2014_02-Vacaciones_Cotto-011Terminaron las clases y la pregunta era: ¿qué hacemos? La respuesta puede tener muchos matices.

Pensamos en hacer pasar un rato agradable a los niños y lo que más disfrutan es y siempre será el estar unos días en la playa. Esta crónica llega un poco tarde, pero aun así, queríamos hacerlos partícipes de nuestras “aventuras veraniegas”.

Este verano tuvimos la gracia de poder hacer un viaje con los niños del hogar a Camaná, y pasar unos días de descanso y de mucha diversión.

Si para una familia convencional ir de vacaciones es toda una aventura, imaginen un viaje con poco más de veinte niños, uno más emocionado que el otro de poder realizar el paseo más esperado del año.

Los preparativos comenzaron semanas atrás y tras muchas peripecias y varias desveladas de los niños por la emoción de viajar, logramos partir la primera semana de febrero.

Nada más al llegar, Camaná nos dio una muy cálida bienvenida, sin dejar de hacer notar que lo que caracteriza a los viajes del hogar es que con sólo llegar a un lugar, todo el mundo se da por enterado.

Notarán que no es muy sencillo pasar desapercibidos con un grupo tan grande de niños, porque movilizarnos es una tarea muy grande que llama la atención de todos los veraneantes.

Podemos decir que no sólo nosotros cambiamos de rutina, sino que también “innovamos” el estilo de veranear junto a nuestros niños. Esto alegra mucho a las personas que también están allí, quienes se acercan a ayudarnos, dejarnos helados para ellos, o simplemente a preguntar como están.

Una vez más, nuestro hogar se transforma en un testimonio de caridad y de la Bondad de Dios.

Podemos decir que la mano providente de Dios se ve hasta en estos detalles. Además de nuestra madre del cielo, que gracias a ella y a su mano protectora pudimos tener unas muy lindas vacaciones, regresando al hogar con los ánimos renovados y llenos de energía para iniciar un nuevo año.

Además queremos compartir con ustedes, las fotos de la bendición del hogar, que estuvo a cargo del Padre Federico Mamaní, sacerdote de nuestra familia religiosa. Se bendijeron todos los ambientes del hogar con la participación de todos los residentes.

.Agradecemos a nuestro Padre del Cielo, a nuestros bienhechores, voluntarios y a todos los que nos acompañan con sus oraciones.

En Jesús y María, Hermanas del Hogar “San José Benito Cottolengo”

Fuente: http://www.iveperu.org/vacaciones-en-el-cottolengo/

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