Por: Maria Mater Unionis, SSVM

Fairbanks, 11 de octubre de 2023

Querida Familia Religiosa,

Ahora en Brasil otra vez están intentando legalizar el aborto y la lucha por la vida será incesante mientras vivamos en esa tierra. Siempre habrá quienes hagan guerra contra ese precioso don; por eso, como misioneros de Jesucristo, tenemos el deber instruir a los pueblos en la cultura de la vida.

Estando tan lejos, la situación actual de mi país me hizo recordar otro apostolado que hicimos en enero pasado, cuando llevamos a algunos jóvenes a la marcha por la vida y a la jornada de los jóvenes organizada por nuestra Provincia en Washington DC del 18 al 25 de enero de 2023.

El padre Jaime, el diácono Chuck y yo viajamos con nueve de los adolescentes de la diócesis. Ciertamente ese fue un apostolado muy importante ya que hacían solo siete meses de nuestra llegada a Fairbanks y las familias nos confiaron a sus hijos para un viaje fuera de Alaska durante seis días a la capital de Estados Unidos.

Se notaba que para la mayoría de esos chicos era la primerísima vez que viajaban sin sus papás y, para algunos de ellos, era la primera vez que salían de Alaska, así que todo les entusiasmaba. Acuérdense de que Alaska es un lugar muy aislado de todo. Aquí no se ven grandes construcciones, ni hay nada de mucho lujo, ni muchas luces o mucha gente, como es normal en otras partes del mundo. En ese sentido, toda Alaska es prácticamente un desierto cubierto de nieve.

Salimos de Alaska el 18 de enero y llegamos en DC el 19, de madrugada; todos muy despiertos por la diferencia horaria. Los chicos se fueron al seminario y las chicas al convento para descansar durante algunas horas. Ese mismo día visitamos los monumentos en DC y tuvimos la Santa Misa de apertura de la marcha por la vida, en el Santuario Nacional de la Virgen.

Al día siguiente, 20 de enero, con los jóvenes de diferentes parroquias del IVE tuvimos la Santa Misa en el seminario y salimos para la marcha por la vida. Fue indudablemente una experiencia única para todos los jóvenes que participaron. Cada año, decenas de miles de personas pro vida convergen en el National Mall y marchan hacia el Capitolio en el aniversario del fallo de la Corte Suprema Roe v. Wade, de 1973, que legalizó el aborto en los cincuenta estados, y que el año pasado fue derogado en una histórica sentencia. Así que esa marcha fue del todo especial.

El sábado y domingo tuvimos el Winter Fest en el seminario: momentos de oración, formación y muchos juegos. Los nueve chicos que viajaron con nosotros son muy buenos, en Alaska siempre participan de los oratorios, grupo de jóvenes y fiestas que tenemos, así que es de destacar su participación activa en todos los juegos y charlas, actividades que les eran muy familiares.

El domingo por la tarde, cuando ya habían terminado todas las actividades en el seminario, los llevamos a conocer el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Lourdes donde están nuestros monjes y hermanas; el Santuario Nacional de Santa Elizabeth Ann Seton, donde ella está enterrada, y el Santuario Nacional a San Juan Pablo II, donde pudimos venerar una reliquia de su sangre. Ciertamente que ese día no podría terminar sin un merecido helado.

El 23 de madrugada nuestro grupo tuvo la Santa Misa en el seminario y dijimos adiós al verde y a la luz de Washington DC. A continuación, salimos hacia el aeropuerto, para un largo viaje de vuelta a Alaska donde la realidad es muy distinta, ya que en enero estamos en el invierno más crudo. Todos estábamos muy alegres por lo vivido; y no veíamos la hora de volver a nuestra querida Alaska.

Es importante es trabajar para defender la vida, y, al mismo tiempo, que no perdamos de vista que tenemos también que trabajar por la vida de la Gracia en las almas. Ese viaje fue determinante para muchos de esos jóvenes que, desde entonces, son los que llevan adelante el espíritu en nuestras actividades aquí. Recemos para que los jóvenes no tengan miedo de entregar su juventud y toda su vida para extender el cristianismo por el mundo pagano para que todos tengan vida, ¡y la tengan en abundancia! (cf. Juan 10, 10-11).

¡Muy feliz día de San Juan XXIII!
Entre el cielo y la nieve,
Maria Mater Unionis