Crónica del viaje a Brasil y Misión Popular en Espirito Santo

La prédica más eficaz es el buen ejemplo  (San Juan Bosco)

 

Esto es una realidad que por gracia de Dios hemos podido comprobar en este viaje a Brasil que queremos relatar: muchas veces cuando se realiza una misión lo primero en que se piensa es el ejemplo que dan los misioneros, pero en realidad también son los misioneros quienes se enriquecen por el ejemplo de quienes los acogen en los distintos lugares donde van parando por el camino y también de aquellos que los reciben en el lugar de misión. Por ello es que esta crónica quiere ser un pequeño agradecimiento a ellos y a Dios, quien nunca se dejó ganar en generosidad. Por gracia de Él fue que un grupo de seminaristas, junto con el P. Germán García, pudimos realizar este año el acostumbrado viaje a Brasil durante el mes de julio. Uno de los objetivos de este viaje es peregrinar por lugares históricos que testimonian la gesta de la evangelización de América, como son las Reducciones Jesuíticas donde el trabajo de los misioneros perdura en las piedras de las construcciones majestuosas y nos da ejemplo de celo por las almas, un ejemplo que arrastra. Además también se busca conocer la realidad de la familia religiosa en otros lugares, y realizar una misión popular ya sea en Brasil o Paraguay. En esta oportunidad, la Misión se realizó en Serra, localidad del Estado de Espirito Santo, 500 km al norte de Rio de Janeiro, lugar donde el IVE tiene una parroquia desde hace casi dos años.

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Misiones Populares en Espirito Santo

El grupo llegó a la tierra de misión el 18 de julio. Nos recibió el P. Fabio Vanderlei, párroco del lugar, junto con un grupo de seminaristas de São Paulo. Al día siguiente se daba inicio a las Santas Misiones. Fueron dos misiones paralelas; una en Brejetuba, y la nuestra en Serra. Contando con los misioneros de la misión en Brejetuba, entre sacerdotes, seminaristas de Argentina y de São Paulo, hermanas, novicios, novicias, menores y jóvenes, llegábamos casi a 100. Vale destacar antes que nada que los fieles de Serra estuvieron prácticamente abandonados por años. Serra fue una de las cunas de la teología de la liberación: los feligreses muchas veces no obtenían de los pastores más que discursos políticos y algunas acciones sociales. Así es que muchos optaron por el protestantismo que, siendo ya fuerte, se fortaleció mucho más aún ¿La causa de esto? Que los evangélicos les hablaban de Dios y de Jesucristo y, en cambio, los sacerdotes católicos no. Se llegó así a situaciones como la de estar rodeada la Iglesia Matriz de la parroquia por más de seis iglesias evangelistas, en un radio de 100 metros, o de contar Serra con 2.500 pastores, contra 17 sacerdotes católicos. El escenario comenzó a revertirse con el trabajo de los padres misioneros del IVE, primero como párroco el P. Fabio Sousa, y actualmente, el P. Fabio Vanderlei con el P. Davidson, su vicario. La parroquia ahora cuenta con gran movimiento de grupos y fieles, pero todo indica que puede crecer muchísimo más.

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Fueron muchos los frutos, atestiguados más que nada por la cantidad de sacramentos, tantos que el P. Fabio tuvo que agregar algunos domingos consecutivos para la administración de algunos sacramentos y para la catequesis que daría él personalmente durante la noche, para todos los que se inscribieron pero no pudieron recibir el sacramento durante la misión. Para ilustrar, algunos números de la cantidad de sacramentos: 91 bautismos, 122 Primeras Comuniones, 63 catecumenados (se refiere a adultos que recibieron los sacramentos de iniciación todos juntos), 75 casamientos (después de la misión se sumaron 25 más, es decir un total de 100 casamientos) y 159 Confirmaciones. Por supuesto que después de la Misión siguió llegando gente para pedir sacramentos… Es que como decía el mismo párroco, el pueblo brasilero es muy religioso y dócil, y su opción por el protestantismo no tiene mucho más fundamentos que el sentirse mejor acogido o incluso que el templo quede cerca de su domicilio. Fueron muchos los frutos de la misión y eso a pesar de que durante la misión sólo se llegó a visitar un 60% de las casas, y de que la misión sólo duró un poco más de una semana… Con el trabajo sucesivo y con la gracia de Dios los frutos serán cada vez más grandes.

Algunos testimonios

Cuando aquellas almas que fueron el objetivo de nuestra misión querían darnos palabras de agradecimiento, no hacían más que aumentar nuestra propia gratitud hacia ellos y hacia Dios, porque la manera de corresponder a nuestro trabajo siempre parecía exceder todos nuestros esfuerzos. Se podrían poner muchos testimonios: protestantes que volvían a la Iglesia y que felicitaban el trabajo de los misioneros; niños que decían “Quiero ser sacerdote misionero”… Pero ahora sólo mostramos un testimonio, muy impresionante, que fue leído en la Misa de Clausura. Es de una joven de la zona de Brejetuba, que siguió la Misión más que nada por medio de Facebook:

“Buenas noches, vivo en la ciudad de Brejetuba, y durante esta semana he visto el trabajo que están realizando… y llegué a tres conclusiones. Una de ellas es que no me siento bien en la iglesia que frecuento, y que quiero muchísimo estar participando en las Misas y charlas de esta semana de santa misión, pero mis padres se me oponen. Y creo que aunque no quiero seguir yendo a la Iglesia a la que pertenezco actualmente debo obedecer y respetar a mis padres. La segunda conclusión a la que llegué es que uds. son valientes de Dios. Y la tercera es que si yo pudiese, me marcharía con uds., y seguiría mi vida como religiosa. Cuando pude ver el trabajo de uds., aunque no soy de la iglesia Católica, pude ver en los ojos de los misioneros, padres, hermanas, etc., la sinceridad, la bondad, no son personas llenas de vanidad, son puros, dispuestos a ganar vidas para Jesús. Siempre ayudando a quien lo necesita, y creo que ese es el sentido de la vida, hacer siempre el bien. La manera de tratar a las personas, especialmente a los niños… ¡Cómo querría ser parte de todo eso con uds.! Continúen así, siempre haciendo ese trabajo maravilloso. Aunque sólo los he acompañado por internet, por lo que mis amigos me contaban, y sólo los he visto en la calle, se van a ir dejándome encantadísima y con un enorme deseo de poder un día unirme a uds. Buenas noches, queden con Dios. PD: Desearía haberlos conocido a todos uds. de cerca (…) pero creo que si no tenemos esa oportunidad aquí en la tierra, nos veremos en el cielo”.

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Con tantos ejemplos edificantes de parte de los laicos y religiosos en Brasil, tantos frutos desplegándose ante los mismos ojos de los misioneros, el que todo haya “cerrado” tan bien incluso en el viaje mismo, viendo la gratitud y generosidad de muchos de los que nos hospedaban, como si fuesen ellos los beneficiados, uno no deja de asombrarse ante el deseo evidente que Dios tiene de hacer bien patente su misericordia y su providencia, como Padre bondadoso que busca y a la vez incita y produce una respuesta de generosidad filial. Damos gracias a Dios, a María Santísima y a San José, a quienes tuvimos siempre presentes y nos acompañaron en todo el viaje, por tantos beneficios recibidos. A Dios le pedimos que siga suscitando testimonios que nos arrastren a la misión.

Sem. Joaquín Vicente, IVE

 

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