Con gran alegría les comunicamos que el día 23 de noviembre hemos comenzado una nueva fundación en la Provincia Nuestra Señora del Pilar, en la ciudad de Córdoba (Andalucía), con la Santa Misa presidida por nuestro Obispo, Monseñor Demetrio Fernández y concelebrada por el Delegado de la Diócesis para la Vida Consagrada y el P. Greco, IVE; nos acompañaron en la fundación las Madres Ánima Christi y Salut y las hermanas de la Comunidad de Granada.

El apostolado que se nos ha encomendado es la atención de la Casa de Espiritualidad San Antonio, perteneciente a la Diócesis; aquí se celebran numerosos encuentros diocesanos así como convivencias y encuentros de diversos movimientos de seglares y religiosos.

Llegamos dos meses antes de la fundación para ir incursionando acerca de la tarea que se nos encomendaría, en este tiempo pudimos comprobar cuán ocupada está habitualmente esta Casa, ya que aún antes de comenzar la fundación oficial, hemos atendido a una tanda de Ejercicios Espirituales Ignacianos que se predicaron  para los seminaristas, otra para sacerdotes, dos convivencias del Camino Neocatecumenal, dos retiros de los Cursillos de Cristiandad, reuniones de religiosos, una jornada de acción Católica, un curso sobre la Sábana Santa, una Jornada de agentes Pastorales y las convivencias semanales de alumnos de Nivel Secundario; a pocos días de llegar recibimos como huéspedes a doce Obispos que se reúnen periódicamente en esta Casa  para las Asambleas de los Obispos del sur de España.

Aprovechando la visita de las Madres Ánima y Salut, hicimos parte de la ruta del Maestro Ávila, peregrinando al pueblo de Montilla donde está el sepulcro de San Juan de Ávila, en la II Parte de la Crónica, ampliaremos más….

La gracia de la presencia de nuestra Familia Religiosa en la Diócesis de Córdoba

 Sus orígenes y la figura del Obispo Osio de Córdoba

Obispo Osio
Obispo Osio

La ciudad de Córdoba, fue evangelizada posiblemente -por ser capital de la Bética- desde los primeros momentos de la expansión del cristianismo. El primer obispo conocido, Osio -«hombre verdaderamente santo», según San Atanasio- recibió la ordenación episcopal entre el 290 y 295. Todos atribuyen a Osio la expresión homoúsios (de la misma naturaleza del Padre) del credo niceno.

Coetánea de este obispo fue la persecución de Diocleciano del 304, en la que el mismo Osio fue torturado y padecieron martirio Acisclo, Zoilo, Fausto, Jenaro y Marcial. Los obispos de Córdoba participaron en los concilios de Sevilla y III-XVI de Toledo, y sus actas dan noticia de la vida eclesiástica en la diócesis.

 

Invasión musulmana.

Todo cambia con la invasión musulmana del 711. La diócesis quedará sometida al Islam, y entre esa fecha y el 785 no quedará templo alguno. El pacto de capitulación y el estatuto legal de los mozárabes permitirán que los cristianos convivan entre los musulmanes pero bajo un principio de desigualdad que se materializaba en evidentes discriminaciones.

 Mártires de la época musulmana.

Mártires de la época musulmanaDurante el reinado de Abd al-Rahmán II se produce el derramamiento de sangre por motivos religiosos, que tuvo comienzo con los martirios de Adolfo y Juan en el año 825; en el año 851 dieron su sangre por Cristo, nuestras Patronas, santas Flora y María. Los martirios concluyen con la muerte de Santa Leocricia en 859. Entre los 50 mártires brilla de modo especial San Eulogio, presbítero y metropolitano electo de Toledo, cuyas obras sirvieron

de aliento a la torturada comunidad cristiana y sirven hoy para ilustrar la vida de la comunidad mozárabe cordobesa junto a los escritos de Álvaro y del abad Sansón. A los mártires citados se añadirán en 891 el millar de  mártires de Poley, Dulce (902) Pelagio (925); Argéntea y Vulfura (937).

La Reconquista y consagración de la Catedral

“En el año 1236, pasa una nueva página el libro de la historia: tras más de cinco siglos,
se alza de nuevo, en este lugar, la cruz de Cristo”

Si hay un siglo de especial importancia para Córdoba es el siglo XIII. En junio de 1236, las tropas cristianas del rey de Castilla y León Fernando III “el Santo” conquistan la ciudad, será San Fernando, a partir de su reconquista quien inicie la transformación de la mezquita en catedral, sufriendo diversas alteraciones que acabarán configurando la actual Catedral de Córdoba,

La Reconquista introduce importantes cambios en la configuración territorial de la diócesis. La antigua mezquita aljama de Córdoba es convertida en Catedral desde el momento de la ordenación episcopal de su primer obispo, Lope de Fitero, en 1238, a la vez que se crea el cabildo catedralicio.

Florecen las congregaciones religiosas, las cofradías y los misioneros

Al monacato visigótico y mozárabe, desaparecido bajo la presión del Islam, le sucederán a partir del siglo XIII los franciscanos, dominicos, trinitarios, mercedarios, agustinos, cistercienses y jerónimos. Las órdenes femeninas estarán representadas por cistercienses, clarisas, jerónimas y dominicas.

La reforma católica tiene sus orígenes en las fundaciones jerónimas, franciscanas y dominicas a partir de 1394, período en el que destaca la figura del beato Álvaro de Córdoba en Santo Domingo de Scala-Coeli, continuada desde el reinado de los Reyes Católicos en los obispos y en el clero. La presencia en la vida diocesana de San Juan de Ávila, y del paso por Córdoba de San Francisco de Borja y San Juan de la Cruz y otros hacen que la diócesis entre sin traumas por el camino de las reformas tridentinas. Insignes misioneros cordobeses como fray Juan de Trassierra, fray Pedro de Córdoba y San Francisco Solano desarrollarán su obra evangelizadora en América durante el siglo XVI, y Santo Domingo Henares, obispo y mártir, llegará hasta Tonkin a fines del XVIII.

Nos encomendamos a sus oraciones por los frutos de la nueva fundación y para que podamos servir a la Iglesia que peregrina en España con gran fidelidad.

Hna. María Mater Intemerata

Hna. María de Luján

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