Bautismo_servidoras_La_Plata (1)

Desde los incios de este Oratorio San Juan Bosco en Villa Elvira, un pueblo periférico de La Plata, Buenos Aires, se le dio la misión de llegar a transformarse en un “centro de espiritualidad”. Y de a poco, como el grano de mostaza, que es una pequeña semilla (Cf. Mt 13, 31) y luego llega a ser como un árbol de modo que las aves vienen a posarse en sus ramas, así nuestro pequeño oratorio se convierte de a poco, y con el sacrificio de tantas misioneras que pasaron por aquí, en refugio para tantas almas sedientas de Dios.

Este año, entre tantas gracias que tuvimos, pudimos concretar el bautismo de 39 niños de nuestra zona.

¿Fue el P. Pio?

Un día, después de la Misa Dominical en el Oratorio, un fiel se acerca al Párroco para solicitarle una fecha especial de bautismo, ya que era su cumpleaños y quería bautizar a su nieta. La fecha propuesta fue el 23 de septiembre; sin más, el Padre aceptó la propuesta. Así que el día en que recordamos al Santo de Pietrelccina quedó fijado para ser el día en que muchas almas pasen a ser hijas de Dios.

Mini misión popular

Fue una buena oportunidad para proponer a algunas familias que hace tiempo querían bautizar a sus hijos, pero por una razón u otra no concretaban. Se comenzó a correr la voz, una mamá le cuenta a otra y ésta a otra. Poco a poco, la lista de niños para bautizar aumentaba día a día.

Muchos de los niños que asisten al apoyo escolar no estaban bautizados, por distintas razones. Pero lo impresionante fue que ante la propuesta de bautizarlos, los padres y niños aceptaban gustosamente. Es que en realidad ellos hubiese querido bautizarlos, pero nunca habían puesto los medios suficientes para concretarlo, así que éste fue el momento justo. Incluso, algunos hasta ya tenían “prometido su padrino”, y si por alguna razón tenían problema con alguno de los padres, el padrino “prometido” intervenía con tanta fuerza que el padre terminaba cediendo.

De este modo, sumando, llegamos hasta 39 niños.

Grupo Pro Bautismo

Con los padres de los niños de catequesis y los catequistas se formó un grupo encargado de realizar todos los preparativos.

Debido a la cantidad de gente, no podíamos realizar el bautismo en nuestra capilla (que es pequeña), así que el día previo dispusimos el salón del oratorio de manera que quedara lo más bonito posible. Con un grupo de padres, velozmente se despejó el salón, se decoró y limpió.

Por la tarde, ellos terminaron la decoración y las catequistas de preparar la liturgia y sacristía.

Las puertas del cielo se abren

Llegó el día esperado: a medida que llegaban los padres, padrinos y niños se acomodaban en los correspondientes lugares. Después de la Santa Misa se dio lugar a la liturgia bautismal.

En este punto me parece que no hay mucho que decir ya que las fotos hablan por sí mismas, la alegría de los niños (de los más grandes) al derramarse el agua sobre sus frentes, es indescriptible.

Un momento fue particularmente emocionante, y tal vez puedan descubrirlo en la foto, cuando una niña le comenta a la Hermana, “ahora soy hija de Dios”.

Después de la ceremonia hubo un ágape para festejar esta enorme gracia para nuestro barrio, nuestros niños y familias.

Dios quiera perseveren hasta el fin en la fe que profesaron.

La semilla de mostaza es la más pequeña de las semillas; así nuestras obras, muchas veces pequeñas, insignificantes a los ojos del mundo y que pasan desapercibidas, tienen su fruto tarde o temprano.

Esto es un agradecimiento a tantas misioneras que pasaron por este apostolado, y a todos los misioneros que cada día se gastan y desgastan para anunciar el Evangelio.

Dios nos conceda la gracia de ser siempre los “incondicionales de Dios” para anunciar a todo el mundo la buena Nueva, a tiempo y destiempo.

Hermanas del Oratorio Don Bosco, La Plata- Argentina

Provincia Nuestra Señora de los Buenos Aires.

 

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