image001El otro día hablamos con una señora que nos contó la siguiente historia.

Ella es musulmana sunita, viuda de un chiita. Sus hijos son chiitas porque es común aquí que sigan la religión del padre.

Esta señora llamó por teléfono a unos parientes que están en el norte, y le dijeron lo siguiente: que ellos están con el EIIL (los terroristas que han tomado parte del país), que se vienen hacia Bagdad para tomarla, y que van a ejecutar a todos los que no recen de acuerdo a sus costumbres (no hay tantas diferencias doctrinales entre esos dos grupos musulmanes sino más bien en cosas como a qué autoridad deben obediencia, a qué horas rezar, con cuales posturas, etc.).

Ella espantada les preguntó cómo podían pensar así, pero sirvió de nada.

Esta historia es escalofriante porque muestra la mentalidad que está detrás de las masacres (en todas las ciudades que toman realizan ejecuciones sumarias) y porque ni siquiera el cariño familiar les sirve de freno. Le estaban diciendo (y la señora lo entendió perfectamente) que si sus hijos no cambiaban los iban a matar.

Evidentemente esa conversación implicaba también a los cristianos, y por eso la mujer nos contó a nosotros la historia.

¡No dejen de rezar por esta gente!

854151_1De hecho, en estos días, diversas personas nos han dicho que están ofreciendo Misas por nosotros, por los cristianos perseguidos y por la paz en Irak. Recibir esas noticias es un verdadero consuelo y nos da fuerzas para seguir. Dios es quien puede mover los corazones y como dice San Agustín “la oración es la fuerza del hombre y la debilidad de Dios“.

Ahora quisiera pedir a todos los que rezan por nosotros algo especial: que recen y ofrezcan Misas por los que nos afligen.

Hay un formulario propio en el misal para pedir por las personas que nos hacen mal y pedimos a los sacerdotes que lean nuestro blog que celebren misas por esta intención.

Y esto por dos razones:

Debemos tener piedad por sus almas. Enloquecidos de odio usan el nombre de Dios para cometer todo tipo de atrocidades. Este no es el caso de una guerra común donde se cometen crueldades pero cuyos soldados en distintas circunstancias podrían ser amigos. Aquí hay verdadero odio al otro por lo que el otro tiene de bueno.  Son servidores del diablo que busca el mal del hombre y su destrucción. Caminan derecho al abismo. Tenemos que rezar por ellos para que se conviertan de sus malas obras y vuelvan a Dios.

Y segundo porque tenemos que demostrar con nuestras obras que somos seguidores del que muriendo en la cruz, pidió por sus perseguidores. Él era el único inocente y cuando entregaba su vida clamó: Padre, perdónalos.

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Si queremos realmente producir un cambio en una sociedad que ve el perdón como una falta contra la justicia, tenemos que perdonar y pedir por los que nos hacen el mal, tenemos que amar realmente a los que nos hacen el mal: “amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen, bendecid a los que os maldicen, orad  por los que os difaman“.

Si no logramos devolver bien por mal, si amamos solo a los que nos aman, ¿qué diferencia hacemos?, ¿no hacen acaso eso mismo los paganos?

Esta sociedad necesita que las bienaventuranzas sean predicadas pero sobre todo que sean vividas.

Por eso ¡contamos con vuestras oraciones!

Dediquemos tiempo a rezar por los que nos afligen, que Dios vea en nosotros la misma actitud de su Hijo en la Cruz y que eso confunda a nuestros enemigos para su conversión.

¡Que Dios los bendiga!

P. Luis Montes, IVE

Misionero en Bagdad del Instituto del Verbo Encarnado

Fuente: http://amigosdeirak.verboencarnado.net/2014/06/24/orad-por-los-que-os-persiguen/

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