Querida Familia Religiosa del 16 de agosto al 05 de septiembre las hermanas Czestochowa y Celestial hemos viajado junto con nuestro Arzobispo Jean Claude Hollerich y un grupo de 138 jóvenes desde Luxemburgo al Norte de Tailandia, para ayudar en la construcción de una Iglesia en honor a San Willibrordo en Ban Huai Tong, en la diócesis de Chang Mai.

Al llegar al aeropuerto de Bangkok (capital de Tailandia) nos esperaban los jóvenes tailandeses con un collar de flores para cada uno de nosotros, mientras cantaban la canción ¨ Jesus Christ you are my life ¨ que habían aprendido para la ocasión. Fue una recepción muy calurosa y desde ese momento los extraños se conviertieron en amigos.

Todos los días teníamos una charla de catecismo en donde se explicaban las Bienaventuranzas y la Santa Misa, también uno de los días pudimos participar de la Santa Misa en Karen (nombre de una tribu tailandesa y también de su idioma).

comiendo en el piso

 

Durante esas tres semanas hemos podido conocer un poco de la cultura de este pueblo. Los primeros días nos quedamos en un hotel en Chiang Mai y desde ahí salíamos para visitar algunos lugares típicos, como por ejemplo, los templos budistas, dado que es la religión predominante en Tailandia.

con el grupo

También, en la ciudad de Ban Huai Hi fuimos visitar la aldea de los Karen. Durante varios días los jóvenes se alojaron con las familias que nos hospedaron y compartieron su vida cotidiana, aquí los jóvenes experimentaron fuera de sus casas una nueva realidad, como por ejemplo, el vivir sin teléfono móvil e internet. Las personas compartieron con ellos lo poco que tenían. Les abrieron las puertas de sus hogares y sus corazones para dar no solo hospedaje sino también amistad. Allí vivían 20 familias Karen. Durante el trabajo es común estar divididos entre los varones y las mujeres. Nos mostraron como hacen el cultivo de arroz, los telares para hacer los trajes típicos, sus herramientas para el trabajo, distintas manualidades, en esta cultura se vive en familia y todos se ayudan mutuamente.

con los elefantes

 

Desde ahí, partimos con el grupo para Ban Huan Tong para concluir la meta de nuestro viaje que era: ayudar a construir una iglesia. En dicho lugar, también estuvimos alojados con distintas familias y ellos mismos nos enseñaron cómo teníamos que hacer el trabajo. Fue una experiencia increíble. Cuando llegamos, lo único que había en el lugar eran los cimientos y el techo apoyado sobre algunas columnas, todo lo demás lo hemos construído juntos. Desde las piedras y arenas que fueron sacadas por los mismos chicos desde el río, las barras de hierro que daban la estructura de la iglesia , los bloques, el cimiento, las escaleras, las columnas y después levantamos las paredes. Aunque el trabajo exigió mucho esfuerzo, todos estábamos muy contentos de ver que durante esos seis días la iglesia iba tomando forma hasta que llegó el día de la consagración.

haciendo el piso

El sábado 30 de agosto por la mañana la iglesia estaba llena de gente que vino para participar de la liturgia, que fue muy solemne. La celebración fue presidida por nuestro Arzobispo Jean – Claude Hollerech. La misa empezó con la consagración de la nueva iglesia construída y consagrada en honor a San Willibrordo que fue el primer Obispo en Maastricht – Holanda. El canto de entrada resonó en la iglesia como un canto de júbilo y acción de gracias. “… Y sobre esta roca edificaré mi iglesia!” Sonido potente de estas palabras, con autoridad y al mismo tiempo familiar. El obispo en su homilía dijo: “Esta iglesia que acabamos de construir es sólo un edificio de piedra. Mucho más importante, sin embargo, es la construcción de una Iglesia de piedras vivas. Pero con todo el celo de esta juventud, y de esta comunidad, vamos por buen camino. Los cristianos que viven sus vidas basados en la fe, sienten el amor de Dios y los que siguen ese llamado a seguir adelante, son esas piedras vivas”. Al final de la Santa Misa el Arzobispo pudo administrar el sacramento de la Confirmación a tres de los jóvenes de nuestro grupo. Luego celebramos con un almuerzo festivo preparado por los habitantes del lugar.

 

iglesia terminada

Desde ahí fuimos a Chiang Mai- Mae Salley donde visitamos un parque donde los elefantes son su mayor atracción. Ahí recorrimos unos 45 minutos por el bosque montados sobre los elefantes y terminamos en el centro del parque, donde estos animales hacen acrobacias, juegan al fútbol y hasta pintan cuadros!!!

Por la tarde dejamos Chiang Mai- Mae Salley y nos alojamos en Ayutthaya que fue la primera capital de Tailandia fundada por tres poblaciones: los comerciantes chinos, los guerreros tailandeses –quienes entrenaban los elefantes para las guerras- y la administración comercial. Centro muy importante gracias a tres rutas importantes por los ríos que tienen cerca. Los primeros en llegar a este lugar fueron los portugueses rodeando la India. Ellos fueron los que trajeron la religión católica y desde allí llegaron los primeros misioneros dominicos y franciscanos.

Después de tanta aventura, durantre estos días una cosa es innegable: los jóvenes han vivido experiencias únicas en Tailandia. Estuvieron al servicio de la gente y participaron en la construcción de una iglesia.

Pidamos a la Santísima Virgen -Ella que nos ha dado el ejemplo con su vida de que amar es servir- la gracia de ser siempre piedras vivas edificadas sobre las enseñanzas de los apósteles y rocas para la Iglesia. Encomendamos a cada uno de los jóvenes que participaron del viaje, para que sigan viviendo la vida de gracia y que con su testimonio de vida cristiana, sean un ejemplo para todos.

Ma.Czestochowa, SSVM

 http://ssvmluxembourg.wordpress.com

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