Por: P. Esteban Curutchet, IVE

 

Querida Familia Religiosa:

Les escribo para contarles que, el 17 de marzo de este año, se cumplió un año del inicio de la fundación del Instituto en la parroquia San Juan Bautista de Samarcanda, Uzbequistán.

Con esta crónica quería hacerlos partícipes de algunas de las cosas que, por gracia de Dios, hemos podido llevar a cabo durante este tiempo.

Almuerzo y Oratorio festivo dominicales

Al poco tiempo de nuestra llegada, los domingos agregamos al Rosario, que se reza en la parroquia a las 10.30 hs., y a la Santa Misa, que tiene lugar a las 11.00 hs., el almuerzo parroquial. Este sencillo acto les permite a nuestros fieles compartir con nosotros y entre ellos un momento de distensión y alegría cristiana, en un país donde no hay muchas posibilidades de hacerlo, ya que casi el 100 % de las personas con las que ellos viven practica la religión musulmana.

Se suelen quedar todos los fieles, que son unos 20. Es en este momento donde aprovechamos a charlar con ellos, celebrar las distintas fiestas cristianas juntos y hasta los cumpleaños de cada uno de ellos. Esto ayuda a que se vaya formando un mayor espíritu de familia en la parroquia, cosa que vemos se va consiguiendo. Los mismos fieles ayudan con la cocina y el servicio.

Luego del almuerzo, los niños y adolescentes se quedan en la parroquia hasta la tarde. Aprovechamos a darles catecismo y a tener el Oratorio festivo con ellos. Para todos es algo totalmente nuevo, ya que hasta el momento no tenía la costumbre de pasar tantas horas en la Parroquia. A los chicos les gusta mucho quedarse y ya están acostumbrados, hasta quisieran quedarse más tiempo. Las madres también se van acostumbrando aunque todavía hoy nos siguen preguntando si sus hijos se quedan hasta la tarde o no.

Visita de turistas

Samarcanda posee una gran riqueza histórica, principalmente por dos motivos. El primero, por haber ocupado un lugar central en la famosa ruta de la Seda y el segundo, por haber sido una esplendorosa ciudad, la más importante y capital, del extenso imperio de Tamerlán a fines del siglo XIV y principios del XV, donde alcanzó su máximo apogeo arquitectónico y cultural.

Por estos motivos, Samarcanda es una ciudad muy visitada por los turistas. De donde más vienen son de Francia, Italia, España, Alemania y Rusia. La temporada va desde mediados de marzo a principios de noviembre, bajando un poco la cantidad de visitas durante el verano por el calor.

Muchos de ellos visitan la Iglesia Católica, Ortodoxa y Apostólica Armena que quedan muy cerca una de otra. Nuestro apostolado consiste en tener la Iglesia siempre abierta y estar dispuestos para recibir a los distintos grupos que se acercan a visitarla. Allí les contamos sobre la historia de nuestro templo parroquial, construido en 1916, sobre nuestra pequeña comunidad de fieles y sobre nuestra vocación, sobre el Instituto, etc. Hemos celebrado algunas veces Misas de domingo para algunos grupos y otras veces los grupos mismos, de Italia por ejemplo, vienen ya con algún sacerdote que les celebra.

Muchas personas que conforman los grupos de turistas, aunque visiten la Iglesia, son católicos que ya no practican su fe. Se nota en ellos una falta de fe muy grande. Es más, quedan fácilmente maravillados por lo que ven del mundo islámico aquí y llegan a menospreciar la belleza y superioridad de nuestra fe. Por eso, consideramos este apostolado con los turistas, como importantísimo. Con nuestro testimonio tratamos de hacerles ver el valor y grandeza de nuestra fe, así como la necesidad que hay de Jesucristo en las almas.

Dios más que nadie sabe lo que hay en el corazón de cada hombre, por eso, confiamos en que Él hace su obra.

Hospedaje a turistas

Además de los turistas en general, a los que nos referíamos más arriba, están también los turistas ‘aventureros’, para clasificarlos de algún modo, que piden alojamiento en la parroquia. De estos tuvimos unos 15 pequeños grupitos el año pasado. El primero de ellos, fue un portugués de unos cuarenta años, recién convertido, que estaba peregrinando por el mundo a pié y al amparo de la Providencia. Esto último, entendido literalme porque iba sin demasiado plan de viaje y hacia donde Dios le iba mostrando. A él le siguieron un joven matrimonio francés, que venían viajando por Asia Central con su hijo de 2 años en su casa rodante; luego, dos jóvenes mochileras francesas; un motociclista italiano; dos ciclistas polacos; un señor polaco, que venía desde Polonia con su camioneta (casa – rodante) camino al Pamir, Tayikistán, y así algunos más, hasta un ciclista argentino.

Poder hospedar a estas personas nos da la posibilidad de practicar una obra de misericordia concreta y de hacer apostolado con ellos, tanto con los que son católicos practicantes como con los están más alejados de Dios, la Iglesia y los sacramentos. El contacto más personal con estos turistas y la caridad que practicamos con ellos, confiamos Dios los hace fructificar en bien de sus almas.

Visitas varias

Durante este año tuvimos varias visitas a nuestra misión, cada una de las cuales enriquecen a su modo la vida parroquial y de la comunidad. Simplemente nombramos algunas de ellas para no extendernos mucho.

Nos visitó el padre Pedro López, Provincial del IVE para Asia Central, unos días en abril y otros en octubre, donde pudo presidir la Misa dominical, compartir el almuerzo y Oratorio. En junio, nos visitaron las madres M. Amor Divino, por ese entonces provincial de las Servidoras en Asia Central y M. Sacred Heart, Vicaria General de las Servidoras, que aprovecharon a conocer la ciudad de Samarcanda y la capital de Uzbequistán, Tashkent. También en este mes nos visitó el obispo de Uzbequistán, Mons. Jerzy Mansulovich, para la fiesta Patronal de San Juan Bautista. En julio vino un grupo de monaguillos de la Catedral a pasar unos días en la parroquia. En agosto nos visitaron el P. Paolo Giacinti, la hermana María Pojimskaia, junto con algunas señoras y jóvenes de nuestra misión en Shymkent, Kasajstán. Estuvieron 4 días. Participaron de la Misa de domingo, el almuerzo parroquial y el Oratorio, además de conocer la ciudad y pasar algunos momentos más con nuestros feligreses. De mediados de agosto a mediados de septiembre nos estuvo acompañando el padre Lorenzo Senaccioli, misionero en Tayikistán. En noviembre nos visitó la hermana María Utishenie, oriunda de Tashkent, Uzbequistán, donde contó y mostró un video sobre el trabajo que hacen las hermanas Servidoras en todo el mundo. Además, durante el año, nos visitaron sacerdotes venidos de Polonia, USA, Alemania, Italia, Inglaterra y Austria.

Arreglos en la parroquia

Por último, les contamos que gracias a Dios y con la ayuda de la organización alemana Renovabis, empezamos en octubre pasado con los arreglos de las instalaciones parroquiales. Pudimos cambiar todas las puertas y ventanas, colocar rejas nuevas, renovar totalmente la cocina, el salón parroquial y recién acabamos de terminar con el arreglo de lo que era el garage de la parroquia, que lo convertimos en un ambiente para el Oratorio, donde irán la mesa de ping-pong y metegol, recientemente adquiridas (gracias a la ayuda de la Conferencia Episcopal de USA), y otros juegos más.

Estas obras, materiales en sí, son importantes porque nos facilitan, a su vez, el apostolado.

Con esto quería darles un pantallazo de todo aquello que se está haciendo por estos pagos.

Apovecho para agradecer la ayuda del hermano Alberto Aleman quien, los primeros días de enero de este año 2020, regresó a su antigua misión de Manresa, España.

Pedimos oraciones por nuestra misión y por la Iglesia Católica de Uzbequistán.

En Cristo y María.

P. Esteban Curutchet