¡Ave María Purísima, sin pecado concebida!

En los días 23 a 25 de noviembre, tuvimos las I Jornadas de Formación aquí en el Estado de Espírito Santo (Brasil). Providencialmente conseguimos el espacio del Batallón del Ejército, localizado en Vila Velha, ¡ciudad más antigua de Brasil y bien próxima a nosotros! Un lugar lindo, grande, con una vista bellísima de dos símbolos de nuestro estado, el Tercer Puente de un lado y el Convento de la Peña del otro, y con estructura más que suficiente para recibir a los 120 jóvenes participantes además de los 40 voluntarios.

Con un mes antes de anticipación formamos una comisión organizadora compuesta por el padre Fabio Vanderlei, IVE, y la Madre Letnice, SSVM, recién llegada de su antigua misión en Albania. Y, a diferencia de lo acostumbrado, también nosotros dos, Gabriel y Rayhanne, un joven matrimonio, con nuestros dos primeros hijos, abrazamos este evento y el arte de organizarlo.

Éste fue el primer evento de mayor envergadura que nosotros, como laicos de la Tercera Orden, pudimos realizar juntamente con los religiosos que trabajan en nuestro estado de Espírito Santo. Como las demás actividades que acostumbramos realizar (charlas de formación, almuerzos en familias, encuentros, ejercicios espirituales, campamentos, etc.), todo sucedió en un espiritu de alegría característico de nuestra familia religiosa.

Fue una experiencia grande y gratificante, principalmente porque tuvimos que organizar todo en poco tiempo, lo que exigió de nosotros no solo confianza, sino también sacrificio.

Recuerdo que después de lanzar el evento, el correr de las semanas iba pasando y pocos jóvenes se inscribían. Gabriel y yo nos preocupábamos por los costos, por la poca búsqueda de inscripciones, pero el Padre estaba con tanta confianza de que todo ocurriría bien, que apenas su ejemplo paterno ya nos educaba a actuar también así. ¡Qué sorpresa fue al final de la última semana qué antecedía al encuentro cuándo muchos se inscribieron!

Además, fue muy importante la experiencia que la Madre Letnice tiene por ya haber participado de otras Jornadas de Formación antes, pudiendo aportar de forma muy enriquecedora. También las hermanas que gentil y familiarmente cuidaban de nuestros hijos para poder hacer las reuniones y que tambien trabajaron en la Jornada. La magnanimidad y el trabajo incesante del P. Fabio, que trabajó hasta de madrugada, así como la Madre, con un deseo intenso de hacer el bien.

Para nosotros es muy edificante vivir tan cerca de los religiosos. ¡Con ellos aprendemos tanto! Participaron del evento jóvenes de diversos lugares de nuestro estado, universitarios, profesionales, parejas y familias jóvenes.

Habiéndonos inspirado en el libro “Las Verdades Robadas”, tuvimos la gracia de tener exposiciones de doctores hablando de temas como evolucionismo, las pruebas de la existencia de Dios, sexualidad, historia, ley natural y revolución cultural.

Las exposiciones fueron riquísimas y los jóvenes estaban felices en poder conocer mejor nuestra fe, volviéndose capaces de poder encontrar la respuesta para muchos de sus cuestionamientos y poder ofrecerlas a quienes los piden. Se mostraban realmente interesados y hacían óptimas preguntas al final de las exposiciones.

Además, contestaban con buen espíritu a cada propuesta hecha por el cronograma de la Jornada y también supieron aprovechar muy bien la presencia de los sacerdotes a través de la confesión y de la dirección espiritual. ¡Eran 4 sacerdotes disponibles!

Después de cada exposición una pareja daba un breve testimonio para los jóvenes. Se habló sobre la dirección espiritual, la apertura y la defensa de la vida, la alegría de formar una familia católica y numerosa, la lectura espiritual, el apostolado en las redes sociales, la importancia del estudio, entre otros.

Éramos cerca de 9 familias jóvenes en un clima muy agradable y familiar, pues todos somos amigos y estamos siempre juntos. Entonces participamos allí con todos nuestros niños, asistiendo a las exposiciones, trabajando, cuidando unos de los hijos de los otros, divirtiéndonos y percibimos cómo los jóvenes se quedaron encantados con nuestro grupo. Fue hasta gracioso la familiaridad con que nos tratábamos con los expositores que pertenecen a nuestro grupo, llamado Familias Católicas, y como en los momentos de las preguntas pudimos aportar con espontáneas intervenciones. ¡Los jóvenes se divertían mucho y nosotros también!

¡Algunos vinieron a agradecer por el ejemplo qué estábamos dando, pues era muy difícil encontrar familias así y que era muy bueno saber que era posible!

Además, para animar a los jóvenes en el momento de los deportes, los papás y los sacerdotes formaron un equipo y concluyeron el circuito de obstáculos del Ejército, no sin grandes dificultades (¡debido al no tan buen condicionamiento físico), bajo el sonido de varias risas!

Esto fue muy bello porque muestra que la Jornada de Formación es un encuentro donde todos encontraban su propio espacio, hasta los mismos niños, como en una familia grande.

¡El sábado por la noche se realizó la profesión del FE, qué fue un momento fuerte y bello! Era claro como los jóvenes estaban emocionados en poder meditar y profesar solemnemente cada Artículo del Credo.

¡También tuvimos la gracia hacer la adoración Perpetua y los jóvenes buscaban ir hasta Jesús para adorarlo muchas veces, así como las familias y los voluntarios!

La Madre Letnice enriqueció mucho la Jornada trayendo un poco de la cultura albanesa, como músicas y alentado coreografías. Fue un momento muy divertido, así como el fogón y divagues con la participación de los padres. Era lindo ver con que alegría verdadera estaban llenos los jóvenes y como estaban felices de poder estar allí. Alegría que estaba presente en todos: en los voluntarios, en las familias, en los orgnizadores.

Todo eso fue un bello testimonio cristiano ofrecido a los oficiales del Ejército que quedaron edificados y muy agradecidos invitándonos a hacer más eventos en el local.

No podemos pasar por todo eso sin dar gracias a Dios por los frutos de esta Jornada y también por la oportunidad de participar de forma tan intensa.

Para nosotros dos, fue una grande enseñanza, porque pudimos una vez más tener certeza del camino en el que Dios nos colocó, como miembros terciarios de esta Familia Religiosa. A veces pensamos que por ya tener nuestro apostolado en el blog estamos dando nuestro máximo, pero Dios nos mostró que podemos ir más allá y dar siempre más de nosotros. Un gran fruto que recibimos en esta Jornada fue crecer en generosidad y confianza. Percibimos que el hecho de que Gabriel tenga un trabajo flexible y yo me pueda quedar en casa nos da la inmensa gracia de abrazar estas misiones que tantas veces otros matrimonios les gustaría poder ayudar y no pueden. Muchas veces llegamos a pensar que el P. Fabio creía que teníamos una vida fácil y que por eso nos daba tanto trabajo. Pero, la gracia de Dios nos iluminó y percibimos que, en realidad, el Padre nos anima y quiere que tengamos almas grandes, aprovechando nuestra pequeñez y miseria.

A pesar de ser «siervos inútiles», el buen Dios muestra con Su delicadeza que quiere “necesitar” de nosotros y que lo que espera es nuestra buena voluntad, nuestro sí. Por eso queremos con Nuestra Señora aprender siempre más a dar nuestro sí cuando así Dios lo pida.

No podemos terminar esta crónica sin manifestar nuestro agradecimiento y amor a nuestra Madre María, porque siendo Madre miró todas nuestras necesidades y no nos dejó faltar sea el auxilio material, sea su mano tierna al guiarnos.

 Rayhanne, Tercera Orden IVE. Brasil