Constituciones [248]  Aspiramos, conforme a las palabras de San Pablo, tener un mismo sentir (2 Cor 13.11) […]esta concordia nace de la misma fe, por la que sabemos qué debemos hacer, y de la caridad, por la que amamos todos los mismos bienes y compartimos las fatigas…

El lunes 28 de septiembre pudimos compartir un poco de lo que la Divina Providencia nos ha confiado. Realizamos un “Open House” en nuestro monasterio para las Hermanas de la Provincia y algunos laicos.

Pudieron asistir Madre Corredentora y Madre Virgen Blanca, más de cien hermanas, entre ellas, de las casas de formación y de algunas comunidades apostólicas.  Por motivo del año de Santa Catalina, habíamos preparado una obra de teatro de la vida y doctrina de Santa Catalina, y la presentación de ésta se convirtió en el motivo más fuerte para que nuestras hermanas participaran del encuentro.  Así, aprovechando la ocasión queríamos que, viniendo nuestras hermanas al monasterio, conozcan, no solo el Monasterio en sí, sino también los inicios y la historia del mismo y de la Congregación de la Santísima Anunciación, que lo custodió por tantos años. De manera especial queríamos dar a conocer, y profundizar en la vida de la fundadora, la Beata Maria Vittoria de Fornari Strata, y el carisma de su Congregación, totalmente dedicado a la Encarnación del Verbo y a la Santísima Virgen.

No podemos dejar de agradecer la mano providente de Dios que, como en todas nuestras obras, una vez más, sin dejarse ganar en generosidad, se manifestó particularmente en la llegada de nuestras Hermanas a este Monasterio de la Anunciación.

APERTURA DE LA CASA DE FORMACION MONÁSTICA BEATA MARIA VITTORIA DE FORNARI STRATA

En el año 2019, ya viviendo nuestras hermanas desde el 2016, se fundó la casa de formación monástica.  Las hermanas que estaban realizando su formación monástica, que residían en Tuscania junto con las hermanas del Estudiantado Monástico, se trasladaron al monasterio de Génova, quedando allí solamente las hermanas estudiantes. Para tantas hermanas fue necesario comenzar con una serie de trabajos para preparar el Monasterio, que poco a poco se fue transformando.  Incluso se pudo adaptar una sala para hacer un locutorio más grande para recibir visitas, en el que pudimos recibir a los neo-sacerdotes en Julio.

En todo este trabajo encontramos muchas cosas, entre ellas algunas muy lindas e interesantes…  Así   surgió la idea de hacer un ‘museo’ para mostrar a las hermanas que vinieran. Así, en medio de preparativos de la obra de teatro y de la casa, entre ensayos, costura, y planeando cómo tener lugar para tantas hermanas, también nos ocupamos de vaciar, ordenar y limpiar el altillo para preparar allí un pequeño museo.  También preparamos una presentación con fotos del primer monasterio de las Turquinas y los arreglos que hemos logrado hacer hasta ahora.

Gracias a Dios pudimos hacer lo que nos propusimos porque, cuando somos muchas, con “un mismo sentir”, el trabajo se hace con alegría y entrega, y las dificultades e impedimentos que surgen, se superan con la creatividad que nace de la gran generosidad de cada una.

EL OPEN HOUSE

El lunes 28 junto con las hermanas presentes, quienes habían llegado el domingo, tuvimos la gracia de empezar con el rezo de Laudes y la Santa Misa.  La capilla completamente poblada era un hermoso testimonio de la Eucaristía, “el fundamento más profundo de nuestra unidad como familia religiosa”[1].

Como no cabíamos todos en el comedor convertido en teatro, tuvimos el desayuno en el jardín del claustro.  Dios nos regaló un hermoso día de sol para la ocasión. Después del desayuno tuvimos una presentación breve de la vida de la Beata María Vittoria, fundadora de la orden de la Santísima Anunciación, y patrona de nuestro monasterio.  Luego se hizo un recorrido guiado del monasterio, por las capillas y las distintas habitaciones en las que se pueden ver cuadros y otros objetos religiosos en especial los tres cuadros milagrosos, las reliquias de muchos mártires y el cuerpo incorrupto de la Beata, que se encuentra en la Iglesia. Así las hermanas pudieron conocer todo el monasterio: el antiguo Noviciado de las Turquinas, las celdas, la sacristía, la biblioteca, etc.  En una de las terrazas del Monasterio se puede apreciar una Hermosa vista del Santuario de la Virgen de la Guardia, de la cual era muy devoto Don Orione, ubicado en la cima de la colina al otro lado del valle.

En el altillo las hermanas podían visitar el pequeño ‘museo’ preparado para ese día.  Allí encontraron una selección de objetos antiguos de la congregación de la Beata.  Una sección se había convertido en una ‘celda’ típica de las turquinas de la época, armada con muebles según lo dicen sus constituciones, el hábito y otros objetos propios.

Otra sección contenía herramientas de cocina y costura, y en otra, libros antiguos, especialmente los que pertenecían a la historia y espiritualidad de las Turquinas, la vida de la Beata, entre otros…

Varios de estos libros son primeras copias, escritos a mano… La parte central del museo desplegaba muchas cosas que se usaban para la liturgia, algunos bordados y pinturas hechos por las hermanas, una copia del cuadro milagroso de la virgen de la Protección, y una silla usada por el Papa Pío XII, en su visita a Génova.

OBRA DE TEATRO “MI NATURALEZA ES FUEGO”

Luego de la Adoración al Santísimo Sacramento fuimos todas al comedor para la esperada obra de teatro: “Mi Naturaleza es fuego”, una obra escrita por nuestra Hermana María de las Virtudes, sobre la vida y doctrina de Santa Catalina de Siena. Felizmente las expectativas fueron bien satisfechas.  El gran esfuerzo de las actoras para preparar y memorizar, el vestuario, los escenarios, las luces, la música de fondo, y todos los detalles que forman parte de una obra que afortunadamente agradó a las hermanas que la vieron.  La vida de la mística del Verbo Encarnado, sus palabras y su ejemplo fueron lo que resonaba en el auditorio.

Terminamos el día con las Vísperas, la cena y un tiempo de recreación compartido con mucha alegría y espíritu de familia.  Fue una gracia poder preparar y compartir todo.  La alegría y generosidad con la cual todas trabajaron, en unidad de espíritu, hizo de todo un éxito.

Queremos agradecer a todas las que pudieron asistir a nuestro “Open House”, y agradecer a Dios tantas gracias recibidas, entre esas la oportunidad de hacer conocer a nuestra patrona. Ya habrá una segunda crónica, para contarles un poco mas sobre la vida y la espiritualidad de nuestra Beata.

Viviendo aquí, rodeadas de recuerdos de la encarnación del hijo de Dios y de la protección de nuestra Madre Celeste, agradecemos a la Divina Providencia por habernos hecho llegar a este monasterio. A ella le pedimos la gracia de ser fieles esposas de su Hijo, e hijas fieles de nuestra querida congregación.

Hermanas de la casa de formación contemplativa.

Monasterio Beata Maria Vittoria de Fornari Strata, Genova, Italia.


[1] Directorio de Espiritualidad, n. 300