“Habrá niños santos”

Campamento de Niños 2017

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¿Cuándo habrá niños santos? Cuando se encuentren con Jesucristo.

El alma del niño está especialmente dotada para recibir a Jesucristo, por eso S. Pio X insistía en que cuando estos reciban a Cristo Eucaristía entonces “habría niños santos”. La semilla de la gracia encuentra en los niños un terreno fértil, sin espinas ni piedras…y genera en ellos rápidamente frutos, y notorios. Esta es la experiencia que se vive en los campamentos para niños y niñas que realizamos hace tantos años en el mes de diciembre.

En competencias

Dos pequeñas anécdotas, como botón de muestra.

La primera. Me gusta llamarla “Los dos Pedros”. Una de las actividades más atractivas para los niños en el campamento son “los juegos nocturnos”. Sucedió que en uno de ellos me encontraba asistiendo a los niños del “cementerio”, lugar donde van aquellos que quedan descalificados del juego. Mientras esperábamos allí les propuse que miráramos el cielo estrellado, nos tiramos en la arena de la playa del lago a mirar el fabuloso cielo estrellado del Nihuil, todos los que lo conozcan entenderán lo que digo.

Durante la formación

Éramos tres, los dos Pedros (ambos de 8 años) y yo. Creo que vale la pena agregar que uno de ellos, el segundo Pedro, al escuchar en un sermón sobre los Apóstoles que Jesús le había puesto a Simón el nombre de “Pedro” porque sería la “Roca” sobre la que fundara su Iglesia, él empezó a llamarse “Roca”, entonces al preguntarle ¿cómo te llamas?, él respondía con cierto orgullo y firmeza: ¡me llamo Roca!

Durante la homilía

Bueno, junto a los dos Pedros mirábamos la bóveda del cielo y comentábamos “aquella es la cruz del sur”, “allá las tres Marías”, etc… mientras se escuchaba no muy lejos el griterío del juego. Se hizo un largo silencio. Al pasar un rato le pregunté al primer Pedro:

-Pedro, ¿te dormiste?

-No, me dijo.

-¿Estás contemplando?, le pregunté.

-¿Qué es contemplar?

-Es mirar, le respondí, pero reflexionando sobre algo superior, más elevado, más profundo.

-Entonces sí, estoy contemplando.

Se hizo otro silencio. Y con el deseo de dejar alguna enseñanza de lo que hacíamos, comenté para el grupo:

-Si esto es tan hermoso, cuánto más el creador, ¿no?

-¡Claro! respondió el segundo Pedro, si Dios hizo esto tan grande Él debe ser mucho más, porque Dios tiene todo el espacio en su corazón.

No había nada más que decir…

Procesión a la Virgen

Otra. El día de campamento arranca con el izamiento de bandera al canto del Aurora. Luego de las oraciones de la mañana nos proponemos una virtud a trabajar “el propósito del día”. Ese día por ser sábado nos propusimos “ser buenos hijos de María”, es decir, recordarla, rezarle y ofrecerle todo a la Virgen. Durante la cena, ya al final del día, charlábamos en ronda, hacía frio, demasiado para un día de verano. En un momento uno de los niños comentó “¡qué frío que hace padre!”. Santiaguito (de siete años) al escuchar el comentario se me arrimó y me dijo en privado “Padre, yo se lo acabo de ofrecer a la Virgen” …

Charla catequética a los niños

Muchas veces sucede con los niños que uno intenta enseñarles a ellos, y es lo que corresponde, pero es uno el que se termina instruyendo… será por la sencillez de sus almas, por algo “de los que son como ellos es el reino de los Cielos”.

Monaguillos “egresados” del Campamento

 

En Cristo y María

P. José Gabriel Vicchi, IVE
San Rafael, diciembre de 2017

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