P. Jorge Herández, párroco de Gaza durante la procesión de Corpus Christi.
P. Jorge Herández, párroco de Gaza durante la procesión de Corpus Christi.

¡Bendito sea Dios!

Sinceramente, no quisiera tener que escribir estas líneas, pero las circunstancias nos obligan.

Creo que a nadie escapa la situación general de violencia que se vive en Medio Oriente, particularmente Siria e Irak. Debemos añadir ahora a nuestra querida Gaza.

Desde la mañana del martes 08-07-2014, se ha originado un rebrote de violencia en la franja. Descarga de misiles, destrucción y muerte. No son actos aislados y casuales, sino bien pensados e intencionales.

Ya en los días precedentes, se percibía un ambiente hostil y violento. El secuestro y muerte de tres jóvenes israelíes, la muerte de un joven palestino, fueron la gota que colmó el vaso.

En realidad, la situación es bien complicada y esto ya desde años atrás. El bloqueo de Gaza, la destrucción de los túneles (hacia Egipto), con el consecuente empobrecimiento (dado que la economía de la franja es prácticamente artificial), el cierre de los pasos fronterizos (aun para los enfermos), y otros etcéteras, han causado la desesperación y la convulsión que advertimos en este pueblo.

A esto debemos sumarle, como parte del contexto, las fallidas negociaciones entre Israel y Palestina y el frustrado intento de un pacto entre la Autoridad Palestina y Hamas. Panorama desolador.

Lo cierto es que vivimos-sufrimos las consecuencias de un ya vetusto conflicto, que no tiene miras de solución. Hamas

¡Bendito sea Dios!

A raíz de esto, hubimos de suspender las actividades planeadas en nuestra parroquia. En particular nuestraescuela de verano con 140 niños y 36 asistentes. Todo una bendición, pero que, evidentemente, comportan una responsabilidad.

Inmediatamente, comenzamos junto con las SSVM, con el apostolado de las llamadas, cosa que agradecieron nuestros parroquianos, quienes no ahorraron timidez en pedir nuevamente, que nos quedáramos aquí, entre ellos. Creo que en estas circunstancias se entiende mejor aquello del apostolado de presencia. Por ello, bendito sea Dios!

Nosotros estamos bien, seguros y serenos. Esperamos ansiosos el momento en que los responsables se determinen a buscar decididamente la paz entre estos dos pueblos. Paz que es, ante todo, interior y espiritual, y que se basa sobre la justicia.

Pedimos a todos oraciones por esta bendita tierra que acogió a la Sagrada Familia en su dolorosa huida a Egipto.

In Domino,

Familia Religiosa del Verbo Encarnado

Misioneros en Gaza

Fuente: http://ivemo.org/noticias-sobre-gaza/

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