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Mes de la Virgen

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Mes de la Virgen
Por: Hna. María del Pilar Llerena, SSVM

 

En muchos lugares, el mes de mayo es el mes de la Santísima Virgen María. Las parroquias se preparan para esta fecha con anticipación, se adornan las imágenes, se rezan novenas y rosarios, y con sus oraciones y cánticos agradecen y suplican a nuestra Madre del Cielo.

Este año, es un mes muy especial para todos los católicos, incluida nuestra pobre y pequeña parroquia en Gaza; pues por motivos que ya todos sabemos, los fieles no pueden venir al templo y postrarse ante los pies inmaculados de la Virgen. Pero, si bien es cierto que ellos no pueden venir, Ella irá por sus hijos.

Es así que decidimos visitar a nuestros fieles portando la imagen de Nuestra Señora, la imagen de la Virgen de Luján. Imagen que “vive” en Gaza desde los comienzos de nuestra presencia aquí. Estas visitas con la imagen de la Virgen nunca se habían hecho aquí. ¡Y qué maravillas está realizando! Para comenzar, su sola presencia reaviva la fe y la esperanza de este pueblo fiel golpeado tantas veces. Al verla llegar le tributan honor con frases tales como, “¡mi amor, mi amor, mi madre, luz de mis ojos, luz de mis ojos!” o “¿Quién es esta hermosa que ha entrado a mi casa?”, para luego prenderle una vela, ponerle flores y quemarle incienso.

Rezamos en cada casa el rosario, las letanías y como comenzó la novena a la Virgen de Lujan, ellos también la rezan con nosotros. Es hermoso ver a toda la familia reunida delante de nuestra madre y constatar con gran sorpresa, cuántos niños pequeñitos saben pasar las cuentas del rosario y con gran seguridad rezarlo sin equivocarse. Conmueve también ver a los papás con sus hijos en sus rodillas enseñándoles a rezarlo.

Visitamos por día tres casas y, en la tercera de estas, nuestra Madre se queda a pasar la noche, para al día siguiente recogerla y continuar nuestras visitas. Y si a una familia determinada, le tocó en suerte quedarse un día con la Virgen, se llenan de gozo: “¡Que honor, que alegría, que gran huésped para nuestra casa, que bendición!”; se oye salir de sus labios, suplicando al día siguiente que se las dejemos un día más. Y estas frases no son exageración. ¡Y las repiten niños, adultos y hasta los jóvenes!

Aún no hemos terminado de recorrer todas las casas, ¡empezamos hace un mes! pero la gente ya sabe que ella está visitándolos, la esperan y nos llaman pidiendo que no nos olvidemos de ellos. Ayer un niño de cinco años nos llamó: “¿Cuándo nos vas a traer a la Virgen María?”. Esperan su bendición. Sí, la Virgen María ha salido a por sus hijos y nosotros los misioneros que tenemos la dicha de llevarla hemos podido ver un poquito de las grandes maravillas que está haciendo Nuestra Madre en ellos.

Sí, la Santísima Virgen ha salido, sí la Santísima Virgen está pasando.

Hna. María del Pilar Llerena, SSVM

Misionera en Gaza

Mayo, 5/5/2020