Por: María de la Agonía de Jesús, SSVM

Queridos hermanos en el Verbo Encarnado:

El mes de mayo en Gerona, España, es llamado Temps de Flors (tiempo de flores), porque en esta época todas las calles de piedra, cada rincón del casco histórico es adornado con todo tipo de flores. Durante este mes hay más turistas en la ciudad a comparación de otras épocas del año. El mes de mayo es conocido desde el siglo XIII como el “mes de María”. Este distintivo comenzó con el reinado de Alfonso el Sabio de Castilla, quien invitaba a alabar a María en el mes de las flores (que es la estación de primavera en España). El mismo rey escribe algunas composiciones en honor a María llamadas comúnmente Cantigas de Santa María. Desde entonces no han cesado los homenajes en honor de la Madre de Dios, y las plegarias suben abundantemente al cielo en el “mes de María”, como lo asegura el papa Pío VI en su Encíclica sobre el “Mes de Mayo”.

Por eso en este mes especial con el grupo infantil de los “niños adoradores” hemos querido honrar también a María de dos maneras: en primer lugar rezamos el rosario, llevando en un anda la imagen de la Virgen María, para pedir por la conversión de las almas, y en segundo lugar realizamos una obra de teatro en honor de la Virgen de Fátima, con la misma intención.

El Santo Rosario

En medio de esta ola de flores y turistas en el mes de mayo en Gerona, con los niños adoradores después de la adoración Eucarística, comenzamos la procesión desde el Templo yendo por las calles de alrededor hasta retornar al Templo. Los niños van con mucha naturalidad por las calles a pesar de que algunas personas nos miran extrañamente sorprendidos, algunos nos hacen saludos con ironía, otros sencillamente nos sonríen, pero en la inocencia de estos niños no llega la vergüenza de demostrar su fe en medio de la Cataluña desacralizada.

Obra de teatro

En segundo lugar, con los niños hemos realizado una Obra titulada El triunfo de la Inmaculada, que refiere todas las apariciones de la Virgen de Fátima en Cova de Iría. La preparación de la obra tuvo mucho sacrificio por parte de los niños, porque tenían que memorizar las líneas del papel y venir al templo durante la semana para practicar, pero todo se hizo con una alegría increíble.

Así lo hizo en su tiempo nuestro Padre espiritual en la Polonia ocupada, Karol Wojtyła, enamorado de la belleza de la literatura junto con Mieczysław Kotlarczyk, quien fue mentor teatral y su amigo y participó activamente en el teatro clandestino. Este maestro de la representación Mieczysław quería crear “el teatro de la palabra interior”, con este fin el vestuario y los otros elementos habitualmente asociados al teatro quedan reducidos al mínimo. Con el llamado “teatro de la palabra interior” se manifiesta la importancia de llegar a dejar un mensaje a las conciencias de la audiencia, de hacer posible que la palabra trabe contacto con el oyente, que se torna posible gracias a la destacada y abnegada disciplina de los actores.

El teatro, especialmente en los niños, es formativo humanamente y lo es a la vez espiritualmente. En él aprovechamos la sensibilidad emocional de los niños porque expresan miedo, tristeza, alegría y así se consigue que sean más expresivos y que puedan canalizar y entender sus sentimientos. Por medio de este apostolado se educa con la belleza a través de la belleza, y se enseña la unión entre la belleza y la realidad, pues la belleza aleja a la fealdad como la virtud aleja el pecado.

Por gracia de Dios la obra de teatro se realizó el día sábado 13 de mayo. Pudieron ver la obra los familiares de los niños y algunos fieles del templo, realmente fue de mucho provecho para todos, estaban muy contentos. Al finalizar tuvimos con ellos un pequeño festejo.

Con el teatro de las apariciones de la Virgen en Fátima la historia cobró vida por medio de los pequeños actores. Pidamos que María Santísima los haga sus fervorosos devotos.

Ma. de la Agonía de Jesús

Misionera en Gerona (España)