Por: Padres Gervais Baudry y Carlos Renzo Almonte, IVE

Querida Familia Religiosa

El pasado 28 de Agosto, después de alrededor de 22 años de fructífero apostolado en la parroquia San Pedro y San Pablo, la misión que llevan adelante los padres del IVE en Hong Kong fue transferida a otra parroquia, San Lorenzo, diácono y mártir.

Tanto en el caso del padre Gervais Baudry como el mío, fue difícil el “desalojar” todo para el traslado, y no me refiero a la parte material, sino al sentimiento que significa dejar atrás todo lo vivido y sembrado con esfuerzo, todas las alegrías, vicisitudes, proyectos y esperanzas que se plasmaron en aquella misión. En el caso mío sólo fueron 8 años de misión entre aquella generosa feligresía, en el caso del padre Baudry fueron más de 22 años, en efecto, él fue uno de los primeros padres del IVE en comenzar la misión allí.

El día planificado para la despedida con todos los parroquianos al fin llegó, Domingo 27 de agosto. Fue impresionante la participación de todos los fieles, tanto de la comunidad de habla chino-cantonesa como de la comunidad de habla inglesa. Todos, de alguna manera, nos demostraron su gratitud y cariño.

Todas aquellas expresiones de gratitud nos hicieron ver y tocar más de cerca el misterio de la gracia de Dios sembrada en los corazones. Muchas veces, ya sea por nuestra falta de reflexión, o simplemente por nuestra ajetreada agenda, se nos pasa de vista los milagros más maravillosos que opera la gracia de Dios en los corazones. Sólo allí, cuando de los labios de los mismos feligreses, o en las tarjetas y recuerdos escritos, o en los innumerables WhatsApp y mensajes conocemos sus testimonios, es cuando Dios nos regala la gracia de tocar y ver lo que quizás no nos correspondía…Pablo sembró, Apolo regó, pero sólo Dios es quien da el crecimiento (I Cor 3, 6 – 8).

Lo cierto es que, desde el corazón sacerdotal y misionero, uno experimenta en estas circunstancias con más notoriedad lo que el Fr. Enrique Lacordaire, O.P. escribiera a propósito de la vida del sacerdote, en la que Dios nos permite formar parte de cada familia, para verlos crecer en la gracia por el sacramento del bautismo, nutrirse del Cuerpo y Sangre de nuestro Salvador Jesucristo, y crecer en toda clase de virtudes por la participación de la misma gracia santificante.

Ahora la misión encomendada al IVE en Hong Kong comienza una nueva etapa, en la parroquia San Lorenzo, en una parroquia insertada en el mismo corazón de Hong Kong (Kowloon city). Una parroquia tradicional China y de mucha densidad poblacional, con hospitales y escuelas de tradición católica.

El pasado Domingo 03 de octubre se dieron cita los fieles para participar de la bienvenida organizada por el asistente parroquial y el que fuera administrador parroquial, pues no había sido aun nombrado un párroco desde hace más o menos un año. El recibimiento fue notable, el mismo vicario parroquial estaba sorprendido de la admirable respuesta de los fieles, cosa que evidenciaba su gran expectativa sobre los nuevos misioneros recién llegados.

En esta nueva misión encomendada al IVE en Hong Kong hay muchísimo por hacer, es como comenzar nuevamente, sin embargo, la gran acogida y apertura que los fieles nos vienen demostrando en estos primeros días de misión nos llena de santo entusiasmo para poner lo mejor de nuestra parte para seguir llevando adelante la encomiable tarea que nuestra Santa Madre Iglesia y nuestro querido Instituto nos han confiado.

Nos encomendamos a sus oraciones para que Dios siga sembrando semillas de vida eterna en los corazones de más personas, y que nuestro querido Carisma sea más difundido y conocido para la gloria de Dios y salvación de las almas.

María Madre del Buen Consejo nos auxilie y acompañe en esta nueva misión.

Padres Gervais Baudry y Carlos Renzo Almonte, misioneros en Hong Kong.
¡Viva la Congre y viva la misión!