Jornadas de discernimiento vocacional en Brasil
Por: Hna. Maria Virgem da Esperança, SSVM

 

Querida Familia Religiosa,

Quisiera compartir con ustedes una experiencia que hemos vivido acá en el último fin de semana, por la cual nos llenamos de alegría al saber que afuera hay almas que tienen sed de Dios, que saben que el mundo no puede llenar el ansia de su corazón inquieto que anhela poseer el Infinito.

El Noviciado es una casa que generalmente alberga jóvenes que quieren realizar experiencia vocacional, pero hace un tiempo, desde que comenzó la cuarentena, que no estábamos recibiendo a nadie, incluso me acuerdo de escuchar varias veces las novicias diciendo “es muy raro ver nuestra casa así, no hay nadie visitando”.

Al no poder salir para realizar el apostolado de los días sábados, decidimos hacer adoración permanente durante este tiempo de cuarentena para poder reparar e interceder por todos aquellos que nos son encomendados.

Pero bien, la cosa es que desde el año pasado estaba programado para realizarse un Open House en el Noviciado en los días 16 y 17 de Mayo… Y ¿qué hacer?… ¿no hacerlo por la cuarentena? El Coronavirus no podía ser un impedimento para hacer apostolado, teníamos que hacer algo.

Inspiradas, pues, en lo que hicieron en Italia, decidimos hacer este encuentro vocacional online, y así llegar a muchas más personas de lo que quizás podrían venir acá. Y tal cual: hubo una repercusión increíble, no imaginábamos que iba llegar a tanto: fueron 314 las jóvenes inscriptas.

Fue todo muy intenso. Nosotras vivimos en una finca donde no hay buena señal de internet, de modo que teníamos que grabar los videos para después, yendo a otro lugar para conseguir conexión, poder subirlos YouTube. Todo esto en debía ser organizado en el tiempo de una semana. Y comenzaron las dificultades, porque como es de suponer nuestro “enemigo” estaba furioso. Tuvimos algunos percances como: la computadora que no prendía, el internet estaba más lento de lo habitual, etc. Pero confiadas y sabiendo que la obra no era nuestra sino de Dios, dejamos todo en las manos de Virgen María, quién llevó la misma a buen término.

Finalizamos la Jornada con un live (video llamada).  Al momento de la misma había 164 chicas conectadas, y al cabo de algunos días, llegamos a un total de más de mil visualizaciones del material colgado.  Por gracia de Dios, de todas las jóvenes que participaron de las jornadas entraron en contacto con nosotras 45 jóvenes  para continuar  el acompañamiento vocacional y hacer una experiencia.

«Esta solicitud por las almas, esta visión planetaria de la misión, que no conoce límites geográficos[1], ni se amedranta por las circunstancias porque sabe que no hay lugar sobre la tierra donde no obre la Providencia de Dios, y que hace que el misionero urgido por la caridad de Cristo busque con “creatividad apostólica” nuevas maneras de hacer amar y servir a Cristo, ése y no otro”. Por tanto “no podemos menos de obedecer con valentía y con gozo”[2] al llamado del “Rey eterno”, del “Sumo y verdadero Capitán” “cuya voluntad es la de conquistar todo el mundo”[3], como cada año meditamos en nuestros ejercicios espirituales»[4].

“Como misioneros del Verbo Encarnado esto es lo nuestro y este es el espíritu que se nos ha legado: no calcular lo que cuesta ser servidores de Cristo y de su Evangelio, ser valientes en todas nuestras empresas apostólicas porque en ella nos embarcamos confiados en la Divina Providencia que nunca nos deja de asistir y nos saca adelante en todo”[5].

Sigamos buscando hacer el bien y rezando por las vocaciones para que no tengan miedo de entregarse con generosidad y prontitud por la causa de Cristo.

Unidos en la misión,

Hna. Maria Virgem da Esperança


[1] Directorio de la Misión Ad Gentes, 75: “El campo de la missio ad gentes se ha ampliado notablemente, y no se puede definir sólo basándose en consideraciones geográficas o jurídicas; en efecto, los verdaderos destinatarios de la actividad misionera del pueblo de Dios no son sólo los pueblos no cristianos y las tierras lejanas, sino también los ámbitos socioculturales y, sobre todo, los corazones”; op. cit. BENEDICTO XVI, Discurso a los participantes en un congreso con ocasión del cuadragésimo aniversario del decreto del Concilio Vaticano II “Ad gentes”, 11 marzo 2006.

[2] Directorio de Misiones Populares, 50.

[3] SAN IGNACIO DE LOYOLA, Ejercicios Espirituales, [95].

[4] Carta Circular 9, 2017, Esencialmente misioneros

[5] Carta Circular 12/2017, Creatividad Apostolica y misionera