Por: Hna. Maria Mater Unionis, SSVM

Delta Junction, 29 de diciembre de 2022

Querida Familia Religiosa,

            Ahora estamos en una de las aldeas “católicas”, no quiere decir que todos y cada uno de los que acá viven son católicos, sino que acá la Iglesia tiene sus raíces puestas. La Iglesia en Delta Junction es muy chiquita, pero es conocida por tener muchas familias jóvenes que están acá en una de las bases militares de USA. Por ser una comunidad de fieles pequeña, todos se conocen muy bien, y esto facilita que haya entre ellos un hermoso espíritu de familia.

            Vinimos por tres días, llegamos el martes y mañana viernes volvemos a Fairbanks. Aprovechamos estos días para tener un poco más de tiempo en comunidad y descansar de las intensas actividades navideñas. Nos vinieron a visitar desde Washington DC dos hermanas, lo que hace mucha diferencia estando tan lejos de todos. Uno se alegra como un niño, sin saber bien el porqué, a la vista de dos velos más alrededor.

              Por gracia de Dios pudimos ayudar en la liturgia de las Santas Misas de Navidad en la parroquia. La primera Misa fue el e sábado 24 de diciembre a las 6 pm, seguida de un teatro de navidad con los niños. Joaquín, nacido apenas hace dos semanas, fue nuestro «Niño Jesús» y causó extrema ternura a todos.

            Luego tuvimos la Santa Misa de medianoche, y otras a las 8 am y a las 10 am y luego un almuerzo de navidad con la gente en la misma parroquia.

          Para ayudar a todos a vivir mejor este tiempo de Navidad, la hermana New Eve propuso preparar un concierto, idea que fue muy bien acogida. Invitamos a todas las parroquias vecinas a enviar a sus cantores, y a inicios de noviembre empezamos a reunirnos en la Catedral para los ensayos. Participaron alrededor de veinte adultos y unos quince niños, dando lo máximo para aprender las diferentes voces de las canciones ya conocidas y empeñándose mucho para aprender algunas canciones en latín.

            Hicimos el concierto el lunes 26 de diciembre. Para nuestra sorpresa, hubo una numerosa audiencia: alrededor doscientas cincuenta personas llenaron los bancos de la Catedral. Nadie podía creer que hubiese tantas personas, la gente miraba a su alrededor asombrada.

              La misma gente nos dijo que el concierto de Navidad va a ser anual. Así que, al parecer, esperan que lo hagamos todos los años. Será una hermosa tradición, que esperamos que ayudará a vivir mejor el tiempo de Navidad y disponga a las almas a recibir cada vez con más fervor a Jesús en la Eucarística, centro de toda la obra misionera.

            Ahora estamos aprovechando para salir a caminar por los bosques nevados y contemplar las montañas. No dudamos en lanzarnos a las aventuras que esta tierra de hielo nos ofrece y con el tiempo y la nieve vamos aprendiendo que la diversión en Alaska viene con dolor. La nieve se va poniendo dura con los días, ya que acá en el norte el invierno es “seco”, no tenemos tanto viento y humedad. Estamos siempre esperando más nieve, para que la vieja y dura nieve quede cubierta por la nueva que es fresca y blanda y que hace las aventuras menos dolorosas.

¡Muy feliz día de los Santos Inocentes!
Entre el cielo y la nieve,
Hna. Maria Mater Unionis