Querida Familia, queremos compartir con ustedes una de las actividades de nuestro último apostolado en el Jardín de la Paz, el cierre del primer semestre lectivo, del Jardín de infantes “Stella Matutina” aquí en Ushetu.

“La educación es la llave de la vida”- decía no sin razón el primer presidente de Tanzania, Julius Nyerere- Queremos compartir con asombro y alegría estos primeros seis meses de actividades aquí en el Jardín de Infantes: “Stella Matutina”. No dejamos de ver la mano de la Divina Providencia en todos los acontecimientos, grandes y pequeños. Y sobre todo en el asombroso progreso tanto de los alumnos como de los mismos papás.

instituto-verbo-encarnado

¿Y por qué nombramos a los papás en esto? Ciertamente que un papá se preocupa de la educación de su hijo, cosa no tan obvia en países donde el nivel de alfabetización es demasiado escaso. Y éste es un tema que nos toca de cerca, la mayoría de estos papás no han terminado sus estudios primarios, pero el día de cierre de las actividades, pudimos comprobar que a todos los unía un FIN en particular, hacer de la sociedad algo mejor, hacer de Tanzania algo mejor, ¿y cómo? – se preguntarán ustedes – pues bien poniendo su granito de arena en lograr que cada uno de sus hijos sea una persona educada, capaz de solucionar los problemas que se le presenten, capaz de construir la sociedad, capaz de compartir y ver las necesidades de otros, capaz de respetar y hacerse respetar en el entorno que se desenvuelve, todo eso y mucho más, se adquiere en un pequeño e insignificante jardín de infantes.

Día a día vimos cómo estos pequeñuelos iban adquiriendo los buenos hábitos característicos de quienes les hacen gustar de la buena disciplina, conducta, limpieza, aseo personal y respeto mutuo.

Con diversas premiaciones y consideraciones los alumnos fueron creciendo y fortaleciéndose en pequeñas pero heroicas virtudes. Sacrificio que no fue ni será en vano, experimentamos además que el valor de una sonrisa vale más que todo el cansancio empeñado.
Un niño bien estimulado puede dar pasos de gigante. Y así ocurrió con estos alumnitos. Ya se han convertido en “serios alumnitos”,
que aman su escuela, predispuestos a hacer cualquier cosa en pro de la misma.

Cuando uno se encuentra con diversas culturas, muchas veces puede dudar en la eficacia del plan utilizado. Pero realmente, con la ayuda de Dios, todo ha sido posible, las expectativas de estos primeros seis meses han sido alcanzadas y sobrepasadas en cierto modo.
Niños que en los inicios hablaban solo el dialecto de la tribu, actualmente se comunican en la lengua oficial, es decir, en swahili. Niños que responden prontamente a la campana, que saludan a las hermanas con respeto y cariño. Niños que cantan el himno de su Patria y distinguen los colores de su bandera.

Gracias a tantos esfuerzos hemos notado que para ellos: ¡aprender es un placer!

¡Viva la escuelita! ¡Viva la misión!

SSVM – TANZANIA

Deja un comentario