Marcha_pro_Vida_La_Plata_Servidoras (8)

Querida Familia Religiosa, como ya sabrán, se han vivido momentos históricos en este último tiempo en Argentina, a causa del “Debate sobre el aborto”. Realmente han sido meses intensos de oraciones, y por gracia de Dios y a Nuestra Madre de Luján, a quien los Obispos consagraron nuestra Nación, este proyecto de ley fue rechazado en el Senado.

El pueblo argentino se levantó en una campaña masiva a favor de la vida, grupos separados y hasta quizás desorganizados, pero confluyendo todos en la defensa de la vida. Cinco millones de argentinos, días previos a la votación, se levantaron en distintos puntos del país para gritar unánimemente “Sí a la vida, salvemos las dos vidas”.  Argentina, que parecía estar aletargada en su sueño, se despertó, se levantó… y ganó una batalla, de las tantas que quedan para seguir defendiendo a nuestro país de las políticas antinaturales que se intentan imponer.

La Plata

Desde el comienzo de esta “discusión sobre el aborto” se vivió un clima tenso, la invasión de pañuelos verdes -que distinguía a los abortistas- por doquier: niñas, adolescentes, ancianos, ¡con pañuelo verde! ¡Era de no creer! Carteles a favor del aborto, otros pidiendo la separación de la Iglesia y el Estado… En las escuelas públicas profesoras amenazando a las alumnas que usaban el pañuelo celeste -que distinguía a los defensores de las dos vidas: la de la mamá y la del niño por nacer- o ¡porque eran provida!

No es el fin de este escrito hacer una explicación y una refutación de la malicia del aborto, más bien la intención es resaltar cómo, aún cuando el panorama parezca frustrante, como lo fue en este tiempo por el fuerte ataque que se desató en contra de principios morales básicos como es la defensa de la vida, sin embargo, hemos podido palpar estas pequeñas florecillas en el oratorio Don Bosco, junto a nuestra gente.

Ya desde el año pasado, juntamente con la Parroquia Santa Rosa de Lima, a cargo de los padres del Verbo Encarnado, comenzamos a participar de las marchas a favor de la vida en Capital Federal. Este año, cuando el tema de aprobar la ley del aborto se intensificó, desde el oratorio don Bosco invitamos a las familias a participar de las distintas marchas y tuvimos una importante respuesta de la gente, inclusive muchas familias asistieron con sus hijos y con carteles que ellos mismo hicieron. Cabe destacar que trabajamos en una zona de las afueras de la ciudad, con gente de condición humilde.

Previo a la votación en la Cámara de Diputados, con los niños del apoyo escolar intensificamos la adoración al Santísimo pidiendo para que no se aprobara la media sanción.

8 de agosto

El día 8 de agosto, congregados en el Congreso de la Nación, miles de argentinos en un clima festivo, apoyaban las dos vidas. Show, espectáculos, distintos puntos donde uno podía ir a rezar. Muy contrario a lo que sucedía del otro lado de la plaza, donde se encontraban los abortistas.

La lluvia no impidió que miles de argentinos se acercaran a manifestar su defensa de las dos vidas, bajo una lluvia que a veces cesaba, otras veces se intensificaba, jóvenes, adultos, ancianos, estaban firmes defendiendo el derecho de los más inocentes.

En distintos puntos de la plaza había carpas para rezar y a ellas acudían constantemente muchísimas personas, viviéndose un clima de profunda oración. Era emocionante escuchar al mismo tiempo, afuera de la carpa, los redoblantes y los gritos alegres de los jóvenes. ¡Argentina se levantó!

Y aunque los medios nacionales e internacionales poco dijeron del triunfo de la ola celeste, haciendo más bien hincapié en la derrota de las “verdes”, lo cierto es que en el momento en que se vio en la pantalla que 38 Senadores habías votado en contra de esta ley inicua (contra 31 a favor), la alegría de la gente era indescriptible. Realmente Nuestro Señor y la Santísima Virgen nos protegieron de tan gran catástrofe.

Podemos decir, como lo dicen los afiches de los movimientos abortista, “esto recién comienza”. Es tiempo de intensificar nuestras fuerzas para educar a nuestros jóvenes en la verdad, en una educación sexual correcta, en formar la conciencia, y por gracia de Dios esto se está dando.

Damos gracias a Dios por su protección sobre nuestra Patria y pedimos la gracia de ser fieles a nuestra misión de evangelizar y propagar la Verdad.

Hermanas del Oratorio Don Bosco – La Plata

Provincia Nuestra Señora de los Buenos Aires

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