Junto con el Santo Padre, este fue el lema que llevaron las IIIº Jornadas de la Juventud realizadas el pasado 19 de mayo, en la ciudad de Loja, Ecuador.

Días anteriores a las Jornadas, se hicieron todos los preparativos correspondientes. En dicha previsión, se pensó que vendrían unos 300 jóvenes, y por gracia de Dios, tuvimos que correr a buscar más sillas, más comida, ya que asistieron 400, sin contar a religiosos y a los jóvenes que nos ayudaron. Entre ellos, hay que destacar a un grupo de 60 jóvenes que venían en un ómnibus desde Guayaquil, una ciudad de la costa ecuatoriana. Dichos jóvenes venían del Hogar Calderón Ayluardo que atienden las Servidoras y de las dos Parroquias de los Padres del IVE en el Guasmo.
Todo comenzó el sábado 18 de mayo por la noche, donde en la parroquia “Nuestra Señora del Rosario” de Zamora Huayco, tuvo lugar el cine-debate de la película “El estudiante”, basándonos en el tema del verdadero amor.
Al día siguiente, se dio la bienvenida a los jóvenes con videos sobre las Jornadas Mundiales de la Juventud anteriores. Luego, tuvo lugar la plenaria a cargo del P. Javier Urquiza, quien habló sobre la superficialidad, planteando claramente de qué se trata, sus “síntomas” y el tratamiento para sanarla. Los jóvenes estaban muy agradecidos por la plenaria, ya que no siempre tienen la oportunidad escuchar hablar sobre estos temas de manera tan clara y simple.

Después de la Misa en la Cumbre
Después de la Misa en la Cumbre

A continuación, se siguió con deportes, donde los jóvenes se recrearon en el amplio campo militar de la caballería de Zamora Huayco. También visitaron la Expo-Congre, donde pudieron ver videos de nuestros misioneros en África, en Papúa Nueva Guinea, en Tayikistán y Jordania, entre otros.

Para el tiempo de talleres, se desarrollaron los siguientes temas “En búsqueda de la felicidad, un mundo libre” sobre la vocación; “Miriam, por qué lloras” sobre el aborto y métodos anticonceptivos; “Noviazgo y amistad, un mundo de señorío” sobre el verdadero amor; “Esoterismo, ocultismo y música, ¿Juego o realidad?” sobre el pensamiento de un católico en este tema.
Cerca del mediodía tuvo lugar el almuerzo, junto con el fogón, llamado aquí “programa”, donde se presentaron varios números artísticos tanto de parte de los religiosos como los niños y jóvenes de la Parroquia; y para finalizar los Padres del IVE, representaron al “rico avaro”.

Ya finalizando las jornadas, rezamos el Santo Rosario en procesión junto con la Cruz de los jóvenes y la Virgen de los Jóvenes. Fue un momento de grandes gracias, ya que cinco sacerdotes estuvieron confesando continuamente, durante la procesión y la Santa Misa.

Luego se participó de la Santa Misa de Pentecostés presidida por el P. Rubén Larzábal, quien habló sobre el sermón de la montaña y los jóvenes.
Es destacable el esfuerzo realizado no solo por los religiosos, sino por la gran ayuda que los laicos nos han brindado para estas jornadas, particularmente los niños y jóvenes de la Parroquia, quienes durante los días anteriores, estuvieron haciendo la “pegatina de afiches” por el centro de la ciudad, y colaborando con diferentes trabajos.

Para nosotros es una gran alegría haber podido realizar nuevamente estas jornadas, que poco a poco van tomando mayor adhesión por parte de los jóvenes ecuatorianos. De hecho, se notó un clima de mayor participación e interés de parte de ellos. Eso se vio reflejado más notablemente, en las preguntas que hacían durante los talleres o que se acercaban hacerles a los religiosos durante el día. Agradecemos las oraciones por esta actividad.
Rogamos al Espíritu Santo “quien es el que abre el corazón y la mente a la divina llamada, quien hace eficaz cada impulso al bien, a la verdad, a la caridad”, que abra el corazón y la mente de estos jóvenes, y todas aquellas almas que son confiadas a nuestra Familia Religiosa, para que Cristo sea amado y glorificado en todo el mundo.
En el Verbo Encarnado,
Familia Religiosa en Ecuador

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