Día de la celebración del aniversario de este primer mártir Mejicano, nuestro Patrono, que comenzamos con una novena y que culminó con la Adoración nocturna, de la que participaron casi todos los grupos de nuestra Parroquia.

Este es el primer año que se realiza esta vigilia y a las 5 de la mañana fue el saludo al santo con las ‘Mañanitas’ tradicionales, especialmente dedicadas a él y su himno; después la celebración de la Santa Misa y al final unos tamales con ‘atole’, una leche caliente con maicena a la que le agregan a gusto chocolate, vainilla u otros, un buen reconfortante a esa hora de la mañana.

 

 En la foto de abajo lo tenemos en su monumento preparado para esta celebración, al costado de nuestro Altar Mayor y cariñosamente mantenido bien florido durante todos estos días. Costó hacerles entender que, contrariamente a lo que hacían aquí, es decir terminar la novena el mismo día del festejo, debían por el contrario rezarse los nueve días completos antes como ofrecimiento y preparación para la Fiesta. Finalmente así se hizo durante las tardes: Adoración, Novena, Rosario y Santa  Misa, contando todos los días con una buena participación de los fieles, fuera de los grupos que cada día se turnaban y el Gremio ‘Nicten Ha’ (‘Flor del agua’ en Maya) a cargo del festejo que han organizado con el buen talante y ánimo propio de este pueblo.

 

Un personaje que no podemos dejar de presentarles es a Diego, nuestro mini-monaguillo de 5 años de edad. Se hizo acompañar con su madre para decirle al P. Rubén: ‘quiero ser monaguillo’; ‘Bueno -le respondió-, pero vas a tener que aprender’ ¡Y no fue necesario! Ya conocía casi todos los movimientos. No se le pasa detalle, luces, micrófono, campana, cáliz, vinajeras, está tan atento a todo que se adelanta a los mayores, quiere hacerlo todo y la gente se admira, sonrientes, de su pequeña solicitud de servicio.

 

Su fijación es la patena, que aún le es imposible llegar a sostenerla a la altura de las personas y aunque le hemos explicado que debe esperar y crecer, el otro día en la Sacristía se esforzaba por mostrarnos en puntas de pies, totalmente estirado y con la patena casi vertical de que podía llegar a hacerlo.  La explicación de esta solicitud nos la dio su mamá: ‘quiere evitar que Jesús en la Hostia caiga al suelo’. En la foto de arriba podemos verlo, apenas llega a la altura del altar, pero se las ingenia y aparecen sus manitos casi como queriendo ya celebrar con nosotros. ¡Gracias Señor!

Vaya esta Meji-crónica como una tarjeta de presentación de nuestra misión, donde el P. Rubén Rios se encuentra desde hace más de un año y medio. Iremos más adelante contándole otros aspectos Dios mediante. ¡Ah! y no se olviden de que para llegar a la Parroquia deben tomar el ‘Camión 67’, los deja en la esquina.

Dios Eterno que te dignaste aceptar la sangre de san Felipe de Jesús como una primicia de la Fe de nuestro pueblo, concédenos por su intercesión madurar en esa misma Fe para que demos testimonio de ella no solo con palabras, sino sobre todo con los actos de nuestra vida diaria.’ Amén.

P. Enrique Agustín Bollini, IVE 

1 Comentario

Deja un comentario