Queridos todos en el Verbo Encarnado, esta simple crónica no pretende decir nada nuevo de lo que ya vivimos cada uno, desde los más recónditos lugares del mundo, el pasado 8 de septiembre.

Creo que todos experimentamos una vez más que Ella nos eligió y no, nosotros a Ella. Ella es quien nos obtiene la gracia de poder decir cada día: Totus Tuus con un amor renovado, poniendo en sus manos todo nuestro ser en oblación para que se lo presente a su Hijo amado. Ella es nuestra Madre amorosa y tierna y ¿qué hijo osará rechazarla? ¿Quién tendrá el corazón tan duro que no se enamorará al verla allí, con sus manos juntas, pidiendo por nosotros, aquella que es la Omnipotencia suplicante?

Nosotros, sus pobres hijos, sólo atinamos a hacer pequeñas cosas para honrarla, y lo que podemos darle es simplemente todo lo que somos, toda nuestra vida, como lo hicimos el pasado 8 de septiembre. Pero incluso, ese “darnos” es una gracia que obtenemos de Ella.

FESTEJOS PROVINCIALES

En nuestra pequeña provincia “Ntra Sra. de los Buenos Aires”, cada comunidad se preparó para esta gran ocasión durante treinta días según el método de San Luis María, y luego con el Triduo. Al hacer esta preparación de forma comunitaria, dio mucha fuerza a cada meditación, a cada oración rezada, pues palpitábamos al unísono, y aún más, al mismo tiempo con toda la congregación ¡cuántas gracias derramadas! ¿Quién lo podrá medir? Sólo en el cielo lo sabremos.

El lunes 7, ofrecimos un Rosario continuado a nivel provincial, donde las hermanas y miembros de la tercera Orden se anotaron en los distintos horarios desde las 8 am del día 7 hasta las 8 am del martes 8. ¡Sólo en Paraguay fueron unos 489 Rosarios!

Brevemente contamos cómo se vivió en las distintas comunidades de nuestra Provincia:

LOS PREPARATIVOS…

En la casa Provincial, las hermanas le ofrecieron a la Virgen un nuevo manto, y pudieron arreglar y hermosear la imagen de nuestra Madre para esta gran ocasión.

En Paraguay, las comunidades Sta. Jacinta y Ntra. Sra. de Caacupe,  también embellecieron a la Virgencita del Aspirantado con un nuevo manto y rayera; y en el día de la fiesta ofrecieron una rosa por cada vocación paraguaya y por las hermanas que misionan allí, en total cincuenta y tres rosas.

En Venado Tuerto, la comunidad Lourdes del Santísimo Sacramento, ofreció también un manto nuevo a la Virgen bordado por una de las hermanas.

En Santa Fe, la comunidad San Pablo VI las hermanas que trabajan en el hospital Cullen pasaron, como todos los años, por los servicios, especialmente neonatología, con la imagen de la Virgen Niña que tienen en la capilla y rezaron junto a las mamás de los bebés que están internados en este servicio.

EL GRAN DÍA

Por gracia de Dios, todas las comunidades pudieron participar de la Santa Misa ese día y renovar el cuarto voto de esclavitud mariana. Creo que no hay mucho para decir aquí, mejor dicho, es difícil poner por escrito lo que hemos vivido en esta Santa Misa, pienso que todavía no llegamos a ponderar la grandeza de este hecho.

Luego nos sumamos al gran saludo “mundial”, momento en el que pudimos reencontrarnos con tantos misioneros en forma virtual.

DE FIESTA EN FIESTA HASTA LA GRAN FIESTA

Donde mejor se demuestra nuestra correspondencia de amor a Dios y a María es en la Cruz, por eso queremos contarles también los festejos realizados en la fiesta de la Exaltación de la Cruz. De esa cruz que nosotras, Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará, llevamos en nuestro pecho y que nos recuerda a cada momento aquello que nos comprometimos a vivir.

Para festejar con todas las hermanas, tuvimos un fogón virtual organizado desde la casa provincial, con grandes números artísticos y con un divertido “divague”.

Las hermanas de Santa Fe, editaron un video, para las personas con las que trabajan en el hospital Cullen, en el que cuentan sobre nuestro Instituto, el por qué el nombre de Servidoras, y explicando los motivos tallados en la Cruz de Matará.

Las hermanas de la comunidad Santiago apóstol, en Santiago del Estero tuvieron la enorme gracia de tener la Misa solemne en Matará, en el santuario en el que se encuentra la Cruz.

Las comunidades de Paraguay aprovecharon este día para peregrinar hasta un santuario de la Virgen de Schönstatt donde rezaron el Rosario y cantaron a la Virgen en acción de gracias por el carisma recibido, por ser Servidoras, misioneras y marianas.

Damos gracias a Dios y a la Santísima Virgen por tantas gracias recibidas, y pedimos la gracia de corresponder fielmente a ellas.

¡Viva la Virgen!

Hermanas de la Provincia. Ntra Sra de los Buenos Aires