Guacuri_Brazil_Servidoras

Querida Familia Religiosa,

Queremos escribir esta pequeña crónica en acción de gracias a Dios por la reapertura de una comunidad que en los inicios de la misión en Brasil, ayudaba a los sacerdotes del IVE en la atención de nuestra primera parroquia en estas tierras, la parroquia del Verbo Encarnado.

Luego de varios años en espera y mucha oración, la comunidad Santa Paulina vuelve a ser abierta con el objetivo original para el cual fue fundada, el trabajo apostólico en la parroquia y comunidades.

En el pasado mes de febrero, dos de las hermanas destinadas a esta comunidad, María Virgem Menina, como superiora y la hermana María Mãe Clemente. Provisoriamente fueron  a vivir con las hermanas del Colegio Maria Madre del Verbo Encarnado, para poder ir acomodando todo para la reapertura de la comunidad. El 20 de febrero llegó la tercera integrante de la comunidad religiosa, la hermana María do Santo Sepulcro, después de haber completado su formación en el Estudiantado Internacional en Italia.

La casa de las hermanas pertenecía a una antigua Asociación del barrio, cedida a la parroquia por el presidente de la misma. Allí será construida una nueva capilla bajo el patrocinio de Nuestra Señora de Fátima. La intención es extender a este barrio el apostolado de la catequesis, oratorios, grupos de las Hijas de María, visita a los enfermos etc. Además  se continuarán dictando algunos cursos de capacitación profesional que ya eran ofrecidos por la misma Asociación.

Los primeros días de febrero comenzaron los arreglos de la casa y la capilla. Vecinos, y parroquianos, todos colaboraron para conseguir ayuda de donaciones, dinero, materiales de construcción, mano de obra, etc. Todo está en manos de la Divina Providencia! Lo comprueba una de las tantas anécdotas: un día el albañil, mientras hacía su servicio se encontró con la falta de arena, pero inmediatamente apareció un camión con una donación justa de lo que necesitaba.

Todos los feligreses de la parroquia se dispusieron a ayudar como albañiles, pintores, cada uno a su modo y según sus posibilidades, y así se dio inicio a la remodelación, comenzando primero por la  casa de las hermanas. El espacio anteriormente construido, carecía de las adaptaciones necesarias para ser una casa religiosa. Por eso surgió la necesidad de construir dos habitaciones con baños, además de reformar el techo, el piso del comedor, una sala para capilla interna de las hermanas, etc.

Contribuyeron también los jóvenes de la parroquia con muy buen espíritu, alegría y disposición. Algunas señoras también se ofrecieron a cocinar, sirviendo a los trabajadores.

Y en medio a todo este trabajo, se dio inicio a la catequesis en torno a 30 niños y 10 adultos, hasta que finalmente llegó el tan esperado mes de mayo con  la inauguración de la nueva comunidad  “Nuestra Señora de Fátima”. El día 12 de mayo, a las 17:00hs, rezamos en la parroquia las Vísperas de la Virgen de Fátima. Desde allí salimos en procesión hasta el lugar de la comunidad. Luego tuvimos la celebración de la Santa Misa presidida por el párroco, el Padre Andrés Furlán. Una gran cantidad de personas participaron de la celebración en clima de piedad y espíritu de victoria y agradecimiento.

Con gran alegría hemos comenzado la Adoración continuada con la gente de la comunidad, el primer día de adoración el Santísimo estuvo expuesto desde las 8:30h hasta las 18h, Nuestro Señor estuvo todo el tiempo acompañado de niños, jóvenes y adultos. También, en estos últimos días hemos tenido la gracia de tener un nuevo miembro en nuestra comunidad religiosa, la hermana Maria da Ressurreição.

 Nos despedimos infinitamente agradecidas a Dios  Nuestro Señor por tener un sagrario más y una comunidad más de Servidoras. Que Nuestra Señora de Fátima bendiga nuestro apostolado, especialmente a cada una de las almas con las cuales tendremos contacto.

¡Viva Nuestra Señora de Fátima!

¡Viva la misión!

¡Viva la Congre!

Hermana María Mãe Clemente

Servidoras en Brasil