El Instituto del Verbo Encarnado está misionando en estas tierras de primera evangelización desde el año 1997, teniendo como principales apostolados la atención pastoral de una parroquia llamada Santísima Trinidad que está ubicada en la costa oeste de la ciudad de Vanimo y limita con Indonesia y la formación del clero local en el Seminario San Carlos Borromeo. La parroquia consta con cinco comunidades y dos colegios primarios. También se atienden varios grupos en cada comunidad, sobre todo quiero mencionar los legionarios de María, de adultos y de jóvenes, ya que la Legión de María es uno de los grupos más estables y con más fuerza dentro de la parroquia, trabajan muy bien y son de gran ayuda para nosotros los sacerdotes.

Desde hace ya varios años que la Virgen de Luján esta peregrinando por estas tierras y no sin muchos frutos[i]. Es muy hermoso y edificante el recibimiento que los nativos le hacen a la Virgen, manifestado en los adornos que le hacen, cantos en sus dialectos, oraciones, bienvenidas, despedidas, etc.

Como en varios lugares del mundo acá hay mucha devoción a la Virgen María en los meses de Mayo y Octubre, pero acá creo que se vive de un modo particular. En estos meses la gente de cada comunidad se reúne todos los días a rezar el rosario, ya sea en la Iglesia, o caminando por la villa, o en los pequeños altares que le preparan a la Virgen por los diferentes clanes de cada villa.

La imagen de la Virgen de Luján está todo el año en la capilla de nuestra comunidad religiosa, menos los meses de Mayo y Octubre que peregrina por todas las aldeas (suele ser caminando, recorriendo así cerca de 40 kilómetros a pie). Se organizan los días de tal modo que la Virgen pueda estar una semana en cada una de las cinco aldeas. Como decía al comienzo es muy hermoso ver el cariño que le muestran a la Virgen de Luján. El día que llega la Virgen a la aldea están todos esperando como cuando reciben a alguien muy importante. Se visten como si fueran a la Misa de Domingo, preparan y a veces componen cantos en Pidgin y en dialectos, adornan con flores la entrada de la villa por donde pasa María, y antes de entrar la Virgen a la aldea le dicen algunas palabras de recibimiento y luego la llenan de pétalos de flores. A continuación se tiene la adoración acompañada con el rosario y luego la Santa Misa. Durante la semana de estadía en la aldea la Virgen va recorriendo los distintos clanes y la colocan sobre un humilde pero muy adornado altarcito. Todos los días rezan el rosario junto a la Virgen, le hacen muchos cantos, y cuando termina todo se acercan uno por uno en procesión y le entregan flores.

Además de estos signos que son hermosos pero sensibles, también se dan frutos espirituales. Es muy común que algunos que estaban peleados entre sí se reconcilien en el mes de María, con la visita de la Virgen, o también es común que se acerquen a los sacramentos algunos que estaban alejados por diversos motivos. Se puede constatar claramente cómo siempre la verdadera devoción a María acerca y lleva hacia Jesucristo, a la reconciliación con Dios a través de los sacramentos.

Es tan grande la devoción y el amor por nuestra Patrona, que algunos han dado el nombre de Luján a sus hijas. También las Hermanas Religiosas Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará tienen una casa para niñas huérfanas o con problemas familiares que lleva su nombre, Luján Home for Girls.

Padres Maximiliano Navarro, Miguel de la Calle y Martín Prado

Misioneros del IVE en Papúa Nueva Guinea

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[i] El donante de la imagen fue Oscar Alonso (Director del Centro de la Buena Prensa). La imagen llega a Vanimo gracias a la inestimable colaboración de un empresario mendocino, Enrique Manrique y su hijo Gabriel, quienes viajaron desde Mendoza a Papúa especialmente para eso. Esto fue en setiembre de 1999. ¡Nuestro sentido agradecimiento a todos ellos por esta imagen peregrina!

 

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