El pasado domingo 29 de septiembre, nuestro monasterio se vistió de fiesta…y festejamos a nuestro patrono, el Arcángel San Miguel, realmente a lo grande, acompañados de la flor y nata de nuestra querida Provincia, ¡sus vocaciones! (35 seminaristas mayores, 17 menores, 13 novicios, y 1 postulante).

 

Esta es la segunda vez, desde la fundación del monasterio (en 2017), que celebramos San Miguel Arcángel invitando a las casas de formación, haciendo de este día otro “Primero de noviembre”.  Como aquellos que pasábamos en el Monasterio del Verbo Encarnado el día de todos los santos, en San Rafael, visitando a nuestros monjes todos los del Seminario Mayor.

Era un día que todos esperábamos con ansias, como uno de los más lindos del año… ¡y así se ha convertido para los seminaristas en Brasil el día de la visita a nuestro monasterio! ¡La fiesta más esperada del año! Para nosotros ésta es una oportunidad especial para promover las vocaciones contemplativas… vocaciones que ya comenzaron a aparecer; por gracia de Dios cuatro seminaristas están terminando sus estudios en El Pueyo, ¡los primeros monjes brasileros del IVE, …los primeros de muchos!

Como “nuestra alegría ha de ser espiritual y sobrenatural, pues nace de la contemplación de los misterios divinos” , también este día fue de intensa oración, y como toda “auténtica fiesta debe nacer del culto” , comenzamos el día con el canto de Laudes.

Inmediatamente después celebramos la Santa Misa, presidida por el P. Emanuel Martelli, superior Provincial, el cual, en una vibrante homilía, predicó sobre cómo el combate que entablara en el cielo el Arcángel San Miguel contra el Demonio , nos recuerda el combate que nosotros mismos debemos entablar “contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal” .

De la Misa pasamos a la mesa, para continuar el día con el desayuno y una mañana bien eutrapélica…luego el almuerzo – fogón incluido –, un tiempo libre de descanso, y la merienda.

Como preludio de la adoración y las vísperas cantadas, se realizó la bendición y exorcismo de todas las casas de nuestra finca (casa provincial, seminario mayor y monasterio).

Por supuesto, no podían faltar en nuestra fiesta “reminiscencias” de aquellos primeros de noviembre en San Rafael, haciéndose presentes también aquí el fútbol, el yogur, los “chori” en la cena, y unas buenas noches de tintes monásticos.

Damos gracias a Dios por este día de gran alegría que hemos compartido con nuestros seminaristas y sacerdotes, y nos encomendamos a sus oraciones, especialmente para que de Brasil surjan muchas vocaciones a la vida contemplativa para nuestro querido Instituto.

Que Dios los bendiga.

En Cristo y María,

P. Alejandro Cunietti, IVE.

“Fiesta es alegría y nada más”[1]

     [1] San Juan Crisóstomo, De Sancta Pentecoste, Hom. 1, MG 50.