. Fue impresionante, pues pienso que también es la primera vez que se hace. Las misiones populares se las puede considerar como verdaderos “ejercicios espirituales” para la gente, y para nosotros los misioneros. La misión logra que el alma “se ponga en forma”, con las levantadas temprano para el rosario de la aurora, misa, adoración; por la tarde otra vez procesión, y escuchar las enseñanzas, la controversia, el sermón misionero sobre los temas fundamentales de la vida, sobre las postrimerías y las grandes verdades de fe.