Mientras el sol trataba de esconderse del otro lado de la cordillera, y en el cielo se formaban, como de costumbre una gama de colores por el atardecer entre las demás montañas chilenas, un sonido deleitaba desde lo lejos. El repique de las campanas de las iglesias de alrededor, anunciaban que algo pasaba. Una alegría extra se percibía en el ambiente, encendimos la tele… el papa Francisco, el vicario de Jesús en la tierra, acababa de llegar a santiago de chile.

Juntamente el padre Damian con los chicos del hogar san Juan Bosco de Argentina, ingresaban a nuestro Hogar, ubicado en Paine, a 40 minutos de santiago.

Tuvimos una cena Juntos, fue de mucho gozo el ver a los niños de los dos hogares, junto con los religiosos y demás laicos que acompañaron, todos como en casa, de una familia, compartiendo y unidos en un Ideal.

Luego todos partimos hacia la Pintana, donde pasamos la noche en el noviciado.

El martes fue casi una noche heroica, ya que tratamos de descansar algo, pues a la 1:30 hs nos juntamos fuera de la parroquia con miembros de la tercera orden, cerca de unas 40 personas, un sacerdote y dos religiosos, estábamos caminando por las calles de la Pintana a tomar un bus. Fue muy gracioso, el chofer, al ver que tardábamos tanto en subir y pagar el boleto con la tarjeta Bip; en un momento se canso y nos abrió las puertas del costado, y sonriéndose nos movió a subir sin abonar… copamos todo el bus y comenzamos el rezo del santo rosario.

Llegamos alrededor de las 3 de la mañana, caminamos unas cuadras por las calles convertidas en peatonal, donde habían muchos vendedores ambulantes, algunos compraban banderas con los colores papales, mientras que en la entrada los carabineros nos la retiraban por que no se podía ingresar con ellas.

Estuvimos cerca de 6 horas, en la espera dentro del parque O Higgins, nos tocó un lugar frente al altar, ¡sí! Pero bien al fondo, junto al alambrado; desde allí veíamos el metro (subte). Pero al Hno. Brian le consiguieron unas entradas más cerca, así que fuimos allí. Era justo una conjunción de caminos, donde Francisco paso dos veces, los chicos y nosotros felices, vimos al papa a 1 ó 2 mts. aproximadamente

A las 10:30 tuvimos la santa Misa en el parque O Higgins, algunos estiman que hubo cerca de 400.000 personas.

El santo padre en la homilía esencialmente nos movió a la búsqueda de la paz, cuestionó el “consumismo tranquilizante” y nos llamo “Bienaventurados ustedes que se dejan contagiar por el espíritu de Dios y luchan y trabajan por ese nuevo día, por ese nuevo Chile, porque de ustedes será el reino de los cielos”. Y dijo ¿Quieres paz? Trabaja por la paz.

Todo transcurrió en un ambiente de orden, alegría y recogimiento. Incluso al salir del parque, el caudal de personas se dirigía hacia los medios de transportes… mientras nosotros optamos por esperar con los chicos del hogar en un jardín de una estación de servicio, tomando un refresco, felices todos, y al cabo de media hora partimos para la casa.

Pensar que a semejanza de Jesucristo que habla en sus parábolas del pastor que va tras la oveja descarriada, del padre que sale al encuentro del hijo pródigo y lo abraza, así el santo padre, sucesor de san pedro, hoy nos visita, con mensajes de reconciliación, paz y misericordia.

 Misericordia que se comprende poniendo “la mirada en el costado traspasado de Cristo, del que habla San Juan (Cf. 19, 37), y nos ayuda a comprender que […] Dios es amor (1Jn 4,8).”[1]

“Es allí, en la cruz, donde puede contemplarse esta verdad. Y a partir de allí, donde “el cristiano encuentra la orientación de su vivir y de su amar»”[2].

Bueno, el miércoles por la tarde hubo el encuentro con los jóvenes en el santuario de Maipú, donde allí el sucesor de San pedro nos exhorto con una frase de San Alberto Hurtado, a tener en cuenta una “conexión” con Dios, y nos revelo “la clave de acceso” preguntarnos siempre ¿Qué haría cristo en mi lugar?

En el noviciado Marcelo Morcella, el jueves tuvimos una cena para seguir festejando la venida del Papa, participaron allí, Niñas del Hogar Rosa Giovannetti, Jóvenes del Hogar San Juan Bosco (ambos de argentina) junto con los chicos del Hogar Sagrado Corazón de Jesús y miembros de la Tercera Orden de Chile.

Fue muy lindo, conmovedor; como lo es, cuando compartimos otras fiestas en los hogares de Argentina, pues poco a poco uno va percibiendo “El sueño de una vida familiar”[3].

Bueno, pasamos unas fotos y videos de lo sucedido en estos días, todo en ambiente festivo.

Encomendamos a la Virgen María, que es Madre de Misericordia y Reina de la Paz, los frutos de esta visita papal, sobre todo por la conversión de las personas, para que más se unan a Jesús por medio de los sacramentos, y para seguir construyendo “la civilización del amor”»[4].

Desde el Hogar Sagrado Corazón de Jesús

Misioneros del IVE en Chile


[1] Directorio de Obras de Misericordia, IVE Pág. 4
[2] Benedicto XVI, Deus caritas est, 12.
[3] San Juan Bosco, Sueño de una vida familiar, 1884
[4] Const. [492].

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