Casa de formación mayor “María, Madre del Verbo Encarnado” (Julio 2015)

Durante estas vacaciones de invierno tuvimos la gracia de realizar un hermoso viaje, de esos en los que uno “no para” de recibir regalos. Un grupo de 11 seminaristas, junto con el P. José Vicchi, partimos de San Rafael con dirección noreste, hacia el litoral argentino y Paraguay. Este viaje de estudio lo realiza nuestro seminario Mayor en San Rafael todos los años. Pero este fue distinto, pues no se hizo misión en Brasil ni visitamos este país, sino que participamos de la visita apostólica del Santo Padre a Paraguay. Para sumar, visitamos las reducciones jesuíticas, las cataratas de Iguazú, entre otras cosas.

El domingo 5 de julio salimos temprano y llegamos a Paraná ese mismo día a la noche. Pudimos visitar la Catedral y dentro de esta, la tumba de Mons. Tortolo. Cenamos con algunos familiares de religiosos de nuestro instituto y con familias del grupo de “La unidad”, compartiendo un improvisado pero lindo fogón.

Los seminaristas del Instituto del Verbo Encarnado participaron de la visita del Papa Francisco a paraguay. Conocieron también las reducciones jesuitas y los restos de San Roque González
En la reducción jesuítica de San Ignacio Miní (Posadas)

Al día siguiente, llegamos a Itatí, donde participamos de la Misa de la novena a la Virgen en el Santuario. Nos encontramos, al otro día, con uno de los principales elementos del viaje: las reducciones jesuíticas. Ese día conocimos algunas de las que se encuentran en territorio argentino, en la provincia de Misiones. La primera fue la de San Ignacio Miní. Estas ruinas son las que mejor permiten apreciar el trazado urbanístico y arquitectónico de las antiguas reducciones. De la Iglesia se conserva un fragmento de la fachada frontal, dos muros truncados por el tiempo y el abandono que parecen surgir de la tierra y se elevan al cielo como manos suplicantes, rogando por los auxilios del Señor para esas tierras. Ese día conocimos también otra reducción muy significativa, Nuestra Señora de Loreto, cuya importancia no está tanto en su conservación o en su arquitectura. Su grandeza está en poseer en el seno de su tierra los restos del P. Antonio Ruiz de Montoya S.J., que junto con San Roque fueron los más grandes héroes de la historia de las reducciones. El P. Antonio descansa en paz en algún rincón de la Iglesia en ruinas. Tuvimos la enorme gracia de tener la Misa allí, digamos que fue “sobre la tumba” de este gran apóstol, que pidió expresamente ser enterrado entre sus indios, los cuales trajeron sus restos en peregrinación desde Lima. La implacable selva oyó su pedido póstumo y guarda celosamente los huesos de su amado compañero hasta que resuciten gloriosos.

Los seminaristas del Instituto del Verbo Encarnado participaron de la visita del Papa Francisco a paraguay. Conocieron también las reducciones jesuitas y los restos de San Roque González
Santa Misa en las ruinas de la Iglesia de la reducción de Loreto

La última de ese día fue la de Santa Ana y ya al otro día pasamos temprano a Paraguay, donde pudimos conocer cuatro reducciones más. Trinidad fue la primera. Allí vimos lo que queda de la Iglesia, construida por el hermano Prímoli, el arquitecto del cabildo y de la Iglesia del Pilar en Buenos Aires. Esta reducción era famosa por sus excelentes talleres, en los que los indios fabricaban campanas e instrumentos musicales y esculpían con gran talento. La siguiente, Jesús de Tavarngüe, no se terminó nunca por causa de la expulsión de la Compañía de Jesús de estas tierras, en 1767. San Cosme y Damián se destacó por la presencia del P. Buenaventura Suarez, el primer astrónomo de Paraguay, que supo usar su ciencia para evangelizar a los indios. También visitamos dos museos que antiguamente fueron reducciones: Santa María de Fe y San Ignacio Guazú, en los que se exponen esculturas hechas por los maestros misioneros y por los propios indios.

Los seminaristas del Instituto del Verbo Encarnado participaron de la visita del Papa Francisco a paraguay. Conocieron también las reducciones jesuitas y los restos de San Roque González
En la reducción jesuítica de Trinidad (Paraguay)

Asunción fue nuestro siguiente destino. La tarde anterior a la llegada del Papa visitamos algunos lugares de la capital. Lo primero fue la Iglesia del Colegio jesuita “Cristo Rey”, en la que se encuentra el corazón de San Roque González de Santa Cruz y el arma con la que fue martirizado. Delante de ese corazón sacerdotal y víctima recordamos a todos nuestros sacerdotes y seminaristas, y pedimos, para ellos y nosotros, tener un corazón inmolado por Jesús y las almas. Conocimos también el casco histórico de la ciudad: el cabildo, la catedral, el Palacio de los López (actualmente palacio presidencial) y el Panteón de los héroes. Cayendo la tarde volvimos a la Iglesia de Cristo Rey y tuvimos la Santa Misa junto al milagroso corazón del gran santo paraguayo.

Los seminaristas del Instituto del Verbo Encarnado participaron de la visita del Papa Francisco a paraguay. Conocieron también las reducciones jesuitas y los restos de San Roque González
Corazón incorrupto de S. Roque González

La tarde del día 10 de julio asistimos al recibimiento que el presidente de Paraguay le hizo al Papa en el palacio de los López. Nos instalamos en primera fila (no sabemos cómo lo hicimos) y pudimos verlo de cerca cuando llegó y cuando se fue en el papamóvil. La noche siguiente fuimos a la catedral al rezo de vísperas que el Santo Padre realizaría con los religiosos. Estuvimos cerca y lo vimos pero lo más importante fue que compartimos en comunidad el rezo de la hora litúrgica con el representante de Cristo, una gracia enorme. En la breve homilía el Papa Francisco insistió en la humildad del religioso, necesaria para ser verdadero discípulo del Señor, a ejemplo de María, la primera discípula. Llegamos cansados a la parroquia donde nos alojamos y el párroco nos invitó a la vigilia de la Misa que el Santo Padre celebraría en un campo cerca de la ciudad. No lo pensamos mucho y esa noche, entre barro y mucha gente dormimos en “Ñu Guazú” y al otro día participamos de la misa de despedida.

Los seminaristas del Instituto del Verbo Encarnado participaron de la visita del Papa Francisco a paraguay. Conocieron también las reducciones jesuitas y los restos de San Roque González
El Santo Padre en la homilía
Los seminaristas del Instituto del Verbo Encarnado participaron de la visita del Papa Francisco a paraguay. Conocieron también las reducciones jesuitas y los restos de San Roque González
Multitudinaria Misa de clausura en Ñú Guazú

Para cerrar el viaje fuimos a la parroquia “Cristo Rey” de Ciudad del Este y compartimos unos días con los padres de nuestro instituto que allí misionan. En esos días fuimos también a las Cataratas de Iguazú y a la descomunal represa de Itaipú.

Los seminaristas del Instituto del Verbo Encarnado participaron de la visita del Papa Francisco a paraguay. Conocieron también las reducciones jesuitas y los restos de San Roque González
Visita técnica a la represa binacional de Itaipú, acompañados también por el P. Daniel Cima

Damos gracias a Dios por tantos beneficios, y pedimos la gracia de saber corresponder con generosidad a tantos dones recibidos.

Sem. Aldo Luis Rossi

 

Sitios relacionados:

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