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Misión y Viaje de Egresadas

Colegio “Isabel la Católica” – San Rafael, Mendoza.

Las alumnas del último año de la secundaria del Colegio Isabel la Católica de San Rafael, Mendoza, tuvimos la gracia comenzamos con alegría y ansiedad el viernes 3 de agosto nuestro viaje de egresadas. Pero no se trataba de un viaje cualquiera ni tampoco muy común, sino de una Misión.

Y fue así que, como dice el dicho “los ejemplos arrastran” comenzamos nuestro viaje nada más y nada menos que visitando los restos de nuestro santo argentino “El cura Brochero” en Córdoba. Un gran misionero en nuestra tierra con un gran amor hacia las almas demostrado en todos los sacrificios que llevó a cabo por ellas durante su tránsito en la tierra.

Y así, con este gran ejemplo nos preparamos y comenzamos la misión. Ésta se realizó en el pueblo de los Juríes, Santiago del Estero, donde con gran alegría nos recibió la comunidad de hermanas “Santiago Apóstol”, con quienes compartimos el transcurso de esta intensa semana misionera.

Llegamos allí muy cercanas a la fecha de lo que podemos considerar un acontecimiento histórico en la Argentina: la votación de la ley del aborto. Es así que los Juríes se manifestó a favor de la vida y el día que llegamos comenzamos con la marcha por la vida con la que con globos y carteles, los Juríes se tiñó de color celeste.

Y así con mucha ansiedad y entusiasmo comenzamos el martes por la mañana la misión tan esperada. Todos los días nos dividíamos para poder visitar casas, dar catecismo en los parajes, visitar las escuelas, jugar con los niños, visitar el hospital, hablar en la radio y así ir llegando poco a poco a la mayor cantidad de almas.

Durante todas estas actividades tuvimos la gracia de poder comunicar a los demás la fe y todo lo aprendido durante nuestro cursado escolar. Fuimos instrumentos en las manos de Dios para acercar a los jóvenes a un contacto más íntimo con Cristo, para hacer Hijo de Dios a un bebé con el sacramento del Bautismo, para que un joven pueda recibir en su corazón a Jesús Sacramentado, para alegrar a muchos niños con juegos, canciones y la gran kermes y principalmente para ser testimonio para muchos sobre la alegría que se experimenta al ser cristianos.

Sin embargo “hay más alegría en dar que en recibir” y como dijo Jesucristo: “Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia,  desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno…” (Mc 10, 28-30). Sin duda fueron abundantes y muchas más las gracias que pudimos recibir nosotras: aprendimos a valor cosas tan importantes pero que quizás vivimos como “acostumbrados”. Pudimos palpar el valor y la necesidad de una buena familia, una buena educación tanto intelectual como en la fe, valorar lo que significa el tesoro de una buena amistad, todo lo que recibimos en el colegio y hasta incluso algo tan natural como es el agua. Es verdad que fue difícil despedirnos de esa semana tan cargada de bendiciones y sin dudas nos fuimos agradecidas con los Juríes, las hermanas, pero principalmente con Dios ,autor de esta misión.

Y la crónica aquí no acaba, pues para cerrar y agradecer todo lo recibido en la semana nos dirigimos a Salta para consagrarnos por entero a María y por Ella a Jesucristo. Nos hicimos esclavas de María entregándole TODO a Ella, incluso el valor de nuestras buenas obras y de todo lo que hicimos en la misión con el deseo de que Ella lo embellezca y se lo entregue mejor a Jesucristo.

Una vez consagradas hijas y esclavas de María terminamos nuestro viaje visitando el norte argentino: Jujuy, Tucumán y Catamarca; conociendo las riquezas naturales y palpando las huellas que quedaron de la evangelización de América.

Durante toda esta maravillosa experiencia no dejó de acompañarnos la Providencia divina. Fuimos recibidas con una generosidad exquisita por familias y personas que, aunque quizás no nos conocían, nos dieron con mucha alegría todo lo que tenían recibiéndonos en sus casas y brindándonos toda clase de ayuda.

Sin duda este viaje de egresadas fue un regalo más de tantos que nos da el Colegio, pero quizá uno de los más valiosos porque nos dio la posibilidad de dar a otros lo más importante que tenemos: la fe, y también porque nos unió a todas en lo que más importa: la caridad, encontrando en quien tengo a mi lado al mismo Jesucristo.

Sumamente agradecidas…     Promoción 2018

 

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