Al finalizar la Conferencia General de las SSVM en junio del presente año, pudimos realizar, por gracia de Dios, una peregrinación a Polonia y en ella tratamos de seguir las huellas del beato Juan Pablo Magno, patrono de Nuestra Familia Religiosa.

Llegamos a Cracovia el 1° de julio junto con nuestra Superiora General, la Madre María de Anima Christi, los miembros del Consejo General y todas las superioras de las Provincias y Delegaciones. Nos acompañó el P. Alberto Barattero, Padre Espiritual de nuestro Instituto. Estuvimos 7 días recorriendo diversas ciudades,  entre ellas Cracovia, donde el Papa fue Obispo auxiliar, Arzobispo y Cardenal durante 20 años, Wadowice, su ciudad natal, Kalwaria, Czestokowa, Varsovia y el Santuario de la Virgen de Lichen. Para esta peregrinación nos sirvió de guía el libro “Juan Pablo Magno”, escrito por el P. Buela y el libro “Don y Misterio”, donde el mismo Papa cuenta los sucesos de su vida en estos lugares.

Pudimos rezar ante las tumbas de algunos santos que entrecruzaron sus vidas con la del  Papa, hombres eminentes, hombres magnanimos, que supieron construir para nosotros la “civilización del amor”, como tan hermosamente, en alguno de sus discursos nos enseñó el Santo Padre. Ellos fueron el Beato Jersy Popieluzko, el Card. Wyszynski, San Maximiliano Maria Kolbe, Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), Santa Faustina Kowalska, el Siervo de Dios Jan Tyranowsky, entre otros.

servidoras señor virgen matara

Ellos han sido signos de contradicción en el controvertido siglo XX, ellos supieron encarnar las palabras del Apostol San Pablo a los Romanos, “vence el mal a fuerza de bien”;  con el testimonio de su vida y en algunos casos del martirio, vencieron el poder maligno con el amor. Amor total a Dios, a Jesucristo y a su Iglesia y amor a las almas hasta la entrega total. Como el caso del Beato Popieluzko, quien en su ultima meditacion terminó con esta frase: Oremos para que estemos siempre libres de todo temor, pero sobre todo, para que el Señor nos libere del deseo de venganza y de violencia”.

Pudimos visitar también Auschwitz, el mayor centro de exterminio de la historia del nazismo, situado a unos 43 km al oeste de Cracovia En Auschwitz, el régimen nazi buscaba despojar a los prisioneros de toda huella de personalidad tratándolos de manera inhumana e inpersonal. Allí murió, victima de una inyeccion letal San Maximiliano María Kolbe, martir de la caridad, donde a pesar de las terribles condiciones de vida prosiguió su ministerio sacerdotal. Durante su estadía en el campo nunca le abandonaron su generosidad y su preocupación por los demás, así como el deseo de mantener la dignidad de sus compañeros. En el campo de concentración Auschwitz – Birkenau murió Santa Edith Stein.

Ellos junto con el Gran Karol Wojtila, derrumbaron el comunismo, a fuerza de bien. Ellos nos legaron principalmente el ejemplo de su fe gigantesca, heroica, ellos tuvieron un singular amor a la Santisima Virgen de Czestokowa “Reina de Polonia”. Ellos son apóstoles de los últimos tiempos, formados por Ella en el silencio de sus corazones, ellos estuvieron siempre muy unidos a Dios por la caridad, por una invencible confianza en la Divina Providencia que puede más que todo el mal junto, hombres y mujeres de oracion, grandes enemigos de los enemigos de Dios.

Agradecemos a nuestros Superiores Mayores la posibilidad de haber realizado esta peregrinación, agradecemos la disponibilidad del R. P. Alberto Barattero y agradecemos todos los buenos ejemplos recibidos durante este tiempo.

Pidamos al Señor que también nosotras, seamos verdaderos testigos de Cristo con nuestro humilde trabajo en las misiones y que siempre estemos dispuestas a ayudar a toda persona necesitada.

En el Verbo Encarnado y su Madre Santísima,

M. María del Amor Divino, SSVM .

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