Luxemburgo_Servidoras_niños

ID POR TODO EL MUNDO Y ANUNCIAD EL EVANGELIO

Querida Familia Religiosa

Hace ya un tiempo hemos comenzado con el proyecto de “misión” con nuestros niños del catecismo y oratorio.  Les hemos propuesto desde el tiempo de cuaresma, adoptar una de nuestras misiones en el mundo, para rezar y ofrecer sacrificios por los misioneros y su apostolado.

Entre las formas de participación, el primer lugar corresponde a la cooperación espiritual: oración, sacrificios, testimonio de vida cristiana. La oración debe acompañar el camino de los misioneros, para que el anuncio de la Palabra resulte eficaz por medio de la gracia divina. San Pablo, en sus Cartas, pide a menudo a los fieles que recen por él, para que pueda anunciar el Evangelio con confianza y franqueza. (Redemptoris missio, n° 78)

Para que esto no se les olvide hemos hecho un gran mural en la sala de catecismo-oratorio donde marcaremos las misiones y pondremos una foto de cada uno de ellos, así se mantiene físicamente visible el compromiso de oración.

Luxemburgo_Servidoras_niños
Nuestras jóvenes pintando el mural en la sala de catecismo

Les hemos propuesto también a estos pequeños vanguardias, de contactar “su” misión, por medio de correo electrónico o postal, para que les hagan saber que en Luxemburgo hay alguien rezando por ellos, y puedan recibir noticias sobre la misión, fotos, etc. No se sorprendan si reciben algún email en francés, español, italiano, inglés, etc.

Esta manera de participación en la misión, despertará en ellos el noble deseo de la misión que todo cristiano debe tener en razón de su bautismo, y quién dice… quizás también Dios inspire a alguno de ellos a una entrega más plena a la misión en la vida sacerdotal y religiosa. Queremos de esta manera suscitar en los niños el deseo de estar dispuestos desde la más tierna edad a entregar su vida por la salvación de las almas. Será esta una manera de promover las vocaciones misioneras, pero para esto necesitamos de parte de ustedes que nos ayuden manteniendo contacto con estos niños, enviándoles fotos, siempre en la medida de sus posibilidades.

Dirijo mi llamada, con particular confianza y afecto, a las familias y a los jóvenes. Las familias y, sobre todo, los padres han de ser conscientes de que deben dar « una contribución particular a la causa misionera de la Iglesia, cultivando las vocaciones misioneras entre sus hijos e hijas ».

Una vida de oración intensa, un sentido real del servicio al prójimo y una generosa participación en las actividades eclesiales ofrecen a las familias las condiciones favorables para la vocación de los jóvenes. Cuando los padres están dispuestos a consentir que uno de sus hijos marche para la misión, cuando han pedido al Señor esta gracia, él los recompensará, con gozo, el día en que un hijo suyo o hija escuche su llamada.  (Redemptoris missio, n° 79-80)

 Una de las niñas que se prepara para la primera comunión, de 7 años, había recibido después de la clase unos dulces, que se le dijo de compartir con sus hermanitos.  Habiendo llegado su mamá a buscarla, y al verla llena de dulces le dijo: Puedes hacer el sacrificio y darle algunos dulces a tus hermanitos, para prepararte mejor para tu primera comunión; la niña le respondió: y también ofrecerlo por la misión en China,  (es la misión que le ha tocado cuando repartimos los papelitos con el nombre de la Comunidad y datos postales).

Esperamos que este proyecto dé muchos frutos en nuestros niños, sus familias, en cada misionero de nuestra Familia Religiosa y sus misiones.

Misioneros de la Familia Religiosa del Verbo Encarnado en LUXEMBURGO

Uno de nuestros “vanguardias” de la misión de Rusia