ARgentina_Estudiantado_Internacional_Italia

Es muy difícil escribir en unas líneas lo que significó para dieciséis hermanas del Estudiantado Internacional de Italia, estar en Argentina, la Patria de nuestra Congregación, tener Misa en la Finca, visitar esos lugares tan queridos para todos.

Pudimos experimentar muy vivamente el espíritu de familia… y es que desde el primer minuto nos pareció estar en casa. En eso coincidimos todas las estudiantes, desde que llegamos a Santa Catalina el 13 de septiembre por la noche. Y no solo por el clásico canto de “Bienvenidas” entre risas y palmadas, sino porque no faltaron los esfuerzos y sacrificios de cada día para la organización, para llevarnos de un sitio a otro de modo que pudiésemos visitar las distintas casas de San Rafael como los Hogares, el monasterio, la escuela…

Nos han arrastrado los buenos ejemplos. Padres, madres, hermanas e incluso familias que nos contaban con entusiasmo y alegría acerca de los inicios de nuestra Congregación. Y se alegraban de ver frutos ahora en Egipto, Holanda, Italia, Ucrania, Rumania, España e incluso Hong Kong y Filipinas…. Creo que hemos bombardeado a más de uno con preguntas y con videos…

Entre las personas muy conocidas para nosotras por “historias”, cabe destacar la entretenida charla que pudimos tener con el hermano Jorge Pedernera, más conocido como “el Payo”, quien nos contó innumerables anécdotas, entre ellas de cómo se animaron con el entonces seminarista Marcelo Morsella, a escribirles juntos a Sor Lucía de Fátima, para pedirle que fuese la capellana del IVE y de las “futuras monjas”.

Entre alegría, entusiasmo y oración fueron transcurriendo nuestros días.

Un día clave fue ir a Isabel la Católica, encontramos a todos en el recreo Eucarístico y cuando acabaron hubo una explosión de risas y comentarios. Se acercaban muy contentos a preguntarnos cosas de nuestros países y a pedir autógrafos en chino, árabe y todos los idiomas. Nos impresionó ver cómo estudiaban y cómo rezaban. Un niño muy espontáneo de jardín de infantes, después de bendecir el desayuno gritó: “Viva la Virgen” y las más adolescentes estuvieron bailando y cantando con nosotras. La cercanía que mostraban y la vida de gracia que se reflejaba en sus caras de niñas, nos llamó la atención.

Pudimos también participar del campamento de jóvenes que se organiza todos los años para los estudiantes: de repente nos vimos rodeadas de 530 jóvenes saltando y cantando el himno del Estudiante. El campamento fue espectacular. Alguna vez nos lo habían contado, pero estar allí nos gustó mucho. Subimos también algún cerro y participamos en todas las actividades.

Los Hogares, piezas claves del desempeño apostólico de nuestro Instituto, han sido auténtica escuela de virtud. Vimos algunas cosas poco comunes como a uno de los discapacitados más profundos, llamados “angelitos”, ¡con un mate en la mano! Y a una chiquita muy graciosa que nos persiguió durante toda la siesta para que le cebásemos mate, porque las hermanas siempre lo hacían y ella no entendía que no supiésemos cebar bien.

En este apostolado, lo que nos dejó un hermoso testimonio fue la dedicación que durante las 24 horas los padres y las hermanas prestan a los internos y su inmensa confianza en la Divina Providencia. En las fiestas, nos llamó la atención cómo transportaban sillas de ruedas de un sitio a otro, de modo que los enfermos pudiesen disfrutara y participar en los fogones, demostrando siempre tan buen espíritu.

No pudo faltar un clásico asado argentino en casa de una de las familias de la Tercera Orden.  También pudimos visitar a muchas familias de las hermanas. Una de las mamás se emocionó mucho cuando nos vio entrar en su casa, cantando, porque le recordaba a su hija que está misionando lejos.

Fuimos al cementerio de la finca, estuvimos rezando en las tumbas de nuestros queridos difuntos.  También visitamos el Museo de Marcelo Morsella, que está situado en la única de las cabañas originales que queda. Pudimos ver muchas cosas, entre las cuales el pañuelo con el que le secaron la sangre antes de morir y la ropa que llevaba en ese momento, etc. Para muchas de nosotras, esta visita y el día en el Nihuil, fueron ocasión para despertar una verdadera devoción a Marcelito, quien junto a los demás que “ya han llegado” son ejemplos de personas concretas que han vivido nuestro carisma y han luchado por ser santos.

Quisimos visitar el Cristo de la Quebrada, pero un incendio en San Luis nos impidió llegar a nuestro destino, asique cambiamos el rumbo a casa de la madre del Padre Diego Cano, con una explicación hecha del Cristo por la hermana Virgine, un helado y una conversación muy interesante de la labor del Padre Lojoya en San Luis.

En La Plata pudimos vivir una realidad muy diferente hasta el momento, nos impresionó la pobreza y la vida de las personas con la que las hermanas hacen apostolado. Participamos en los Cruzados de Jesús, un grupo de jóvenes con los cuales hicimos la catequesis, compartimos una merienda e hicimos algunos cantos.

La guinda de nuestro peregrinaje, increíble pero cierto, fue un domingo en la Virgen de Luján, teníamos delante de nosotras una magnifica basílica, muy grande y toda blanca, decorada con distintas figuras de santos.  Aprovechamos para pedirle muchas gracias, sobre todo la fidelidad a nuestra vocación y al carisma al que Dios nos ha llamado. Después tuvimos una reunión en Bella Vista con todas las familias de la Tercera Orden y por supuesto fuimos a lo de nuestras hermanas en Campo de Mayo.

Para concluir, podríamos decir que Dios nos ha pedido vivir un carisma que poco a poco hemos ido conociendo y amando, pero sin lugar a dudas en Argentina hemos visto, oído y palpado muchos detalles que nos ayudan a amarlo más y conocerlo mejor.

Al volver, hemos pagado el “peaje del desgarro” que conlleva, pero lo que nos llevamos en las maletas como el espíritu de familia, los buenos ejemplos, el amor al carisma y tantas otras cosas… es mucho más grande.

Que lo que hemos vivido, aprendido y rezado nos sirva para amar más a Dios y servir a las almas en la misión, siempre en el corazón de nuestro amado Instituto. Esperamos poder corresponder con una vida de entrega y fidelidad en las cosas pequeñas “procurando ser otra Encarnación del Verbo”.

En Cristo y María,

Hermana Maria Vera Imago Christi

Estudiantado Internacional Santa Teresa de Jesús, Bagnoregio, Italia.

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