Por: Hna. Maria del Magnificat

Queremos hacerlas participes, con inmensa alegría, de la reunión de formadoras de nuestro Instituto que se llevó a cabo desde el día 11 al 16 de diciembre en la ciudad de Frascati, Italia. Con la participación de todas las madres y formadoras de los diferentes países en que contamos con casas de formación, y las Madres del Consejo General.

Fueron días intensos y muy enriquecedores, que nos dieron la oportunidad de crecer en el conocimiento y amor de nuestro Carisma. En definitiva, días en que recibimos para dar…  y nos formamos para formar.

Dando primacía a la oración y al trato intimo con Dios, único formador de sus religiosas, tuvimos cada día la Santa Misa, celebrada por los Padres del IVEꓼ el rezo de la liturgia de las Horas, del Santo Rosario y la Adoración Eucarística.

El resto del día se dictó conferencias, abarcando todas las dimensiones de la formación integral, habiendo espacio para preguntas.

Se vivió un clima de mucha unidad y alegría, destacándose en las eutrapelias, y en los almuerzos y cenas comunitarios, donde se compartían tantos ejemplos de misioneras en países diferentes, con gran variedad de culturas.

El sábado 14, tuvimos la gracia de participar de la Santa Misa en la Catedral de Segni, donde 11 novicias y 4 novicios de nuestra Familia Religiosa recibieron el Santo hábito. Celebramos este don de Dios con un almuerzo familiar, y el tradicional fogón, con números artísticos internacionales.

Como broche de oro, peregrinamos todas juntas a Siena, para rezar a Santa Catalina, Doctora de la Iglesia, Patrona de Europa, Hija fiel de la Iglesia.

La Madre María de Bethlehem, nos guió por las “estaciones” o lugares más relevantes de la vida de la Santa, resaltando los hechos y las virtudes que toda esposa de Cristo debe alcanzar y transmitir. Enseñándonos la importancia de la Doctrina de quien es llamada la “Mística del Verbo Encarnado[1]para quienes debemos ser como “otra humanidad Suya[2]”, para encarnarlo en todo lo humano.

Culminamos estos hermosos días con la visita a nuestras casas de formación en Italia.

Damos gracias infinitas a Dios por tantas delicadezas de su Providencia, y pedimos las oraciones de todos, para que, por intercesión de Nuestra Madre, la Virgen de Luján seamos fieles y generosas en la gran tarea que se nos ha confiado: la de formar religiosas según el Corazón de Cristo.

Maria del Magnificat

[1] San Pablo VI

[2] Constituciones 7