Por: P. Lorenzo Senaccioli, IVE

 

Querida familia religiosa,

Quisiera compartir con ustedes la experiencia de un apostolado que hice acá en Tayikistán hace unos días atrás.

Por gracia de Dios he podido predicar un pequeño retiro de un día a cuatro chicos y una chica en la ciudad de Bojtar (Kurgan Tybe) al sur del país, donde tenemos nuestra segunda parroquia. Para ellos era la primera vez que hacían un retiro espiritual, por eso decidí de darles como meditación el “Principio y Fundamento” de San Ignacio, dividido en dos partes.

Con la dificultad de predicar en Ruso, para mi todavía muy difícil, he tratado de poner muchos ejemplos para no hacerlo demasiado “pesado” para ellos.

Son jóvenes “verdes”, recién empezando la vida de la Iglesia, no saben bien cómo rezar, uno de ellos se bautizó este año, otro todavía no ha recibido la primera comunión. Por eso yo considero un “pequeño milagro” que estos jóvenes, en un ambiente familiar y cultural que no ayuda a tener una vida espiritual, ni un crecimiento intelectual, hayan rezado en silencio por un día entero.

Esperemos que el año que viene se pueda predicar a ellos un ejercicio Ignaciano de cuatro días.

Doy gracias a Dios que sigue mostrándonos el hambre que estos jóvenes tienen de Él y nos da la gracia y la posibilidad de ayudarlos.

Agradezco también a mi superior por haberme dado la oportunidad de hacer este apostolado y al párroco de Kurgan, P. Andrés Jauck, que me propuso de predicar el retiro y que con su ejemplo de dedicación total y abnegación sigue estos jóvenes.

Jóvenes espiritualmente “verdes”, pero muy dócil a la gracia de Dios!

 

 

P. Lorenzo Senaccioli, IVE

Misionero en Tayikistan