estudiante3Al parecer… el sueño de todo misionero, es de engendrar almas consagradas, vocaciones a la vida religiosa. En Rusia, parecía un sueño tener vocaciones locales ya que la última servidora rusa ingresó a nuestro Instituto nueve años atrás.

Alguna vez hemos leído y escuchado que las vocaciones son frutos de la oración y de la cruz. ¡Cuántas veces hemos rezado para que Dios nos bendijera con vocaciones en nuestra Provincia!…, en donde más de 80 años se ahogó el deseo del  hombre de “amar a Dios”. También, hubieron cruces, las que no se esperaban, entre otras, la carencia de operarios en esta extensa viña (donde las distancias entre las comunidades son inmensas), el trabajo esmerado y silencioso de nuestros misioneros, etc.,  y aquellas que sólo conoceremos en el cielo.

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Hace dos o tres años providencialmente se formó un pequeño grupo de estudiantes latinos católicos que residen en Kazán.  De este grupo conocimos  a una jóven boliviana, estudiante de genética que luego de año y medio de relación con nosotras pidió ingresar al Instituto. ¡Esto es una locura! Ya que en la mentalidad actual: estudio y carrera prominente, no conocía sino pocos miembros de nuestra Familia Religiosa, sus padres lejos, etc. no parecía muy coherente tal decisión. Sin embargo su voluntad fue decidida, dejó todo y siguió a Cristo que la llamaba, como ella dijo en el día de su despedida a los jóvenes de Kazán  … “ voy a Cristo quien me espera con los brazos abiertos… y desde la Cruz amarlo más de cerca”…

 El día de Cristo Rey, hace un año, partió de Kazán rumbo a su patria para comunicarles a sus padres el  deseo de ser religiosa. Este día la alegría fue muy grande para todas, y pudimos decir con todo el corazón “Christus vincit”. Cristo venció en el alma de esta jóven conquistándola para Él.  Ingresó al Noviciado de Argentina en la Festividad de la Epifanía.

…Las oraciones y las cruces continuaron…,  y vinieron dos nuevas vocaciones de la lejana Siberia. Nuestro Señor rompió nuestros planes y hablándonos por las circunstancias y por la obediencia nos hizo saber que quería aquí el Postulantado, en la Casa Provincial, casa de apostolado  y ahora, casa de postulantes, en un pequeño departamento de dos habitaciones en Kazán. Así comienzan las grandes obras de Dios, en lo pequeño y en las necesidades, como comenzamos un día nosotros también.

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 Ahora son compañía nuestra y de gran ayuda en el apostolado; quiera Dios se dé un nuevo empuje a la  juventud que ellas mismas darán con su alegría, generosidad, entusiasmo, etc., y que serán fermento de nuevas vocaciones.

En este año Dios nos ha bendecido con tres vocaciones, las que ciertamente no son fruto de nuestro trabajo, son bendiciones de Dios, son futuras servidoras que esperamos, lleguen a ser amantes esposas de Jesús y celosas madres de los hijos que Él les quiera dar.

Les pedimos oraciones a toda la Familia Religiosa por estas tres florecientes glicinas, para que el Señor complete la obra que ha comenzado en cada una ellas.

Servidoras de Rusia

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