Por: Nov. Jerónimo Iván Spachuk, IVE
Nihuil, Argentina, 21 de agosto de 2021

 

El día sábado 21 de agosto, memoria de San Pío X, fue un día muy esperado por los novicios, pues habíamos sido invitados a una escuela por su directora e iba a ser nuestro primer día de apostolado propio, es decir, que a nosotros nos tocaría organizar y planificar las actividades a llevar a cabo en el día.
Iniciamos el día con la Santa Misa y el rezo de Laudes a las 8:00, luego del desayuno, los novicios nos dividimos en equipos para organizar los distintos juegos para los niños y niñas.
Después del almuerzo y un breve descanso, en el cual aprovechamos para terminar de organizarnos bien, nos dirigimos a nuestro destino de apostolado, la Escuela N° 425 Ing. Augusto Rossel, (la cual se encuentra pegada a nuestra casa), escuela albergue en la que los niños y niñas de entre cuatro (4) y doce (12) años de edad concurren desde las distintas zonas rurales y puestos de El Nihuil.
La escuela alberga un grupo de treinta y cinco (35) niños que permanecen nueve días en el internado y cinco en sus casas.
Al ir llegando a la escuela se comenzaba a oír las voces de los niños, esperándonos con ansias desde el patio de la escuela.
Con preocupación de que pudiéramos realizar todo acorde a lo paneado, y para romper el hielo e ir relacionándonos con el grupo, cantamos unas canciones alegres, en la que las risas de los niños no se mezquinaban, seguido de unos trucos de magia del “Mago Peter”, uno de los novicios.
Luego de habernos ganado un poco la confianza de los niños, nos dividimos en dos grupos para realizar los juegos, los cuales fueron de mucho agrado para los pequeños, realizando desde manualidades hasta distintas actividades deportivas y contando historias de santos, las cuales causaron gran interés.
En todo el transcurso de la tarde fue notorio el agrado de los niños por el sano y alegre clima que se había generado, no queriendo que se acabara la visita y pidiéndonos que vayamos todos los fines de semana.
Todo nos hizo recordar lo que dice el Evangelio de Jesús y los niños; pidiendo Él que ellos se le acerquen y no se lo impidan, pues de los que son como éstos es el Reino de los Cielos (Mt 19, 14).
Llegado el momento de la merienda y de finalizar las actividades, fuimos invitados, en el momento, a tomar la chocolatada. Después de la rica merienda compartida con los chicos y las maestras, habiendo dado gracias a Dios, se generó un clima de sobre mesa muy familiar, alegre y eutrapélico, un mini fogón, en el cual sonaron zambas y chacareras a bombo, guitarra y violín, donde se sumaron las maestras y algunas niñas a bailar y algunos niños a zapatear.

Las maestras improvisaron unos Aros en agradecimiento y volviéndonos a invitar.Estando ahora si, por finalizar la jornada con los chicos, notamos una pequeña y hermosa imagen de Nuestra Reina del Instituto, la Virgen de Luján.

Despedimos, también a nuestro modo, la bendecida tarde compartida cantándole a Ella, Nuestra Madre Celestial junto con la bendición del P. Joaquín.

Damos gracias a Dios por la posibilidad de poder haber dado comienzo a nuestras actividades de apostolado y pidiendo también por los frutos del mismo a nuestra querida Virgen María Santísima.

Novicio Jerónimo Iván Spachuk