La última semana de julio, tiempo del receso de invierno en Argentina, todas las casas de la Provincia Ntra. Sra. de los Buenos Aires tuvimos la gracia de profundizar en nuestro derecho propio mediante el estudio de las constituciones. Desde las distintas comunidades las hermanas presentaron sus trabajos. Y como solemos hacer en los tiempos fuertes de estudio, tuvimos cada noche “eutrapelias on-line” a cargo de distintas comunidades, se hicieron juegos, competencias, todo vivido en un gran clima de alegría, como si estuviéramos físicamente juntas ¡imagínense lo que será cuando nos reencontremos después de tanto tiempo!

Luego, organizamos la semana de la cultura, en preparación para la fiesta de la Transfiguración del Señor, día en el que recordamos nuestro fin específico: “Evangelizar la cultura”.  Participamos de la santa Misa solemne, que fue transmitida en vivo, y luego realizamos la tradicional Políglosis[1] on line junto con los miembros de la Tercera Orden, las hermanas y los padres del IVE. Se presentaron canciones y poesías en distintos idiomas: alemán, chino, italiano, albanés, árabe, francés, ruso, etc.

Estas dos actividades fueron de mucho fruto, pues nos hacen reflexionar y admirarnos aún más de la grandeza de la vocación a la que hemos sido llamados.

Somos misioneros y marianos, queremos ser “como una nueva Encarnación del Verbo”, queremos transfigurar nuestra existencia en Cristo para así transfigurar la cultura, pues, “únicamente el Evangelio, el Evangelio vivido en toda su radicalidad -como lo hicieron los santos-, el único medio capaz de transformar positivamente la cultura moderna”[2].

¡Tamaña misión nuestra tarea de evangelizar la cultura! ¡Entra de lleno en lo que el Papa Juan Pablo II llama “la gran aventura de vivir la vida según el Evangelio”! Precisamente por eso, por ser una aventura, en su cumplimiento deberemos correr riesgos de los cuales debemos estar prevenidos.” [3]

Es una empresa en la que no caben las medias tintas, pues Dios no se da del todo a quien no se da del todo. Tenemos que tener la actitud de 3° binario, del más y del por encima… y como siempre nos enseñaron debemos tener “una grande y muy determinada determinación de no parar hasta llegar a ella (la santidad), venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trabájese lo que se trabajare, murmure quien murmure, siquiera llegue allá, siquiera se muera en el camino o no tenga corazón para los trabajos que hay en él, siquiera se hunda el mundo…”[4]. Lo que importa es dar un paso, un paso más, siempre es el mismo paso que vuelve a comenzar y recordar que nunca es poco cuando lo que se da es todo.

Pero esta maravillosa aventura no la emprendemos solos, sino en Familia, donde cada uno desde su lugar ayuda al otro para alcanzar su fin, los laicos en su misión de evangelizar en su ámbito de trabajo, en su familia; los religiosos desde los monasterios con sus sacrificios y oraciones o los misioneros desde los puntos más recónditos del planeta, todos unidos en Cristo y María.

¡No evadamos la fascinante aventura de vivir la vida según el Evangelio y la todavía más fascinante aventura de evangelizar la cultura!

Hermanas. De la Provincia Ntra. Sra. de los Buenos Aires


[1]  Es una presentación de canciones, poesías, etc. en distintos idiomas.

[2] Exhortación Apostólica Evangelii nuntiandi, sobre la evangelización en el mundo contemporáneo, 8-XII-1975, 19; cit. en Const. [26].

[3]  Ibidem.

[4]  Santa Teresa de Jesús, Camino de Perfección, 335, 2.