“La Divina Bondad goza más hondo placer en otorgar sus gracias que nosotros en recibirlas” San Francisco de Sales

 

Querida Familia Religiosa:

Queremos compartir con ustedes las gracias con las que Dios ha bendecido a nuestra comunidad en este último tiempo. Desde hace varios meses, la comunidad de hermanas contemplativas y apostólicas en Luxemburgo estamos esperando poder mudarnos a un convento que nos ha ofrecido el obispo para poder comenzar allí ambas vidas, contemplativa y apostólica. Se trata del Carmelo de Luxemburgo, un lugar muy grande y apto para vivir las dos comunidades. La intención de nuestro obispo, Mons. Jean Claude Hollerich, es que con nuestra presencia allí, este convento se convierta en un “centro de espiritualidad” de la Diócesis en el que se trabaje apostólicamente con las familias. Además la presencia de las hermanas contemplativas será importante porque no existen en todo Luxemburgo monasterios femeninos. La intención, dada por el P. Buela a las contemplativas, será la de rezar por la misión pastoral de los obispos.

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Como todas las obras de Dios, también esta, ha tenido desde el principio sus obstáculos, pero justamente, han sido las dificultades las que nos han demostrado una vez más cómo Dios, Padre Providente y Bondadoso, se ocupa de nosotras hasta en los más mínimos detalles y desea que crezcamos en fe, esperanza y caridad y que nos abandonemos totalmente en sus manos.

Podemos decir que la Sagrada Familia completa ha sido la protagonista de nuestra “historia”. Desde la llegada de las contemplativas estábamos encomendando a San José todas nuestras necesidades rezando la treintena diariamente. Y una vez más pudimos experimentar su intercesión a favor nuestro, y también del Niño Jesús y su Madre Santísima.

Supimos que el obispo nos daría este lugar en noviembre del año pasado, y teníamos la esperanza de poder trasladarnos en el mes de enero. Este plazo se fue alargando varias veces, hasta que llegado el mes de mayo, comenzamos a pedir más específicamente a San José, “con fechas precisas” al menos las llaves del Carmelo. Cierto día supimos que lo que hacía falta era un permiso de parte del gobierno que podría tardar tanto una semana como 10 años. Para darnos ánimo, comentábamos, que seguramente todas esas faltas de seguridad eran necesarias para poder crecer realmente en las virtudes teologales al igual que la Sagrada Familia, tuvo que atravesar y vivir estas “incertidumbres”, que sin duda, son los medios que Dios nos concede para aprender bien lo que significa “vivir colgados de la Divina Providencia”. Pensar y compartir estos pensamientos nos renovaba los ánimos para seguir rezando y esperando.

En esos días, la M. Caridad, Superiora de la Provincia, nos propuso hacer una novena al Niño Jesús de Praga, que comenzamos el 5 de mayo. El 8 de mayo, comenzó la Novena en honor a la Patrona de Luxemburgo, Maria Consolatrix Afflictorum. También ofrecimos esta novena por estas intenciones. Pensábamos que siendo Ella la Patrona de este país, si quiere que podamos estar aquí tendría que de algún modo intervenir para que pudiésemos resolver nuestras dificultades.

El 23 de mayo, decidimos que si la Virgen nos concedía la gracia de poder tener las llaves antes de fin de mes, le haríamos un vestido nuevo para el próximo año. Habíamos visto cómo cada día, durante la octava le cambiaban el vestido, y de allí surgió la idea. Fue muy grande nuestra sorpresa cuando al día siguiente de nuestra “promesa”, recibimos la noticia de que había llegado la esperada respuesta del gobierno para comenzar con los trabajos en el Carmelo previos a nuestro traslado. Todavía quedaba pendiente el permiso para poder comenzar a llevar cosas y limpiar. El domingo 25 fue la Procesión conclusiva de la octava de la Virgen. En ese contexto tuvimos la noticia de que la municipalidad nos había dado permiso para  comenzar a mudar cosas.

El 30 de mayo tuvimos finalmente las llaves en nuestras manos, y el 31, último día del mes de la Virgen, comenzamos a llevar cosas y a limpiar. En esto cabe destacar, que el Carmelo estaba totalmente vacío, y nosotras no teníamos nada en absoluto. Desde hace algunos meses comenzamos a comentar entre las familias conocidas estas necesidades, y así, de a poco estamos amueblando el convento. Pero no sólo esto, sino que todos nos quieren ayudar a trasladar cosas, limpiar, arreglar el jardín, etc. Estamos organizando jornadas enteras de trabajo, de las que están participando no sólo las familias más conocidas, sino que también ha sido la ocasión para conocer nuevas familias. Se respira mucho espíritu de entusiasmo y gran alegría, ya que todos lo han tomado como una causa propia y están sacrificando tiempo, dinero y esfuerzo personal por nosotras. Todos desean que pronto podamos tener la Santa Misa allí. Todavía nos faltan muchas cosas para arreglar la Capilla, pero la primera y única imagen que nos han donado (los redentoristas) es una hermosa imagen de la Sagrada Familia de tamaño natural, lo cual, ha sido muy significativo.

Una última sorpresa fue saber, por las mismas hermanas carmelitas, que el Carmelo tiene como patrono al Niño Jesús.

Es mucho lo que hay para agradecer a Dios. Todavía faltan algunas cosas indispensables (agua, gas) para poder trasladarnos nosotras y comenzar con los apostolados y con la vida contemplativa.

Por eso, pedimos oraciones, para que todo esto tenga abundantes frutos. También pedimos oraciones por las familias que de modo tan incondicional nos están prestando su ayuda.

En Jesús, María y José, desde el Corazón de Europa.

Hermanas Apostólicas y Contemplativas  en Luxemburgo

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