En junio de 1916 se les aparecía a los pastorcitos de Fátima por segunda vez un ángel que los exhortaba nuevamente diciéndoles: “De todo lo que podáis, ofreced un sacrificio, en acto de reparación por los pecados con que Él [Dios] es ofendido, y de súplica por la conversión de los pecadores. Atraed así sobre vuestra Patria la paz. Yo soy el Ángel de su Guarda, el Ángel de Portugal. Sobre todo, aceptad y soportad con sumisión el sufrimiento que el Señor os envíe” (Sor Lucía, Memoria segunda).tenerife1

Durante la conferencia

Un monasterio, sin lugar a dudas, se constituye esencialmente como un lugar destinado a la oración, al recogimiento, al encuentro a solas con Dios y, en consonancia con esto, a la reparación de los pecados cometidos por la humanidad. Pero esta impronta no ha de restringirse tan sólo a los monjes que lo habitan sino que se busca que todos aquellos que asistan al monasterio se vean beneficiados de ella buscando así no otra cosa que la mayor gloria de Dios y la salvación de las almas.

Por gracia de Dios este año hemos contado en nuestro monasterio con la asistencia de muchas personas que antes no lo conocían y han comenzado a venir regularmente, quedando muy agradecidos de encontrar aquí la ayuda espiritual y el silencio de la oración que –en palabras de muchos de ellos- “tanto necesitan”. Poco a poco ha ido aumentando el número de fieles que vienen en busca de confesión, algún consejo, dirección espiritual, formación, etc. Sin embargo nos detenemos ahora en un apostolado concreto que, sin alterar “el principal apostolado del monje” que es su vida misma de oración, ha permitido hacer partícipes de la misma a los laicos (y más de una vez a algunos religiosos) mediante un retiro mensual dedicado a la reparación de las ofensas cometidas contra el Inmaculado Corazón de María santísima.

tenerife2

Durante la Misa 

A partir de agosto de este año, alrededor de 40 personas asisten todos los primeros sábados de mes a este “retiro de reparación”, la mayoría de las cuales pertenecen al grupo de oración “María, reina de la paz”, grupo que cuenta actualmente con unas 150 personas que se juntan semanalmente a rezar el santo Rosario en distintas partes de la isla.

El retiro se desarrolla de la siguiente manera: a las 10:00 de la mañana se da un punto doctrinal sobre algún misterio de la vida de Cristo, acorde al tiempo litúrgico; 10:30 se expone en la capilla el Santísimo Sacramento, delante del cual rezan en silencio (que se prolonga durante toda la jornada) hasta las 11:15 momento en que inician el primer rosario meditado, guiado por ellos mismos pero siguiendo un librito hecho por nosotros. Contamos con la ayuda de 3 colaboradores que distribuyen las actividades apenas termina el punto doctrinal y posibles preguntas que controlan el silencio y el orden, al tiempo que los cinco sacerdotes confesamos en los locutorios hasta las 11:45.

tenerife3

En la capilla durante la adoración del Santísimo

A las 12:00 tenemos la Misa de la Virgen. Terminada ésta se reanuda la Adoración al Santísimo y a cada hora inicia un nuevo rosario completando así, durante todo el retiro, el rezo de todos los misterios. El almuerzo se realiza cerca del mediodía, también en silencio. Posteriormente continuamos con las confesiones desde las 14:30 hasta las 16:15 en que finaliza el retiro con la bendición solemne con el santísimo, luego de la cual compartimos con ellos un rato y a las 17:00 ya se están yendo todos. Luego hacemos una merienda en comunidad y seguimos nuestro ritmo.

Es de notar que pese al carácter marcadamente penitencial de la jornada la gente participa con gran alegría, de hecho lo primero que suelen decirnos luego de la bendición es “muchas gracias por esto padre”, y es que poco a poco se han ido tomando muy en serio la importancia que tiene la reparación por los pecados cometidos; y tanto es el entusiasmo que siempre se ven caras nuevas que han venido motivados por aquellos que ya han tomado parte del retiro. Por ejemplo este último mes de octubre vino una “guagua” (colectivo) desde Vilaflor, la tierra del santo hermano Pedro, con 20 personas y una religiosa Betlemita.

Realmente ha sido una experiencia del todo nueva y a la vez muy enriquecedora para el monasterio en la que recibimos innumerables bendiciones. En este punto debemos mencionar las conversiones radicales que muchos de estos nuevos visitantes (o “reparadores”) han tenido visitando el santuario de Medjugorje en Croacia; el deseo serio de santidad y lo abnegada de sus vidas, teniendo como ideal “la reparación y Adoración Eucarística” asumiendo cada vez más profundamente la importancia que esto tiene para el bien de las almas y en respuesta a las peticiones de la Virgen en sus distintas apariciones.

tenerife
Confesiones

El bien espiritual que estas “almas reparadoras” reciben es mucho y, por lo tanto, implica la gran responsabilidad de rezar incansablemente por ellas y ofrecer sacrificios agradables a Dios, lo cual, a nivel comunitario es notable en el entusiasmo que despierta inevitablemente al poder colaborar de esta manera con la gran obra de Dios y ofrecerles una comprometida vida sacramental y aquella “formación” espiritual que prácticamente todos ellos, de una u otra manera, nos han pedido desde que han conocido el monasterio; respecto a esto surgieron mensualmente “conferencias de espiritualidad católica” (la primera fue el martes 16 de septiembre a las 19:00hs. y vinieron 35 personas) que manifiestan una vez más la generosidad de estas almas en la búsqueda de la santidad, de hecho para muchos implican más de algún sacrificio para poder asistir. Finalmente es de notar el gran respeto que tienen por lo sagrado, por la liturgia y por la misma vida contemplativa. Si bien es el único monasterio de la isla (y de la diócesis) no les ha sido difícil comprender el hecho de que somos monjes y siempre que piden hablar con alguno de nosotros fuera del día de retiro, antes preguntan “en qué momento, para no interrumpir sus oraciones”, y esto es general.

Dando ante todo las gracias a Dios, Autor de todo bien, encomendamos este “apostolado monástico” a sus oraciones y pidiendo especialmente a María santísima la gracia de contar cada día con más “almas reparadoras” en favor de la humanidad herida por el pecado pero redimida también por la sangre de Jesucristo.

En Cristo y María santísima: P.P. Diego Fuentes, Ariel Calandra, Jason Jorquera, Esteban Olivares y Néstor Andrada.

Monasterio “Nuestra Señora del Socorro”, Tenerife, España.

Deja un comentario