Después de seis años de misión en Venado Tuerto, fui destinada a La Plata, donde funciona el Oratorio Don Bosco.
Aquí diariamente se atiende a los niños en el apoyo escolar y los domingos participan del Oratorio Festivo.
La zona es una villa de la periferia, por lo que los niños no cuentan con la alimentación, educación ni contención suficiente. Sufren violencia doméstica, abandono, etc. Por eso para ellos las hermanas somos sus referentes para todo.
Como suele pasar con niños que viven estas situaciones, es difícil lograr disciplina en un primer momento, lo que se va logrando con el tiempo y sobre todo con paciencia y caridad, mucha caridad…
En el apoyo escolar se implementan también los Buenos Días, donde se tratan diferentes temas que hagan referencia no sólo a la adquisición de virtudes, sino también a la formación humana.
Por esta razón se vio conveniente que tuvieran formación cultural… y era éste el punto que me tocaba a mí.
Pensé… es un gran desafío… imaginen lo que implica la formación cultural para estos niños, que sólo saben de reguetón, novelas para adultos, vocabulario irreproducible, etc. …, y yo… ¿qué podría hacer?? Sólo sabía que el Señor me lo pedía y que seguramente mandaría las gracias… y así fue…
Con la intención en mente de introducirlos al arte encontré material sobre la famosa Gioconda, explicada para niños… ¡una joya!
Ya tenía el material preparado… pero… ¿y si no resultaba? Y bueno… había que intentarlo…
Comencé explicando desde lo básico, es decir qué significa cultura… aquí no se puede suponer nada… comenzaron a mirarme medio extrañados, pero de a poco se fueron interesando y todo terminó siendo una clase interactiva…
Lo mejor fue lógicamente un video explicativo. Para ver si habían prestado atención les hice algunas preguntas. Realmente me sorprendieron, recordaban el autor, qué daños había sufrido la pintura… y lógico, lo más mencionado fue lo del robo que sufrió.
Fue tanta la alegría que sentí, pero mayor era el entusiasmo de los mismos chicos, quienes sentían que no eran ya “los chicos de la villa”, sino potenciales expertos en pintura… se notaba que les había atraído aprender…
Por un momento pensé: En la misión buscamos inculturar el Evangelio, lo que debe llevar a que los hombres trasciendan, conozcan lo que realmente es bello, bueno, verdadero… es decir lleguen al que es Bello, Bueno y Verdadero por excelencia…
Enseñarles algo de cultura me demostró que todo es posible con la Gracia de Dios y estos niños ese día miraron por primera vez una obra de arte, se maravillaron de lo que puede ser capaz alguien que pone sus talentos al servicio de los demás, pero sobre todo por un momento sintieron llenar el alma de paz, esa paz que tanto les hace falta… y que sólo se consigue cerrando un poquito los ojos y oídos a la mundanidad que nos rodea.
Fue tanta la aceptación que durante la semana me seguían preguntando por la Monna Lissa, es por ello que el viernes siguiente pasé otro video, con más detalles… hacían comentarios, preguntaban y se enorgullecían de saber tanto.
Por esta razón les propuse (promesa de premio de por medio) que se animaran a pintar a la Monna Lisa en sus casas.
La respuesta fue inesperada, muchos trajeron sus trabajos… claro que en este caso se permite la libre interpretación, por eso se perciben detalles novedosos.
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Continuamos entonces con los viernes culturales, con videos cortitos para niños sobre Mozart, Beethoven, etc. Comprendieron que la música puede llenarnos el alma… la verdadera, claro… comentaban que los dejaba tranquilos, que era distinta a la que escuchaban en sus casas. Los invité a cerrar los ojos para oír las clásicas obras de los autores, reconocían el piano, los violines… era algo fascinante para ellos…. Sus oídos percibían el sonido de melodías que no conocían pero que comenzaron a tararear… o simular la ejecución de los instrumentos.
El gran autor de esto es el Espíritu Santo que cada semana ilumina para seguir transmitiendo la Verdad, la Belleza, la Bondad.
La semilla está echada, Dios, el Señor de la Viña y dueño de las almas dará los frutos. Estos niños quizá en un futuro sigan los pasos de sus mayores, marcados por la violencia, o los vicios, pero no nos debemos desanimar, tal vez algún día oigan hablar de Leonardo Da Vinci, y no les parecerá extraño… y recordarán a la Gioconda, y que fue robada… y quien sabe si no recordarán también el tiempo vivido en el oratorio, junto a “las monjitas…”
Que Nuestra Madre sea nuestro modelo y guía para seguir siendo mensajeros del Evangelio y no ser esquivos a la Aventura Misionera.
Viva la Virgen!! Y viva la Misión!!!
Hna. María de la Compasión Muñoz
Oratorio Don Bosco- La Plata- Argentina
Provincia Nuestra Señora de los Buenos Aires.
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A.M.G.D





















