Queridos amigos de la montaña:

Que tengan un feliz año nuevo… y que sea aún más provechoso para la eternidad que el que acabamos de dejar atrás.

Les comento brevemente acerca de la salida al C° Etchegaray (5100 msnm)… finalmente no pudimos llegar. Era un lugar desconocido para nosotros (y para cualquiera, porque no va nadie a ese lugar); las distancias eran grandes (habremos caminado unos 50 km en 4 días); y habían algunos obstáculos que hicieron demorar la ida (el arroyo había que cruzarlo muchas veces, y en algunas partes se encajonaba, especialmente en una zona de piedras, donde tuvimos que subir y bajar por un lugar empinado…).

Cuando parecía que ya la salida se quedaba sin cumbre, porque luego de dos días de caminata todavía quedaban unos 8 km para llegar al pie del Etchegaray, y los días no daban para lograr el objetivo, decidimos encarar por una quebrada que daba a la izquierda de nuestro campamento para (al menos) lograr alcanzar alguna cumbre-mirador que nos posibilitara sacar fotos de la zona, para una futura expedición que tuviera el éxito requerido. Pero he aquí que, saliendo a las 11.00 am, llegamos a la cumbre anterior del C° Etchegaray a la cual bautizamos con el nombre de C° Santos Inocentes (4580 msnm), debido a que era 28 de diciembre. Allí pudimos tener la Santa Misa. Como eran las 18.00 hs, decidimos no encarar el desnivel de 500 m que nos separaba de la cumbre del Etchegaray (había que bajar 100 m de desnivel, y luego caminar 600 mas); no era mucho, pero no convenía por el horario, pues bajaríamos de noche por una quebrada que no conocíamos.

Pudimos gozar de la vista de hermosos paisajes y ver muchos animales: liebres, zorros, cóndores, águilas, martinetas, golondrinas, halcones, muchos guanacos…

En esta salida pudimos participar 12 personas (9 hicimos cumbre). Nos acompañó el P. Esteban Soler, actualmente misionero en Chicago (anteriormente misionero en Irlanda, Papúa Nueva Guinea, Filipinas, Italia, Groenlandia…). Los nombres de los demás: José Luis Valde, Juan Marcos Tonidandel, Juan José Gurrieri, Bernardita Soler, Hna. María de Dios Soler, Melisa Ruiz, Jorge Bucci (venido dese Santa Fe), María Florencia Muñoz, María del Carmen Muñoz, Agustín Muñoz, y P. Francisco Muñoz.

Se pudo hacer mucho apostolado con la gente de los puestos ya que pasamos por tres:

-por el que ingresamos al sendero: allí hicimos la bendición de la familia y de la estancia,

-en otro celebramos la Santa Misa el día de la Sagrada Familia, e hicimos la bendición de la estancia y algunos responsos;

-en el tercero (en el cual ya habíamos celebrado la Santa Misa y bendecido en otra ocasión) pasamos a comer dos chivos asados antes de volver a San Rafael.

Es de destacar el buen ambiente que se vive en este grupo de jóvenes, el buen espíritu… y la piedad. ¡Para agradecer a Dios!!

Como decía el Beato Pier Giorgio Frassati : “En la vida terrena, después del afecto a los padres y hermanos, uno de los afectos más bellos es el de la amistad: y yo cada día debería agradecer a Dios porque me dio amigos tan buenos que son para mí una guía preciosa para toda mi vida”.

P. Francisco Muñoz, IVE

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