Desde Taybeh, la Efraín del Evangelio

“Por tanto, Jesús ya no andaba abiertamente entre los judíos, sino que se alejó de allí a la región contigua al desierto, a una ciudad llamada Efraín; y se quedó allí con sus discípulos» (Juan 11, 53-54)

Conmemorando el paso de Nuestro Señor Jesucristo por Efraín (Taybeh) y el 50 Aniversario Sacerdotal de Su Beatitud, el Patriarca Michel Sabbah, el Patriarcado Latino de Jerusalén inauguró, el 3 de junio del 2005, una obra de misericordia, que recibe a los ancianos de la zona. Luego el Patriarca S.B. Pierbatista Pizzaballa pidió al Instituto de las Servidoras colaborar en este apostolado. Fundamos oficialmente el día 15 de agosto del año 2020, día de la Asunción de la Virgen a los Cielos.

 Vista del pueblo de Efraín

Taybeh se encuentra ubicada a 30 km de Jerusalén. Es un sitio elevado, a 920 metros sobre el nivel del mar, entre las regiones bíblicas de la Samaría y Judea, muy cercana al valle del Jordán, Jericó (10 minutos), al Mar Muerto y a 40 Km de Nablus (Siquem).

Taybeh cuenta con 1300 habitantes muy orgullosos de sus raíces cristianas, ya que es el único pueblo de la Palestina que permanece cristiano en su totalidad. En Taybeh la mayor parte son cristianos Latinos, unos 800, el resto son melquitas y griegos ortodoxos.

Hay mucho para contar de esta hermosa obra y del pueblo de Taybeh, pero lo iremos haciendo de a poco, a través de nuestras crónicas.

Historia de Efraín

Taybeh es uno de los más antiguos pueblos de la Tierra Santa. Establecida por los cananeos entre los años 2500-2900 antes de Cristo, se encuentra mencionada en el Antiguo Testamento como Ofra (Josué, Jueces, I Samuel). También es mencionado en el Libro de Josué 18,23 como una ciudad de la tribu de Benjamín.

Conocido como Afram (Efraín) en tiempos bíblicos, este pueblo es donde Jesús y sus discípulos se retiraron después de la resurrección de Lázaro.

Entre los años 326 y 328, Santa Helena, la madre del emperador romano Constantino I, peregrinó a Tierra Santa y visitó los lugares asociados con la vida, el ministerio, la pasión y la muerte de Jesús.

Santa Helena y su compañero de viaje, el obispo Macario, encargaron la construcción de muchos santuarios e iglesias para marcar estos lugares sagrados. Entre ellos estaba la Iglesia de San Jorge en Taybeh. En la parte este de Taybeh encontramos hoy los restos arqueológicos de esta Iglesia, y su posterior reconstrucción por los Cruzados en el siglo XII. Este lugar es llamado El Khader. Los restos de un elaborado piso de mosaico del siglo IV también atraen a innumerables peregrinos.

Ruinas de la Iglesia de San Jorge, «El Khader»

Aunque ahora es una ruina sin techo, el sitio antiguo todavía juega un papel central en la vida del pueblo. Muchas parejas locales eligen las ruinas como escenario para sus bodas. Y según una tradición local, los aldeanos de vez en cuando sacrifican ovejas en su entrada y dan la carne a los vecinos necesitados.

Los Cruzados fortificaron Taybeh mediante un castillo, bautizado como el Castillo de San Elías. En febrero de 1182, Joscelino III de Edesa concedió el castillo al rey Balduino IV de Jerusalén, junto con varias propiedades más, a cambio del señorío de Mi’ilya.

Taybeh cayó en manos de Saladino en 1187, tras la Batalla de los Cuernos de Hattin. ​ Imad al-Din describió el castillo como una fortaleza cruzada tomada por Saladino, mientras que Yaqut al-Hamawi lo describió, bajo el nombre de ‘Afra, como «una fortaleza en la provincia de Palestina, cerca de Jerusalén».

Según la tradición local, Saladino recibió a una delegación de habitantes de Efraín durante sus guerras contra los cruzados. Impresionado por la generosidad y hospitalidad de los lugareños, bautizó el pueblo como Taybeh, «el agradable», en árabe. Otra versión de la historia dice que, encantado por su bondad y la belleza de sus rostros, ordenó que el pueblo fuese rebautizado como Tayyibat al-Isem («Hermoso de nombre»).

En 1596, aparecía en los registros de impuestos otomanos con el nombre de Tayyibat al-Isem, formando parte de la Nahiya (Subdistrito) de Quds.

El explorador francés Víctor Guérin visitó el pueblo en 1863, describiendo Taybeh como una localidad con unos 800 aldeanos, 60 de ellos católicos y el resto greco-ortodoxos. También dejó constancia de los restos de un gran edificio en la cima de una colina. Una lista otomana de pueblos de alrededor de 1870 representaba a Taybeh como una ciudad cristiana con 87 casas y una población de 283 habitantes, aunque el recuento de población solamente incluía a hombres.

En 1882, la Fundación para la Exploración de Palestina describió Taybeh en su Estudio sobre Palestina Occidental como una «gran aldea cristiana en una posición sobresaliente, con casas de piedra bien construidas. Una torre central se alza en la cima del cerro; por todos lados hay olivos e higueras en las tierras bajas. La visión es excelente en cualquier dirección. Las ruinas de una iglesia de San Jorge se encuentran cerca, y hay restos de un castillo en ruinas en el pueblo. Los habitantes son greco-ortodoxos cristianos».

San Charles de Foucauld pasó a través de Taybeh en enero de 1889 y volvió en 1898. ​Allí realizó sus Ejercicios Espirituales.

Nuestra Señora de Efraín

La comunidad religiosa de las Servidoras se encuentra bajo la protección de Nuestra Señora de Efraín. Según una antigua tradición, la Sagrada Familia, en su paso por Efraín, recibió la hospitalidad del pueblo, que les ofreció, entre otras cosas, un fruto típico de la zona: la granada. El ícono de Nuestra Señora de Efraín representa a la Virgen ofreciendo una granada al Niño Jesús, símbolo de la Pasión y Resurrección del Señor. Esta imagen se encuentra actualmente en la Parroquia Latina Jesús Redentor.

Nuestra Señora de Efraín

Nuestro Apostolado

En nuestro Hogar atendemos actualmente a 20 ancianos cristianos de las zonas de Ramallah, Berzeit, Abud, Zababde, Jerusalén. También estamos dedicadas a la atención de S.B. el Patriarca Emérito Michael Sabbah, quien viene a Taybeh cinco días a la semana, y cuidamos al Obispo Emérito Mons. Kamal Bathish. Hemos tenido la gracia de atender a dos sacerdotes Diocesanos, el Padre Samandar y el Padre Sansur, acompañando de una manera especial en sus últimos años al Padre Jony Sansur, gravemente enfermo, rezando con él las Horas del Oficio y el Santo Rosario, leyéndole la lectura espiritual, etc.

El Hogar tiene capacidad para 25 ancianos, y se les brinda el cuidado y la atención que merecen en sus últimos años. La casa ofrece también lo que llamamos cuidados paliativos, tenemos una voluntaria francesa que es fisioterapista y un equipo de empleados que nos ayudan en la atención de los ancianos y en la casa. Estamos en contacto el Párroco Diocesano que ha podido dar la Unción de los enfermos a los abuelos que lo han necesitado.

Si bien tenemos la responsabilidad de la Dirección General del Hogar, nuestra tarea es por sobre todo de acompañamiento espiritual. Tratamos de que los ancianos se sientan acompañados, que estén bien atendidos. También es muy importante el apostolado que hacemos con los empleados a los cuales hemos podido, además de brindarles formación espiritual, ofrecerles también formación profesional. El radio del apostolado se hace extensivo a los familiares de los ancianos, con los cuales tratamos de estar siempre en contacto.

Diariamente los ancianos tienen diversas actividades: salen a caminar, gimnasia adaptada, dibujo, cocina, actividades de memoria, jardinería, todos los días rezan el Santo Rosario, y tres días a la semana participan de la Santa Misa, celebrada por el Patriarca Emérito Michael Sabbah. También hemos realizado salidas al pueblo, algunos picnics, etc.

Les pedimos oraciones por los frutos de nuestro apostolado, para que Dios bendiga esta obra de misericordia y para que nosotras seamos instrumentos fieles.

¡Viva la Misión!

M. María Pía

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here