Virgen de LujanPrimera imagen de la Virgen de Luján llevada por las Servidoras a Italia, restaurada en septiembre 2020

El Gobierno General de nuestro Instituto desde sus inicios en 1988, tuvo su sede en San Rafael, Argentina. En el I Congreso de Formación realizado en El Nihuil en 1995 se decidió el traslado de la Casa Generalicia a Italia y se encargó a la Superiora General electa, M. María de la Providencia Núñez, llevarlo a cabo. A inicios de abril de 1996 Mons. Domenico Pecile, obispo de la Diócesis de Latina-Terracina-Sezze-Priverno, aceptó acoger nuestra casa en su diócesis, donde ya se encontraba la Comunidad “Santa Mónica” – iniciada a fines de 1994 con Maria del Corpus Domini Valle – y se preparaba la fundación del Monasterio de Pontinia – ya habían viajado a Italia Maria Virgine Cano, María del Pilar Curutchet, María de la Aurora del Niño Jesús Martínez y María de las Virtudes Maggi –.

El traslado de la Casa Generalicia desde San Rafael a Italia se organizó para los últimos días de abril. Luego de visitar cada una de las comunidades y del almuerzo de despedida en el Estudiantado “Santa Catalina”, partimos hacia Buenos Aires. De camino nos detuvimos en Luján, tuvimos Misa en el Camarín de la Virgen y le encomendamos nuestra misión. Encargamos una imagen suya, pues Ella sería la Patrona de la Comunidad. En Buenos Aires visitamos a María de Betharram de Arza Blanco, que seguía en el hospital luego del accidente de enero.

El domingo 28 de abril de 1996, fiesta de san Luis María Grignion de Montfort, la Madre Providencia, la M. María del Milagro Campo, vicaria general, y quien escribe este relato, llegamos al aeropuerto “Leonardo da Vinci” de Fiumicino, en Roma, en donde nos dieron la bienvenida las siete Servidoras que se encontraban ya en la misión de Italia. Habíamos manifestado a Maria del Corpus Domini el deseo de visitar “San Pedro” y saludar a todos los sacerdotes del IVE, pero no pensábamos hacerlo el mismo día. Sin embargo, desde Fiumicino nos llevaron directamente a la Basílica “San Pedro”, en donde pudimos participar de la Santa Misa dominical vespertina en el Altar de la Cátedra. Por la noche estaba organizada una cena de bienvenida en la Parroquia “San Pedro” de Sezze Romano, pero llegamos con un poco de retraso porque tuvimos que ir a la policía para declarar el robo de una parte de nuestro equipaje, que habíamos dejado en el auto mientras participábamos de la Santa Misa. En Sezze nos esperaban los Padres de la parroquia y los del Colegio Romano (estudiantes de las universidades pontificias) de Ponzano y Casalotti, entre ellos el P. Arturo Ruiz Freites, vicario general, el P. Omar Mazzega, superior provincial, el P. Gonzalo Ruiz Freites, quien, con el traslado, fue elegido como nuevo Padre Espiritual de las SSVM. Los días siguientes a nuestra llegada fueron intensos: el 29, participamos de la Misa solemne y veneración de las reliquias de Santa Catalina de Siena en la Basílica “Santa Maria sopra Minerva” presidida por el Card. Fagiolo de Segni; el 30, fuimos a la curia de Latina para saludar a Mons. Domenico Pecile; el 1 de mayo volvimos a Roma para participar de la Audiencia de los miércoles del Papa San Juan Pablo II en la Plaza “San Pedro”.

Mons. Domenico Pecile

Mons. Domenico Pecile

Nuestra primera casa fue un pequeño departamento en un primer piso, prestado por la familia de Franco Savelli en Sezze Scalo (Piazza delle Regioni, 2) donde vivimos más de un año, hasta “subir” a Sezze Romano donde alquilamos una casa más grande (Via Roccagorga, 71). El departamento constaba de una habitación que adaptamos para usar como Capilla; una sala que servía de comedor y lugar de reuniones, trabajo y visitas; una cocina; un patio; un dormitorio grande con una prolongación y otro pequeñísimo, donde ubicamos 5 cuchetas apretadas, alguna cama individual y algún colchón en el piso, porque llegamos a ser 12 hermanas los dos primeros meses, contando las hermanas de la Comunidad “Santa Mónica” (además de M. Corpus Domini Valle y M. Orante Pildain, que había sido destinada como bedel del noviciado que se deseaba iniciar), las del futuro Monasterio y aquellas que se integraron las semanas siguientes: María de la Salette Casariego, María de la Alta Gracia Reyes y María de Israel López.

Damos gracias a Dios y a todos los que de una manera u otra nos ayudaron en ese momento tan importante para las SSVM, pues este traslado significó el primer paso, en el plan de la Providencia Divina, para acercarnos a otra diócesis, la de Velletri-Segni, en donde luego nos recibiría Mons. Andrea Maria Erba y serían aprobadas nuestras Constituciones y el Instituto en el año 2004. Por esto tenemos una particular deuda de gratitud con Mons. Pecile, con los Padres del IVE, la M. Maria del Corpus Domini, la familia Savelli y otros bienhechores que colaboraron materialmente en este primer tiempo.

Hna. María de Fátima Gaioli
Monasterio San Pablo, Tuscania

Primer grupo de Servidoras en Italia en el atrio de la Basílica Papal “Santa María la Mayor”

La comunidad de la Casa Generalicia peregrinando en Roma – 1996

Primer grupo de Servidoras en Italia en la “Scala Santa”, en Roma

La comunidad de la Casa Generalicia en la “Scala Santa”, en Roma – 1996Primer grupo de Servidoras en Italia en la Parroquia “Nuestra Señora de las Gracias”, en La Crocetta, Turín, Italia

La comunidad de la Casa Generalicia en la Parroquia “Nuestra Señora de las Gracias”, en La Crocetta, Turín, Italia – 1996

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