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Hoy, a distancia de un año de nuestra llegada a Contessa Entellina, en Sicilia, queremos agradecer a Dios por nuestra misión aquí y por los desafíos que implica la evangelización en el momento actual con la peculiaridad de que nos ha tocado experimentar el Respirar simultáneamente al compás de dos pulmones, no solo a nivel comunitario sino también parroquial y ciudadano de la pequeña Contessa Entellina, ya que ayudamos en una parroquia que conserva el bellísimo rito griego-bizantino-ítalo-albanés, tan poco conocido dentro de la misma Sicilia.

Desde el inicio nos vimos inmersas en la realidad de lo que implica una nueva comunidad en un pequeño pueblo. Las primeras Servidoras que llegaron a Contessa fueron de a poco ganándose la confianza y el cariño de la gente.  El acercamiento personal de las monjitas a cada persona iba entablando de a poco la confianza y la amistad.

Así, surgieron los primeros apostolados iniciativas por Contessa: animación de la liturgia bizantina, catecismo, visita de ancianos, visita de enfermos, adoración eucarística guiada, fiesta de las familias, puntos de reflexión para padres,  tours culturales, grupo de jóvenes. Oratorio para niños con talleres de cocina, costura, guitarra y canto, baile, curso de chacarera y hasta escuelita de fútbol y mountain bike para los varones. En un principio los talleres se prestaban más bien para las niñas y los varones quedaban un poco de lado, causando así que sin tener algo que hacer, interrumpieran la armonía del Oratorio. Sin embargo, el deseo por hacer algo por ellos hizo que las hermanas se pusieran a organizar partidos de futbol y otras actividades para ellos. Como primera experiencia de Oratorio para Contessa, se vivía el clásico ambiente de Oratorio recién en sus albores: debíamos evangelizar de a poco, así se empezaron a acercar niños que en sus familias sufren grandes problema. Es en esta realidad que nos toca socorrer a tantos niños pobres y analfabetos. Pero ante nuestros ojos se manifiesta el milagro continuo del trabajo de Dios en las almas, en medio de tanta miseria.

sicilia_iveEste es vagamente nuestro trabajo en Contessa. La misión sin embargo no termina en Contessa Entellina, sino que se extiende a otros puntos de la extensa isla de Sicilia. Por una parte, la asistencia que hacemos en el barrio “Lo Zen”, en Palermo, donde trabajan los sacerdotes del IVE. Y entre otras cosas, es de destacar la presencia de los miembros de la Tercer orden, familias enteras muy cercanas a nuestros sacerdotes, que viven ayudándolo y que se han dejado impregnar muy dócilmente por el carisma de la Familia religiosa del Verbo Encarnado.

Otro punto cardinal de la isla es la ciudad de Agrigento, al sur de Sicilia. Ciudad portuaria enfrentada con África. La ciudad donde se conserva el Valle de los Templos, que es la perla más hermosa de la “Magna Grecia”, por el grado de conservación de los templos griegos cuyo estado supera incluso a los templos de la actual Grecia. Allí, hace más de cinco años, Monseñor Francesco Montenegro había pedido la apertura de una Comunidad SSVM en su Diócesis. Pero mientras tal pedido no se pueda llevar a cabo, vamos desde Contessa para diversas ocasiones, ayudando en la Basílica “San Francesco all’Immacolata”. Una realidad abismalmente distinta respecto a Contessa: una comunidad parroquial que se mueve en un constante y vivísimo entusiasmo de vida cristiana, social y cultural. La feligresía está compuesta por familias muy pudientes y universitarios: ingenieros, abogados, profesores de Universidad, arquitectos, maestros de orquestas, etc. y sostiene distintos centros de Caritas, pues la Ciudad de Agrigento es una de las ciudades de Italia que se ve más afectada por los inmigrantes clandestinos: se trata de los prófugos de África que pasando por la isla de Lampedusa desembarcan en el puerto agrigentino. Así es como Agrigento se divide drásticamente en dos bloques por la famosa via Atenea: a mano derecha una sucesión de mansiones, negocios, de los más lujosos y a mano izquierda, atravesando un callejoncito, uno se encuentra con el otro extremo, casas muy pobres, donde viven hasta tres familias juntas, la mayoría musulmanas, se ven al paso las mujeres musulmanas cubiertas con el velo típico y africanos gritando por las calles en árabe u otras lenguas.

sicilia3En Agrigento hemos asistido también a diversos eventos organizados por Mons. Montenegro y por la Diócesis, como la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, la Adoración Eucarística por las vocaciones, el Campo Vocacional organizado por el Seminario Diocesano, etc.

Contessa, Palermo, Agrigento… y últimamente, yendo de visita a la Catedral de Monreal, un sacerdote que al vernos exclamó  “ ¡Las hermanitas de azul! Ya hice el pedido de una Comunidad de ustedes a la M. Anima…!”

Sicilia nos ha abierto un abanico de posibilidades muy diversas y siempre afines a nuestro carisma: niños, jóvenes, enfermos, discapacitados, ancianos, analfabetos y sabios, gente que sufre las más grandes miserias, pobres y ricos. Incluso, desde enseñar a escribir a los pequeños el abecedario hasta hacernos eco de la voz de los sublimes Santo Tomás de Aquino y Padre Cornelio Fabro.

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En estos días, más de una persona nos ha preguntado: ¿y las otras dos hermanitas? ¿no son cuatro ustedes? ¿hace días que nos las vemos? Y explicándoles que hacemos la Convivencia…

–       Y el quince partimos nosotras

–       ¿Ustedes dos también? ¡¿Y nos dejan acá solos?!

Lo que llama la atención de este como “reproche”  es que venía de personas con las que no hemos tenido contacto y ni siquiera sabemos sus nombres. Entonces uno se pregunta ¿y cómo pueden incluso ellos lamentarse de nuestra ausencia? Será sin dudas una especie de paz y alegría para cada habitante de Contessa, el solo saber que en su pueblito, aún sin entrar en contacto con ellas, hay un pequeño palomar, donde mora el Santísimo Sacramento y unas monjitas, que, sin saber a qué cosa en concreto se dediquen, saben al menos que son “cosa de Dios”.

El amor y la gracia de la Santísima Trinidad, nos ayude a ser fiel a la obra que Dios ha comenzado.

Hna María del Dulce Nombre

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