– ¿Qué se enseña en vuestros seminarios? ¿Rahner?

No anduvo con vueltas la Baronesa prof. Alma von Stockhausen, fundadora y pro-rectora de la Gustav Siewerth Akademie, ante los dos obispos africanos que su hermano, el P. Dietricht, le acababa de presentar. El P. Dietricht, rector del pequeño santuario mariano de Heroldsbach, Bamberg, cuyo Instituto tiene misioneros en África, sabía bien lo que hacía al presentar a sus visitantes, en enero de este año, a su anciana hermana, de la que él mismo fue alumno.

Los dos prelados contestaron: – ¡Pero claro que se enseña Rahner! Nuestros profesores han estudiado en Europa… ¡estamos al día con los últimos progresos de la teología europea!

– Hmmm…! murmuró la octogenaria fijando en ellos la mirada crítica y profunda.

– ¿tienen un ratito para escucharme sobre Rahner?

– Claro, con gusto, no tenemos apuro, dijeron los visitantes.

Aranher3sí fueron puestos al corriente los obispos de los erróneos puntos fundamentales del sistema filosófico-teológico rahneriano. O sea, se enteraron de la substitución de Dios y de su Hijo encarnado fundador del cristianismo, por el absoluto divino de la auto-conciencia indeterminada en auto-devenir, supieron entonces de la “antropologización trascendental” idealista de la filosofía y la teología y de la relativización evolucionista de la verdad y con ello del hombre, del mundo, del pensamiento, del dogma y la moral cristianos. Y fueron alertados de las nefastas consecuencias, nada menos que para la salvación de los hombres y la predicación del Evangelio, de la “inversión antropológica” de la teología convertida en “antropología trascendental”, del “método antropológico trascendental”, del “existencial sobrenatural”, del “ateísmo salvífico” y del “cristianismo anónimo”, las tesis rahnerianas. Y entonces, alarmados, los pastores invitaron a Alma:

– ¡Ud. tiene que venir a hablar ante nuestras Conferencias episcopales!.

La sabia profesora contestó, con un golpe de genio:

– No creo que sea posible, los médicos me han prohibido subir al avión, por mi edad y estado de salud. Y no creo además que resulte mucho, los Obispos están ocupados con sus problemas, no me van a prestar mucha atención; envíenme en cambio los profesores de los seminarios, invitamos nosotros

Llegó el verano, y con él en Bierbronnen, Schwarzwald (Selva Negra), en la sede de la Akademie, el tradicional curso de verano, jornadas temáticas que este año versaron sobre diversos aspectos de la cooperación de la Santísima Virgen María a la obra de la Salvación. La profesora Alma no estaba bien de salud, con altibajos en la presión arterial, debiendo, por primera vez, restringir al máximo su participación, casi sin asistir a las conferencias, reservando sus energías para la conferencia propia, que, a sus 87 años, mostró por el contrario la plena conservación de su lucidez mental.

ranher4Pero entonces surgió el problema: Luego de las jornadas de verano habían de llegar siete profesores de seminario de Burkina Faso como resultado del encuentro, meses atrás, con los obispos y la profesora no se sentía con salud para el darles el curso de crítica a Rahner que había sido programado. Me pidió, de acuerdo con las otras autoridades de la Academia, si podía darlo yo, cambiando para diez días después mi pasaje de vuelta a Roma. Acababa yo de dar, unos días antes, puntos de la crítica a Rahner del P. Julio Meinvielle a los sacerdotes de nuestra delegación “María Puerta de la Aurora”, de Europa del Norte, durante la convivencia estiva, en base al borrador de mi libro en fase terminal con distintos escritos sobre el teólogo de Innsbruck, máximo corifeo del progresismo. Los planes y caminos de Dios distan de los nuestros como el cielo de la tierra, y es así que por esas vías de la Providencia me encontré a cargo del curso, prácticamente organizándolo con la prof. von Stockhausen: la distribución de las horas y profesores, el horario cotidiano, la liturgia. Además de las horas de clases sobre la crítica a Rahner, a mi cargo, tres medios días estuvieron a cargo de los científicos profesores Lutz Sperling y Roland Süßmut, sobre los argumentos de la ciencia natural que desacreditan totalmente la teoría de la evolución, y dos bloques sucesivos a mis clases los tomó Alma sobre el tema: “De Lutero a Rahner, a través de Hegel”. El rector, Graf Albrecht von Brandenstein-Zeppelin, les dio una conferencia matutina que versó también sobre Lutero y el progresismo: Lutero, con la negación del libre albedrío humano, y con ello la atribución a Dios del devenir y del origen del mal, se injerta así en la historia del pensamiento gnóstico culminante en el moderno inmanentismo y relativismo, de la teología moral en particular. Demás está decir que me acompañaron en mis lecciones los sendos libros de nuestros maestros: “De la cábala al progresismo” del P. Meinvielle y “El viraje antropológico de Karl Rahner” del P. Cornelio Fabro.

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Laudes, Misa con punto de predicación, desayuno, dos bloques de clase por la mañana, almuerzo en la Gasthoff del pueblito vecino, siesta, hora de adoración, merienda, dos bloques de clase por la tarde, cena sencilla en la Academia, Rosario, Vísperas y Completas, y luego casi siempre algo así como un rato de “Beato Pro”, como llamamos a nuestras reuniones de sobremesa, fue el horario cotidiano.

Los frutos han sido ubérrimos, gracias a Dios “que tiene poder para realizar todas las cosas incomparablemente mejor de lo que podemos pedir o pensar” (Ef 3,20). Los padres que asistieron al curso demostraron una total disponibilidad y buen espíritu para escuchar y aprender la crítica a Rahner y al relativismo progresista filosófico y teológico, y al evolucionismo, la vertiente científico-natural del relativismo intelectual. ranher2Provenían de varias diócesis de Burkina-Faso, profesores de filosofía y teología de los distintos seminarios, filosofados y teologados, que son interdiocesanos, bajo la responsabilidad de la conferencia episcopal, y cuentan con muchos seminaristas (el filosofado más grande tiene 200 alumnos). Todos estos padres tienen estudios hechos en universidades europeas, en París, Estrasburgo, Friburgo de Brisgovia, Roma: uno especializado en Kant, otro en Heidegger, otro en teología moral (por suerte en Sto. Tomás), otro en doctrina social y ciencias políticas, etc. Junto a la docencia y formación en Seminario, alguno es también profesor universitario, otro rector de un seminario menor, otro vicario general de su diócesis, otro párroco de la catedral. Cada mañana, por iniciativa propia, y a cargo de uno a turno, en los primeros minutos de lección los estudiantes leían un protocolo con el resumen de las clases del día anterior, que me llamó la atención por la precisión y el grado de comprensión y asimilación de la temática tratada. Dijeron que presentarían a sus obispos en base a los protocolos una síntesis del curso hecho. Abundaron las preguntas, los pedidos de mayores explicaciones, de relación a otros temas, de alguna respetuosa objeción puesta desde la formación precedente de alguno de ellos, como era de preverse; en todo el primado era el aprehender la verdad, con una apertura de mente ejemplar.

En un clima muy especial, al tiempo muy alegre pero muy serio en lo que se trataba, fueron pasando los días y con ello crecía con la mutua edificación el profundo contento de todos, los docentes y los discentes, y la gratitud a Dios por este curso. El “sistema” rahneriano da ocasión para hacer la crítica de todo el proceso de las filosofías modernas de la inmanencia (especialmente Descartes, Kant, Hegel, Marx, Heidegger) y de la consiguiente falsificación inmanentista de la teología progresista de la que Rahner es el máximo exponente. Por contraposición afloran las principales temáticas de la metafísica, de la gnoseología y de la teología natural, y luego del misterio revelado de Dios y la Salvación en Cristo: la Trinidad, el Verbo Encarnado, su acción salvífica, la gracia, los sacramentos, la moral, la espiritualidad, la Iglesia, el destino humano, la Salvación y la Gloria. Pocas veces evidencié mejor “in docendo” aquello de Tertuliano: “oportet haereses esse”, “conviene que haya herejes”, para que por contraposición resplandezca mejor la Verdad; como aparece más espléndida la realidad que nos descubre la luz del día en contraposición a una pesadilla nocturna.

ranher5Me han invitado a Burkina Faso, quieren también llevar allá a la Congregación, invitando a fundar, veremos y Dios dirá, con su bendición y su gracia. En tanto vendrán próximamente a Bierbronnen durante este año otros profesores de Seminario, invitados por Alma von Stockhausen, ahora de Nigeria. Y mientras yo estaba allí, nos visitó un Obispo de Tanzania, también llevado por el P. Dietrich… Estos queridos y beneméritos “hermanos mayores” von Stockhausen hacen honor a la Alemania Católica, la que reconoce y cree en la Verdad, la que subsiste viva en su fe bajo las avalanchas y la masificación de tanta ideología y luego de tanta persecución y avatares de siglos, y que no pierde el fervor de la caridad y el empuje apostólico, ahora llevando la crítica a Rahner y con ello la Verdad católica a los seminarios del África. Deo gratias!

P.  Arturo Ruiz Freites I.V.E.

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