La catequesis en nuestra parroquia de Hong Kong

 Muchas veces los misioneros, cuando vamos “al extranjero”, sea para saludar familiares y amigos, sea para participar de actividades propias de nuestro ministerio o visitar otras casas de la Congregación, nos vemos interpelados por la pregunta ¿y ustedes qué hacen en su misión?

A raíz de mi viaje a Taiwán para la convivencia, de la que acabo de regresar hace un par de días, y de las diversas preguntas que me hicieron los dos “nuevos” misioneros de nuestra Provincia, los PP. Federico y Pablo, finalmente me he propuesto concretar una idea que me ronda la cabeza desde hace meses, que ya suman años, y que consiste en escribir una serie de crónicas sobre nuestra misión en Hong Kong, en la Parroquia “Santos Pedro y Pablo”, para compartir con toda la familia religiosa ¿qué hacemos en nuestra misión?

hk1

La nuestra es una parroquia desbordante de vida y posee un gran número de apostolados, por lo que necesitaré bastante tiempo para introducirla completamente, aunque intentaré hacerlo en breves crónicas. En esta primera crónica quiero compartir con ustedes un aspecto muy importante de nuestro apostolado en la Parroquia: la enseñanza del Catecismo.

Empecemos con los niños. El Catecismo de niños está dividido en dos: hay clases en inglés y en cantonés. Ambos catecismos son para niños de 3 a 12 años, divididos en 7 cursos, en los cuales se los prepara para recibir la Primera Comunión y la Confirmación (y el Bautismo, cuando es necesario). Las clases de catecismo en cantonés son los domingos de 9.30 a 10.30, y las clases en inglés, de 10.30 a 11.30. Veinte profesoras ayudan con las clases de los niños (en ambos idiomas), entre las cuales hay dos hermanas de las SSVM: la Hna. Santo Niño y la Hna. Zhonghua. En total, tenemos alrededor de 100 niños estudiando el Catecismo.

El Catecismo para jóvenes (en cantonés) se da del siguiente modo: los sábados a la mañana hay una clase para jóvenes de secundaria. En este momento asisten a esta clase 7 jóvenes que recibirán el Bautismo –Dios mediante- la Vigilia pascual del año que viene. También los sábados, por la tarde, durante las actividades del Oratorio, 4 jóvenes asisten a clases de catecismo. Los miércoles a la tarde, un grupo de jóvenes con diversas dificultades de aprendizaje reciben educación catequética. Aún no sabemos cuántos de estos jóvenes podrán bautizarse el año que viene, pero da mucho gozo espiritual ver con qué entusiasmo se preparan para recibir los sacramentos y, sobre todo, cómo participan de la Santa Misa. Todas estas clases para jóvenes las dicta la M. Laetitia Crucis, SSVM.

Los martes a la tarde, una laica les da catecismo a un grupo de alumnos de la Escuela secundaria de Caritas que se encuentra en el territorio parroquial. Siete estudiantes atienden esta clase y, si Dios quiere, recibirán el Bautismo en el 2016.

hk

En cuanto al catecismo para adultos mayores de 18 años (también en cantonés), los catecúmenos en nuestra diócesis deben asistir semanalmente a clases de catecismo durante un año y medio, luego del cual pueden recibir el Bautismo y los demás Sacramentos de Iniciación. En estos momentos, en la parroquia tenemos seis clases de catecismo para adultos. Hay tres clases que ya vienen preparándose desde hace un año y que recibirán los sacramentos en la Vigilia Pascual del año que viene: una clase los miércoles, y dos, los domingos por la mañana. En total hay más de 30 catecúmenos.

Las clases nuevas comenzaron en octubre y están distribuidas del siguiente modo: una clase los martes a la noche y dos clases los domingos por la mañana. A estas clases asisten 45 personas. Les pido oraciones especiales por la perseverancia de todos ellos, dado que muchos recién están escuchando por primera vez el mensaje del Evangelio.

Luego de recibir el Bautismo, la Primera Comunión y la Confirmación, usualmente en la Vigilia Pascual, estos nuevos católicos deben seguir asistiendo a clases semanalmente por medio año más. De este modo, la formación catequética para adultos es de dos años. Las clases de catecismo para adultos las dan las hermanas Laetitia Crucis, Shandao, Jacqueline (una religiosa vietnamita que trabaja en la Parroquia desde hace 20 años), el P. Gervais, tres profesores laicos y, recién empezando este año, el que suscribe.

Los sábados y los domingos por la tarde, la Hna. Santo Niño enseña catecismo a jóvenes y adultos en inglés. A esta clase asisten los que aún no han recibido alguno de los sacramentos de iniciación, como así también aquellos que desean repasar el Catecismo. En total son unas veinte personas, mayormente filipinas.

Finalmente, para finalizar esta presentación sobre las clases de Catecismo para aquellos que deben recibir los sacramentos de iniciación, todavía me queda contarles acerca de una clase muy especial, y es la que se dicta los jueves a la mañana, a veces en la parroquia, a veces en un geriátrico vecino: a esta clase, dadas por una voluntaria laica, asisten personas mayores de 70 años. ¡A veces hemos llegado incluso a tener catecúmenos de más de 90 años!
hk3

Y, ya terminando, en la Parroquia también tenemos tres clases de formación permanente sobre el Catecismo de la Iglesia: dos clases, los miércoles a la mañana, luego de la Misa, y a la noche, a las cuales asisten en total unas 50 personas adultas, que tienen deseos de profundizar sus conocimientos sobre el Catecismo de la Iglesia Católica. El P. Gervais es el encargado de enseñar en estas clases. Y los viernes a la tarde, la M. Laetitia Crucis da clases de formación catequética a jóvenes, autodenominados, los “YouCat”.

Esto es un breve pantallazo de las clases de catecismo en nuestra Parroquia. Espero que el deseo de ser breve, presentando una realidad tan compleja y diversa en clases, idiomas, horarios y profesores, no haya vuelto el entender esta crónica un laberinto y un dolor de cabeza. En futuras crónicas iré relatándoles algunas de las innumerables y emotivas anécdotas que se viven en las aulas y en el trato con los niños y catecúmenos. Vaya esta primera como un marco de presentación de este apostolado. Comprenderán ustedes fácilmente la alegría y el gozo espiritual que colman nuestros corazones misioneros, y los de todos los que colaboran en esta obra, al ver cómo Dios bendice abundantemente nuestra parroquia con tantas almas que desean conocerlo y amarlo. Cerca de 100 catecúmenos (o sea, almas que otrora fueron ateas o paganas) y cerca de 100 niños rebosan nuestras aulas y nuestros sueños… Aunque aún soñamos y deseamos que sean muchos más los que se acerquen a Jesucristo y a su Iglesia. Les pedimos oraciones y sacrificios por estos retoños de la Iglesia, que sean siempre fieles a Jesucristo, único Nombre por el cual podemos ser salvos. Y muchas más oraciones y sacrificios para que muchos más reciban y acepten la Fe verdadera, porque la mies es realmente muy abundante. ¡Muchas gracias!

Unidos en la Santa Misa y en las oraciones,

P. Juan Francisco, IVE

Misionero en Extremo Oriente

Deja un comentario