– campamento de discernimiento vocacional para jóvenes en Ucrania –

Seguramente a lo largo de la vida a todos nos ha sucedido de tener ocasiones de conocer algunas personas que han tenido en su vida altos ideales, y que estaban dispuestos a dar la vida  por aquello en lo que creían. Podemos ver un claro ejemplo de este heroísmo en los Santos, que sacrificaron su vida por Jesucristo. Hombres, jóvenes y niños que combatieron por un ideal verdadero: imitar a Jesucristo, darlo a conocer, hacerlo amar.

ucrania

Podemos recordar aquí el ejemplo de heroísmo que nos dejó el Beato José Sánchez del Río. Tenía solo 14 años cuando en México los católicos vivían en un período difícil. A causa de su fe, a José le despellejaron los pies y lo obligaron a caminar a través de toda la ciudad, hasta el cementerio donde fue finalmente asesinado al grito de “¡Viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe!”.

Los jóvenes de hoy viven en un tiempo en el cual ya no se recuerda la tragedia de la segunda guerra mundial o muchos de ellos no tienen presente la lucha ideológica que llevó a cabo el sistema comunista, o no se imaginan lo que significa vivir en un estado totalitario… simplemente disfrutan de la libertad. Sin embargo, muchos no saben que la libertad no consiste en poder hacer aquello que se quiere y cuando se quiere. La libertad es más bien la capacidad que tiene toda persona de elegir el fin último, de elegir a Dios.

¿Y la juventud? ¿Qué es? No es solamente un momento de nuestra vida, sino un tiempo que Dios, en su Providencia, nos dona. Es ese tiempo especial en el cual se encontraba -valga la redundancia- “el joven rico” del Evangelio, cuando buscaba respuestas a sus preguntas principales, no solamente sobre el sentido de la vida sino también aquellas que lo ayudasen a iniciar un proyecto para construir su propia vida. Es esta, en realidad, la característica más significativa de la juventud.

Por este motivo es que tuvimos en Transcarpacia un campamento organizados por el p. Pedro Tsidylo, IVE, rector de nuestro seminario menor en Ucrania. También en esta ocasión un buen grupo de jóvenes se dieron cita para pasar momentos de buena y sana recreación, para fortalecer su fe y, por qué no, para intentar descubrir su vocación. El campamento, que se realiza dos veces al año, en verano y en invierno, fue organizado por primera vez en el año 2012, y el realizado en esta oportunidad fue ya ¡el cuarto!

Lamentablemente este año faltó la nieve pero esto no afectó el buen espíritu que se vivió durante el campamento. Cada día el programa preveía el rezo con los jóvenes de la Divina Liturgia, de la cual todos participaron activamente; además del rezo del Rosario y de un tiempo de lectura espiritual. Naturalmente ningún campamento es tal sin los juegos deportivos, y por eso no faltó el fútbol y el pin-pong… Para terminar el campamento peregrinamos al ícono milagroso de la Virgen de Boronyavska, a la cual los jóvenes le ofrecieron el rezo del Rosario pidiéndole los confirme y alcance la perseverancia en la vocación.

Debemos ser nosotros una nueva generación de Santos, fieles a Dios, apóstoles del Evangelio, especialmente entre quienes nos rodean. Nuestro apoyo deben ser Cristo y María; ellos nos ayuden a permanecer en su amor y a ser generosos en su servicio.

¡Viva Cristo Rey y María Reina!

Sem. Mikhailo

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