“Como ya he mencionado en crónicas anteriores, el apostolado con las familias lo realizamos en dos ámbitos diferentes:

1) Acompañando un grupo de matrimonios franceses pertenecientes a un movimiento de espiritualidad conyugal llamado Equipes Notre Dame (END) … 

2) El segundo ámbito consiste en la formación y animación de un grupo de familias esencialmente africanas  …

            En una primera parte de la Crónica, me referiré a nuestro trabajo con los Equipes Notre Dame, especialmente durante este último año. En una próxima crónica trataré de comentar nuestro trabajo con los africanos …”

Con estas palabras, me expresaba hace ya más de un año, dejando inconclusa una crónica prevista en dos partes. La intención de estas líneas es, por tanto, saldar la deuda contraída con nuestros lectores comentando nuestro trabajo con los africanos (segunda parte de la crónica sobre nuestro apostolado con las familias en Túnez).

tunez

Los COMIENZOS (2010-2011) Un grupo parroquial

Todo comenzó en mayo de 2010, a partir de la “regularización” de una familia africana, originaria de Costa de Marfil: sacramento del matrimonio a los cónyuges y bautismo a dos de sus tres hijas. En el transcurso de la preparación al matrimonio, surgió una iniciativa de la futura esposa, llamada Pierrette: por qué no encontrarse con otras familias católicas de África subsahariana como es costumbre en sus países de origen? Dicha costumbre no consiste en “juntarse en la parroquia para tener charlas de formación” sino en “reunirse en los distintos hogares cristianos para compartir un momento de oración, intercambio de experiencias de vida familiar y luego una cena “sencilla” (después supimos que lo que para ellos es «sencilla» para nosotros es “suculenta”).

Comentando tiempo después con el P. Buela esta iniciativa propuesta por las familias africanas, él mismo nos recordó que una de las maneras más eficaces de “ganar la calle” en el trabajo pastoral de la parroquia es, justamente, visitar las familias, y no para “instalarse” si no con fines pastorales y visión sobrenatural: visitando los enfermos, acompañando los matrimonios en momentos de prueba, participando en alguna fiesta familiar importante, etc. Así fue que decidimos comenzar organizando salidas de una jornada (un domingo) con otras familias de la parroquia fuera de Túnez capital. Reunidos en la Catedral en la mañana, se partía en vehículos con las familias (incluidos los bebés) a alguna parroquia o comunidad religiosa del interior del país (las distancias aquí no son muy extensas). Llegados al lugar se celebraba la Misa seguida del almuerzo a la canasta con el sacerdote y/o hermanas del lugar. Luego tenía lugar el momento formativo: los esposos mediante una charla o video preparado para la ocasión, y los niños con las Servidoras que se encargaban de entretenerlos con juegos y actividades educativas. Luego la merienda, una oración (vísperas o el Rosario, según las circunstancias) y regreso a casa.

A esta iniciativa, durante el primer año, se agregaron otras dos actividades:1) una Vigilia de oración por las familias cristianas y por todos aquellos que trabajan en favor de la vida y la familia;2) La organización de un week-end, fuera de Túnez, vivido “en familia con otras familias”. Sería la última salida del año, a modo de clausura del año pastoral y de reflexión sobre las actividades a encarar el año siguiente.

Debe notarse que, ya desde el primer año comenzaron a participar en estas actividades algunas familias francesas, especialmente de la Parroquia de La Marsa (fieles y amigos del Monasterio de nuestros monjes).

 

El crecimiento (2011-2012): Encuentro Mundial de Familias en Milán

En el año siguiente, estando de paso por Roma y visitando la Editorial Vaticana, me encontré con un subsidio del Pontificio Consejo para las Familias, publicado para preparar las familias al VII° Encuentro Mundial de Familias a realizarse en Milán en junio de 2012. El tema propuesto era “La Familia, el Trabajo y la Fiesta”. Vi en este hecho la ocasión providencial para proponer a las familias africanas lo hablado con Pierrette (la africana de Costa de Marfil) y con el Padre Buela, a saber: comenzar a juntarse una vez por mes en los distintos hogares para compartir momentos de oración, formación y recreación. La propuesta fue más lejos: seguir el programa de formación propuesto (las catequesis sobre la Familia, el Trabajo y la Fiesta) seria ya de gran provecho, pero por qué no pensar en la posibilidad de participar físicamente en el Encuentro Mundial de Familias en Milán? La idea tomó cuerpo enseguida y la respuesta no se hizo esperar: se lanzó la invitación a las familias cristianas de nuestra parroquia para participar en el Encuentro de Milán. Desde la primera reunión (septiembre de 2011) se decidió dar una estructura más definida a nuestro grupo de familias cristianas, se lo confió a la protección de Santa Gianna Beretta Molla y se trazo un programa anual de encuentros mensuales de formación.

Finalizando el año pastoral 2012 tuvimos la gracia de concretar nuestra participación en el VII° Encuentro Mundial de Familias. Los días de peregrinación fueron 4 (del 1° al 5 de junio) y los peregrinos 14: cuatro matrimonios africanos (de Costa de Marfil) un matrimonio francés, la Madre Arabell con sus padres (que estaban de visita por Italia y Túnez) y quien escribe.  No es posible contar en esta ocasión todas las gracias que recibimos durante esos días. Mencionamos sólo  algunos puntos:

Habiendo elegido como patrona de nuestro grupo a Santa Gianna Beretta Molla, y habiéndola conocido a través de charlas y videos, decidimos comenzar nuestra peregrinación “desembarcando” no en Milán sino en Maggenta, a pocos kilómetros de la gran ciudad italiana, donde nos esperaba la hija de Santa Gianna Beretta (Gianna Emmanuela). Luego de una visita guiada en francés por los lugares frecuentados por la Santa, tuvimos un encuentro con su hija Giannina, quien luego de darnos un ardiente testimonio sobre el valor de la vida y el ejemplo de su madre, nos acompañó en la Misa que celebramos en el cementerio de Mesero donde descansa el cuerpo de su santa madre.

El sábado 2 de junio, lo dedicamos a visitar Milán. Tuvimos la gracia de participar por la mañana en la Misa para las familias de habla francesa, presidida por el cardenal de Paris, Mons. André Vingt-Trois. Allí encontramos al P. Santiago Baudry, con dos Servidoras y un pequeño grupo de familias venidos de su diócesis francesa de Fréjus-Toulon. Luego visitamos el Duomo o Catedral de Milán, pudiendo visitar y rezar en la cripta donde, según la tradición, San Ambrosio confirió a San Agustín la gracia del Bautismo; una gracia que daría abundantes frutos de santidad en las tierras de África del Norte, la «viña» donde Dios nos ha llamado a trabajar como Instituto desde hace mas de 10 años.

* El Domingo 3 de junio, fue el gran día: la Misa principal presidida por SS el papa Benedicto XVI, con una concurrencia estimada de un millón de personas. Aquí recibimos2 gracias suplementarias:

1) Yo pude concelebrar con el Santo Padre (éramos alrededor de 1000 sacerdotes concelebrantes) y distribuir la comunion;2) nuestro grupo pudo ver y saludar al papa Benedicto XVI a un metro distancia. En efecto, el “papamovil”, en el giro previo a la Misa, se detuvo justo delante de nuestros peregrinos. En un predio poblado por un millón de personas detenerse justo allí… !!!!

El tiempo que nos quedaba (un día y medio) era para visitar Roma, “la ciudad eterna”:

* El lunes 4 de junio estuvo destinado a la Basílica de San Pablo extra-muros, la de San Juan de Letrán (donde celebramos la Misa), la Scala Santa, y el Coliseo.

* El martes 5 de junio, último día de peregrinación, fue la “cereza del postre”: la Basílica de San Pedro. La jornada comenzó por la Misa en las grutas vaticanas (en la Capilla de los polacos) y la renovación de nuestra fe junto a la tumba de San Pedro (en la Capilla clementina). Siguió con la visita guiada de la Basílica y concluyó con una oración delante de la tumba del papa Juan Pablo Magno, gran defensor y promotor de la familia.

De este modo, la peregrinación estuvo enmarcada por dos grandes apóstoles de la familia cristiana: comenzò con santa Gianna Beretta Molla en Maggenta y concluyó con el ahora santo Juan Pablo II. Este viaje fue, sin dudas, un “hito” en la pequeña historia de nuestro grupo que, a partir del año siguiente, buscaría ampliar sus horizontes…

 

La consolidación (2012-2013) La Asociación de Familias Cristianas en Túnez (AFCT)

El comienzo del año pastoral 2013-2014 fue más que entusiasta. Las gracias recibidas en el viaje a Milán y Roma continuaban a producir sus efectos. Una reunión inicial con los miembros del naciente grupo de familias africanas, consideró que era el momento de pensar en una estructura «visible» dentro de la diócesis, es decir, aun conservando la identidad del grupo parroquial “Santa Gianna Beretta Molla”, se pensó esbozar una «asociación» cuyas actividades estuvieran abiertas a familias de otras parroquias, y cuyos miembros estuvieran disponibles para colaborar con la diócesis ante eventuales iniciativas en favor de la familia.

Así fue que nació la Asociación de Familias Cristianas en Túnez, cuyo objetivo es contribuir a la formación integral de la familia cristiana, es decir, en el respeto y defensa de la vida humana, y en la promoción de los valores de la familia fundada sobre el matrimonio cristiano, siguiendo en todo las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia Católica, y en particular, las directivas de la Pontificia Academia de la Vida y del Pontificio Consejo de la Familia. Los puntos «claves» de esta nueva Asociación son los siguientes:

Un programa mensual de formación para los matrimonios en torno a un tema elegido a principio del año (en el mes de septiembre).

Una salida bimestral de toda la familia (esposos e hijos) fuera de Túnez capital como se hacía en los primeros tiempos. El objetivo es buscar intercambiar con familias de otras parroquias y sensibilizarlas para que busquen formarse. Dichas salidas (4 durante el año) han sido pensadas del siguiente modo: las dos primeras de una jornada (un domingo), la tercera de un fin de semana y la última (por lo general en junio) de una semana fuera de Túnez país. Esta última salida tener carácter de peregrinación (teniendo como meta algún lugar santo de la cristiandad) o apuntar a la participación en los Encuentros Mundiales de Familias.

Dos actividades anuales:

a) Una Vigilia de Oración por las Familias en Diciembre, para la Fiesta de la Sagrada Familia.

b) Una Jornada Diocesana dedicada a las familias cristianas en Túnez, en el mes de Mayo.

 

Tumba de San Pedro (Capilla Clementina)

Gracias a Dios, el programa previsto para el año 2012-2013 pudo cumplirse. En el contexto del Año de la Fe, el tema tratado a lo largo de las reuniones mensuales fue la Familia educadora en la Fe y la Moral cristianas. El cierre del año fue una peregrinación a Tierra Santa a través de una agencia de viajes en el mes de julio. El número de peregrinos esta vez fue 24, y el miembro acompañante de nuestra familia religiosa fue la Madre María de Lourdes.

 

La oficializacion: Hacia una Pastoral diocesana de la Familia

Este año el tema elegido para desarrollar durante el año fue la Familia como factor de la nueva evangelización.

Este será el primer año en que se realizará, Dios mediante, la primera Jornada diocesana de la Familia. El objetivo de esta Jornada es doble:

1) sensibilizar las familias cristianas respecto al próximo Sínodo de la Familia a realizarse en Roma en el próximo mes de octubre;

2) sentar las bases para un Comisión diocesana de Pastoral familiar. Es lo que nos ha pedido el Obispo, Monseñor Ilario Antiniazzi.

La peregrinación este año (del 7 al 15 de junio) consistirá en la visita a tres santuarios muy queridos por nosotros: Lourdes (Francia), Santiago de Compostela (España) y Fátima (Portugal). Los inscriptos son 18 y los acompañantes de nuestra familia religiosa esta vez serán dos: la Madre María delle Beatitudini y quien suscribe. Es todo.

Gracias, querida familia religiosa, por las oraciones que ofrecen por nuestra misión. Gracias, queridos lectores, por la paciencia si han logrado terminar de leer esta crónica. Gracias, finalmente, a todos por acompañarnos con vuestras oraciones por los frutos de la ya próxima Jornada de la Familia (el 10 de mayo) y también de nuestra próxima peregrinación.

Unidos en la Sagrada Familia, modelo de toda familia cristiana.

 P. Sergio Pérez IVE

Misionero del Instituto del Verbo Encarnado en Túnez

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