Después de la carta de edificación que envió la M. Corredentora sobre nuestra querida Madre Maria Mater Mundi Salvatoris, queremos ahora hacerlos partícipes del relato de sus funerales en México y Ecuador. La primera parte la escriben las hermanas de su comunidad en Lérida (México) y la segunda, las hermanas de la Provincia de Ecuador.

PARTE I – Funeral en México

Cuando murió la Madre Mater Mundi Salvatoris, regresaron al hospital las otras hermanas de su comunidad y R.P. Alberto Barattero, IVE. Todos juntos rezaron en la presencia del cuerpo de la Madre, agradecidos a Dios por su vida y por la gracia de haber podido acompañarla durante su agonía y su muerte.  SSVM-Mater-Mundi-Funerale-mexicoLos representantes de la funeraria llegaron a las tres de la mañana para retirar sus restos. A los once de la mañana, la Madre Mary of the Immaculate Conception, Superiora Provincial, con una de las hermanas de la comunidad fueron a la funeraria para vestir a la Madre con su hábito religioso, aquel signo que había hecho patente a todos su pertenencia al Verbo Encarnado.

Le pusieron además la corona de los votos perpetuos (que pertenecía a la Hna. Anáhuac, porque la de la Madre estaba en Ecuador), un rosario regalado por la Hna. Maria Asterone Dodeka [1], y el anillo, signo de su matrimonio con Dios, sellado primero en la tierra y ahora consumado definitivamente en el Cielo.

Cuando todo estaba preparado, llevaron sus restos a la Casa del Sacerdote, donde esperaban los sacerdotes del IVE y de la Casa, las hermanas de la comunidad, los familiares de la Madre (el papá y un hermano que pudieron venir desde Ecuador), laicos y bienhechores.

SSVM-Mater-Mundi-Funerale-mexico-1Una vez llegada a casa, el cajón fue ubicado en el salón que se adaptó en esta ocasión como capilla.  Muchos arreglos de flores, enviados desde parroquias y oficinas de la Arquidiócesis, adornaban la capilla.  Asistió también la directora del coro de la catedral, quien tocó el órgano y dirigió los cantos para solemnizar la Misa.

Esta primera Misa fue celebrada por el R.P. Alberto Barattero, IVE, y concelebrada por los Padres del IVE Rubén Ríos y Hugo Cárdenas, quienes trabajan en la parroquia San Felipe de Jesús y asisten como capellán y confesores de la comunidad de las SSVM en Mérida.  También asistieron los padres ancianos de la casa y R.P. Candelario Jiménez, director de la casa y vicario de la Arquidiócesis.

En su homilía, el R. P. Barattero habló sobre que lo es la eternidad, recordando a los presentes  los misterios que ya goza la Madre Mater Mundi.

SSVM-Mater-Mundi-Funerale-mexico-2Más tarde, a las 19:00 horas, se celebró una segunda Misa, abierta al público.  La Misa fue celebrada por el Arzobispo Emérito de la Arquidiócesis de Mérida, Don Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, y concelebrada por varios sacerdotes del Arquidiócesis, quienes conocieron a  la Madre Mater Mundi en sus visitas o interacciones en la Casa del  Sacerdote.  Don Emilio era Arzobispo cuando la comunidad llegó en Mérida hace dos anos, y visitó a la Madre Mater Mundi durante su permanencia en el hospital.  Fue un buen pastor para quienes acompañaron a la Madre en el hospital, y un gran consuelo para su papá y su hermano.

Asistieron a la S. Misa numerosos laicos y bienhechores de la Casa, y vinieron también hermanas de varias congregaciones religiosas de la diócesis, entre quienes estaban las Hijas de San José, las Siervas de María, y las Misioneras de la Caridad.  Algunos de los laicos que vinieron, aunque nunca habían conocido directamente a la Madre, ayudaron a hacer la “guardia” durante las noches en el hospital, para que pudieran descansar las hermanas.

Expresaban el deseo de seguir en contacto con la comunidad, ofreciéndose de diversos modos para ayudar a las hermanas y a los padres de la Casa del Sacerdote.

En su homilía, el Arzobispo Emérito habló sobre el ofrecimiento que todos deben hacer durante la Santa Misa.  Dijo que con el pan y el vino debemos también poner la vida de Mater Mundi, para ofrecerla de nuevo al Señor, unida a su Santo Cuerpo y Sangre.  La vida de la Madre fue fructuosa para las almas, y su muerte también sigue ganando frutos para el Reino del Cielo. Después de la Misa, siguieron velando los laicos el cuerpo de la Madre. Unas señoras se quedaron toda la noche, rezando el rosario y abriendo la puerta a algunos que vinieron a rezar más tarde.

A las ocho de la mañana del día siguiente, el 11 de enero, se comenzó el día con una tercera Misa en la casa, celebrada por el P. Calendario Jiménez.  El Padre recordó a los presentes que si bien se siente el dolor de la separación de nuestra hermana, debemos recordar las promesas de Nuestro Señor, y gozar porque ella ya disfruta el objetivo final de su consagración a Dios.

Al final de la Misa, el hermano de la Madre Mundi, Edwin Quizhpe, expresó su agradecimiento a todos, por tanto cariño que manifestaron hacia a su hermana y tanta caridad hacia él y su papá en esos días. Dirigió su acción de gracias especialmente a nuestra Congregación, por hacerlos sentir a ellos como en casa.

Damos gracias a Dios y su Santísima Madre por todas las gracias que hemos recibido durante estos días. Que el ejemplo de consagración y entrega incondicional a Jesucristo de nuestra querida Madre Mater Mundi Salvatoris, anime a muchas almas a seguir Nuestro Señor con la misma radicalidad.

En Cristo y Maria,

Hermanas de la comunidad “Virgen de Izamal”
(Lérida, México).

II Parte – Ecuador

Muy querida Familia Religiosa:

SSVM-Mater-Mundi-Funerale-EcuadorQueremos compartir con Ustedes los últimos momentos de despedida de nuestra querida Madre Mater Mundi Salvatoris. Sus restos llegaron a la ciudad de Loja el día jueves 26 de Enero a las 19.00 p.m., a la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario. Inmediatamente tuvimos la Santa Misa celebrada por el P. Jorge Montagna, Superior Provincial del IVE.  Participaron de la Santa Misa sus familiares, las hermanas Servidoras del Señor y la Virgen de Matará de la Provincia; como así también fieles de la Parroquia y amistades de M. Mater Mundi.

En la homilía el P. Jorge se refirió al Cielo, y terminó describiendo cómo ella fue presentada a Dios Padre por su esposo Jesucristo.

SSVM-Mater-Mundi-Funerale-Ecuador-1Terminada la Santa Misa fue velada por hermanas, padres y su familia durante toda la noche.

SSVM-Mater-Mundi-Funerale-Ecuador-2SSVM-Mater-Mundi-Funerale-Ecuador-3El día viernes por las mañana a las 10.00 a.m. se efectuó la Misa de Sepelio, la cual fue presidida por Mons. Alfredo Espinoza, Obispo de la Diócesis de Loja y concelebrada por los sacerdotes del IVE. Mons. Alfredo en la homilía, comentó algunos aspectos de la vida de M. Mundi, tomados de la carta de edificación que se le había entregado anteriormente, e hizo hincapié en la alegría que el cristiano debe sentir después de haber culminado su paso por esta tierra y ahora ya goza de las nupcias celestiales con el Verbo Encarnado, y pidió para todos lo que M. Mundi escribió en sus cartas: Ya terminó nuestra peregrinación. Estamos muy felices… llevamos con nosotros el deseo de ser fiel a nuestro Instituto, a su carisma y Fundador. Nos acompañaron varias religiosas de otras Congregaciones, Misioneras de la Caridad, Dominicas, Oblatas, etc y miembros de la tercera orden.

SSVM-Mater-Mundi-Funerale-Ecuador-4Antes de finalizar la Santa Misa, uno de los familiares de Mater Mundi agradeció a todos por los multiformes gestos de acompañamiento hacia su familia como también a todos aquellos que estuvieron acompañando en el lecho de agonía de Mater Mundi.

La Madre María de la Ascensión, Superiora Provincial de Ecuador, agradeció también a todos por acompañarnos, de modo especial a la familia de Mater Mundi por el espíritu sobrenatural con el cual aceptaron su muerte, lo cual ha servido de ejemplo para todos nosotros. Recordó además que para nosotras la muerte es el momento en el que se consuman las nupcias con nuestro esposo Jesucristo, por eso vivimos para el Cielo. Los restos de M. Mundi fueron sepultados en el cementerio General de nuestra Ciudad de Loja, luego de un responso realizado por el P. Jorge Montagna.

SSVM-Mater-Mundi-Funerale-Ecuador-5Agradecemos a todos quienes nos acompañaron con sus oraciones. La vida de la M. Mater Mundi Salvatoris ha sido para todos ejemplo de vida consagrada y amor a Dios y a nuestra Santísima Madre.

Unidos en el Verbo Encarnado.
Hermanas de la Provincia de Ecuador.

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[1] quien vino del Estudiantado en EEUU para ayudar la comunidad en estos días; el rosario de la Madre luego fue regalado a su familia.

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