En este mes de octubre conmemoramos dos fechas marianas muy significativas para nosotros, el 07, dedicado a Nuestra Señora del Rosario y el 12 dedicado a Nuestra Señora de Aparecida, Patrona de Brasil.

Deseamos ser fieles al carisma que nos fue otorgado viviendo intensamente nuestra espiritualidad mariana. Queremos a ejemplo de Juan Pablo II, ser apóstoles de los últimos tiempos, terribles al diablo y a sus secuaces como un ejército en orden de batalla, pues el diablo, sabiendo que le queda poco tiempo para perder a las almas, redobla cada día sus esfuerzos y ataques[1].

Rosario de sacrificios

Las novicias, en preparación al voto de esclavitud mariana que fue realizado el 12 de octubre, quisieron ofrecerle a su Señora un rosario de sacrificios. La confección del rosario tuvo su inicio a fines de septiembre, cuando se puso en la capilla, a los pies de la Virgen de Luján, un pequeño jarrón lleno de perlas y otro más grande, pero vacío. La intención era llenar el jarrón vacío con perlas de sacrificios, o sea, cada vez que una novicia hacía algún sacrificio sacaba una perla del jarrón lleno y la colocaba en el vacío. A lo largo de dos semanas ya teníamos las perlas que necesitábamos para confeccionar el rosario. Las intenciones de estos pequeños sacrificios, además de la preparación para el voto, era pedir por las necesidades de la Iglesia y de nuestra Familia Religiosa.

Peregrinación a la Virgen de Aparecida

Hemos vivido el 07 de octubre de manera muy intensa. Nos levantamos a las 0:30hs, preparamos nuestras armas: rosario, anda, cantos de la Virgen, alegría y mucha disposición para caminar, y así salimos rumbo a la batalla. Caminamos 26 km en acción de gracias por las 26 novicias que tuvimos este año: 21 novicias apostólicas y 5 contemplativas. También suplicamos a la Virgen la gracia de poder tener, para el año 2020, 50 novicias: sumando los dos noviciados (apostólico y contemplativo).

Empezamos la caminata, a las 5:45h. Durante toda la peregrinación se rezó el rosario, con una fuerte oración vocal y acompañada con muchos cantos a la Virgen. Además de elevar nuestras preces a la Señora de Aparecida, se pudo hacer mucho apostolado con los camioneros, pues siempre había alguno que nos saludaba luego hacía la señal de la cruz. Solo Dios que ve el interior de los corazones sabrá cuántos frutos dio esta peregrinación.

Llegamos al santuario a las 14hs, caminamos un total de 8 horas y 45 minutos., con algunas paradas. Luego de un descanso y unbuen almuerzo, nos dirigimos a la imagen de la Virgen, para elevarle nuestros pedidos y rendirle nuestro honor y acción de gracias. Participamos de la Santa Misa y luego volvimos a nuestra comunidad. Legamos a las 23:30hs., fueron casi 24horas despiertas dedicadas con amor y devoción para nuestra Madre del Cielo.

Los primeros Rosarios continuados

Mientras el noviciado apostólico caminaba, el noviciado contemplativo se unía a nosotras por medio de la oración. Desde las tres de la mañana hasta las doce del mediodía las novicias contemplativas rezaron el rosario continuado, finalizando con la Santa Misa presidida por nuestro obispo, Don José Negri, que justo había elegido este día para hacer un retiro en nuestro monasterio.

En la homilía, predicó primeramente sobre el misterio de la Anunciación. Comenzó diciendo que encontrarse en el monasterio en esta fecha  y leyendo ese evangelio, era un hecho muy providencial. Luego explicó que nuestra religión cristiana es la única que tiene un Dios Encarnado, un Dios que se hizo hombre y estuvo con nosotros, que aceptó pasar por todo: persecución, pasión y cruz. Luego, comentó acerca de la exhortación apostólica del Papa San Juan Pablo II, Rosarium Virginis Mariae[2]. Dijo que al contemplarla vida de Cristo a través del rosario, por medio de cada “Ave María, los misterios van entrando en nuestra vida y se van haciendo sólidos, formando como un mosaico y componiendo el rostro de Cristo en nosotros. Terminó diciendo que, en Fátima, la Virgen se declaró como Reina del Santo Rosario y que no teníamos que preocuparnos ya que su Inmaculado Corazón va a triunfar. Comentó también que en estos días, mientras se preparaba para este retiro, se preguntaba cómo el Corazón de María triunfará, y recibió la respuesta: “El Corazón de María es el único lugar donde el demonio no consigue entrar, el Corazón de María no conoció el pecado, no conoció la presencia maligna, quién se entrega al Corazón de María tiene un lugar privilegiado porque en él el demonio no entra”. Concluyó diciendo que al fin de los tiempos, se terminará la batalla del bien contra el mal, y quién esté en el Inmaculado Corazón de María alcanzará la victoria final.

Oferta de las rosas y voto de esclavitud mariana

El día de nuestra patrona, Nuestra Señora de Aparecida, fue festejado con gran júbilo y reunida toda la Familia Religiosa. La Santa Misa fue en el seminario mayor, presidida por el P. Emanuel Martelli, provincial del IVE,  y concelebrada por varios sacerdotes. En esta ocasión, además de los cuatro seminaristas que profesaron sus votos perpetuos, cuatro postulantes tomaron la sotana y las novicias y novicios profesaron su consagración a María en materna esclavitud de amor.

Para homenajear a la Virgen, como se ha hecho ya tradición, siendo éste el tercer año, ofrecimos a María 10 rosas por cada vocación que deseamos para el año próximo. Esta vez se le ofrecieron 500 rosas, en signo de las 50 vocaciones que se pidió en la peregrinación. Con estas rosas se adornó sencillamente su imagen y las capillas del seminario y del convento. Le supliquemos a ella que nos conceda para 2020 tantas vocaciones como rosas ofrecidas.

Voto del Rosario continuado

«Rezad el rosario todos los días, para alcanzar la paz en el mundo y el fin de la guerra»[3]

Concluyendo este mes mariano tan especial, nosotras Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará, en unión con los miembros del IVE y con los laicos de la Tercera Orden, hicimos en nuestra provincia el voto de rezar el santo rosario por un año completo, continuamente, desde las 15hs del 12 de octubre del 2019, hasta la misma fecha y hora del próximo año. Las intenciones por las que lo rezaremos son dos:

  1. Implorar de la Santísima Virgen la protección de nuestra Familia Religiosa;
  2. Agradecerle los innumerables beneficios con los cuales nos ha bendecido durante estos 25 años en que estamos misionando en esta “Tierra de Santa Cruz”.[4]

Para organizar los horarios de oración se hizo una página, donde todos los que quieran sumarse a nosotros puedan inscribirse[5].

Queremos estar siempre unidas dentro del Inmaculado Corazón de María, que ha de triunfar, unidas a la Iglesia fundada por Jesucristo, unidas al vicario de Cristo en la tierra, unidas como Familia Religiosa.

«Queremos manifestar nuestro amor y agradecimiento a la Santísima Virgen a la par que obtener su ayuda imprescindible para prolongar la Encarnación en todas las cosas»[6].


[1]Cf. Ibidem

[2]San Juan Pablo II, RosariumVirginisMariae, 10

[3]Sor Lucia, Memórias IV

[4] “Tierra de Santa Cruz” fue el primer nombre que los misioneros dieron al Brasil

[5]https://verboencarnadobrasil.org/rosario/

[6]Constituciones, 17